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Conozcamos un poco mas
acerca del Vino,
su Mercado, su Tecnología, su Entorno:
Notas del año 2004:
- El
grupo Fósforos se lanza a su expansión internacional,
. Mientras
este año debería estar decidida una inversión vitivinícola en
Argentina, no se descarta una futura expansión forestal en México.Francisco
Derosas , El Mercurio, 13 de diciembre de 2004.
- Desafío
de la industria
chilena a 2010:
El vino se acerca a su meta de US$
1.000 millones en envíos.
Las exportaciones han
crecido en 2004 a tasas de dos dígitos en 9 de los 10 principales
destinos del vino chileno. Miércoles 8 / 12 / 04
, El Mercurio, Santiago de Chile
-
Premios
mundiales:
Viñas locales se
preparan para entrar a segmento "top".
Por primera vez, tres vinos chilenos
aparecieron en el ranking de los 100 mejores vinos del año que
elabora la revista especializada Wine Spectator.Miércoles 8 / 12 / 04,
Francisco Derosas, El Mercurio, Santiago de Chile.
- El
informe de la Bolsa de Comercio de Mendoza sirve para planificar
el futuro. El informe revela que ha habido una importantísima
reconversión de viñedos, especialmente en los departamentos de la
Zona Este. 5 / 12 / 04, Por
Luis A. Fermosel, Los Andes, Mendoza.
- Otra
caída de los despachos: un 13% menos. Por Luis A. Fermosel , 28 /
11/04, Los Andes, Mendoza. Las ventas de vino de calidad
mantienen su volumen, mientras los tetra siguen perdiendo terreno.
- En
setiembre se exportó menos cantidad de vino pero con más valor,
26/11/04, Los Andes, Mendoza. El acumulado enero-setiembre
mostró un incremento en dólares del 18,84 % y una disminución del
9,34 % en volumen, con respecto a igual período del año anterior.
-
Extranjeros
controlan el 30% de la vitivinicultira en Argentina,
AGENCIA EFE,
Los Andes,22/11/04. Cifras. En Argentina hay 207.985 hectáreas de viñedos,
que facturan unos mil millones de dólares al año
- Fuerte
apoyo al PEVI, señales hacia la industria. 21/11/04,
Luis
A. Fermosel, Los Andes, Mendoza. Los
gobernadores José Luis Gioja y Julio Cobos estuvieron juntos para apoyar la
puesta en marcha del Plan Estratégico Vitivinícola.
-
-En
defensa de la vitivinicultura argentina.
15/11/04 los Andes, Mendoza. La caída del consumo de vino sigue preocupando
a la industria
-
-Viña Montes planea concretar nuevas inversiones
en Argentina 15/11/04,
Francisco
Derosas, El Mercurio, Santiago de
Chile. Dados los buenos resultados de
Kaikén, la marca que
está desarrollando en el mercado argentino, la viña está estudiando la
compra de predios y de una bodega en ese país.
-
-“El
Clos de los Siete prestigia a la industria vitivinícola argentina”
14/11/04,Por Germán Sala, Los Andes,
Mendoza
-
- Se
pone en marcha el Plan Estratégico, 14/11/04 Luis A. Fermosel
(lfermosel@losandes.com.ar)para
Los Andes, Mendoza
El objetivo del PEVI es concreto: integración de productores, aporte de
ciencia y técnica y la promoción del vino argentino en los mercados
interno y externo.
-
-Viñas chilenas van por la
conquista de Asia
15/11/04, El Mercurio, Santiago de Chile.
Los envíos de vino chileno hacia esa región han
crecido cerca de 40% este año.
-
Heladas
Tardías afectaron zonas de producción / Oscar
González ogonzalez@losandes.com.ar,
5/11/04, Los Andes, Mendoza
-
Un serio llamado de atención en el Comité
/ 7 de noviembre de 2004 /
Luis A.
Fermosel (lfermosel@losandes.com.ar)
para Los Andes / Mendoza
- Desde
1990: Se multiplicaron exportaciones
de vino por
15 / 8 de noviembre de 2004 / El
Mercurio / Santiago de Chile
- Durante
setiembre, el consumo interno de
vinos cayó casi el 19 % / 8 de noviembre de 2004
/ Los Andes / Mendoza
- Peter Kennedy, viverista de alcornoques y
roble francés: Los árboles que faltaban
/
8 de noviembre de 2004 / Sabine Drysdale para El
Mercurio / Samtiago de Chile
-
Un
grupo japonés reabrió la ex bodega La Superiora de Russell, 1/11/04,
Los Andes, Mendoza
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Urge
revertir la situación del mercado. 31/10/04, Los Andes, Mza
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La
francesa que apuesta por el vino premium en Chile. 30/10/04 El
Mercurio, Stgo. de Chile
-
Los
secretos para convertir a Chile en un país más competitivo,
27/10/04, El Mercurio, Stgo. de Chile
-
La
crisis de los pequeños viticultores franceses 18/10/04 N Y Times.
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Viñas
pequeñas enfrentan opción de asociarse o morir,Francisco
Derosas para El Mercurio, Stgo. de Chile, Jueves 14 / 10 / 2004
-
Los
despachos locales de vino cayeron un 10,6% en agosto_ Portada Diario
los Andes, Mendoza, 10/10/04
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Técnicos
vitivinícolas:En el competitivo
mundo de la uva, Diario
El Mercurio, Stgo. de Chile 9/10/04
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La
Industria ante un Panorama Complicado - 3 de Octubre - Diario Los
Andes - Mza
-
Panorama
de la industria Vitivinícola - Septiembre 2004 -
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Lo que
Argentina necesita - Guy Sorman - Clarín rural 7/8/04
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COMPOSICIÓN QUÍMICA ODORANTE PRIMARIA DEL CEPAJE
MALBEC.
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REVOLUCIONARIO PROYECTO DE LA UE:
El
'catador electrónico' estará listo en abril
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Respuestas
a preguntas frecuentes en una Vinoteca. Por
el Ing Agr. Hernán Fereryra.
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El grupo Fósforos se lanza a su expansión
internacional,
Francisco Derosas , El Mercurio, 13 de diciembre de 2004.
Mientras este año debería estar
decidida una inversión vitivinícola en Argentina, no se descarta una
futura expansión forestal en México.
Lanzado a su internacionalización, el grupo Fósforos
está inmerso en una serie de proyectos de desarrollo en sus dos áreas de
negocios: sectores vitivinícola y forestal.
Con el buen momento que pasan las exportaciones de vino y con la fuerte
alza que ha tenido el precio de la celulosa y los insumos derivados de la
madera, el grupo -ligado a los empresarios Gustavo Romero, José Luis
Vender y Juan Eduardo Errázuriz- está gozando de un buen año 2004.
De hecho, Gustavo Romero pronostica un crecimiento de 17% en las ventas
totales, llegando a unos US$ 88 millones.
Y si los US$ 11 millones que se han invertido en este año aparecen como
una cifra significativa, para los próximos años el grupo seguirá metiéndose
la mano al bolsillo para poder desarrollar sus planes de expansión
internacional.
Tras Argentina
El negocio de vinos del grupo Fósforos representa justo el 50% de sus
ventas totales, a través de las viñas Tarapacá, Videma, Misiones de
Rengo, Viña Mar, Casablanca y Bodega Tamarí, esta última en Mendoza.
"Estamos contentos con nuestra inversión en el país vecino, pero
hasta ahora es un negocio chico, orientado a la exportación",
comenta Romero, justo antes de señalar que los planes, pensando en el
largo plazo, apuntan a abordar en forma masiva el mercado trasandino.
Argentina asoma como una plaza bastante atractiva para hacer inversiones.
Según cifras de la FAO, los argentinos consumen cerca de 32 litros per cápita
al año, mientras en Chile el nivel de consumo supera apenas los 19 litros
por habitante.
"Estamos estudiando comprar alguna bodega para abordar el mercado
argentino. Y esto ocurrirá pronto. En Chile lideramos las ventas de vino
embotellado, y en Argentina no aspiramos a menos, pensando en el largo
plazo", comenta Romero, dejando en evidencia que los planes del grupo
son ambiciosos.
Además, el interés de estos empresarios es incursionar en prácticamente
todos los mercados del "nuevo mundo", como Sudáfrica y
Australia, países en donde ya han tanteado terreno pensando en futuras
inversiones.
Las viñas que el grupo Fósforos maneja a través de Tarapacá, y hoy
agrupadas en la sociedad Southern Sun Wine Group (SSWG), ocupan el cuarto
lugar como exportador de vino embotellado del país, al sumar envíos al
exterior por 884.136 cajas entre enero y octubre de 2004.
Pero la idea de la empresa es que el área forestal no se quede atrás.
Romero dice que "el equilibrio de 50 y 50% que tenemos en nuestras
dos patitas de negocios nos acomoda mucho. Y pensamos seguir así".
De hecho, en los próximos dos años invertirán en esta área unos US$ 6
millones, sólo en expansión de una de sus plantas en Los Lagos y la
construcción de una nueva en Linares.
El grupo ya tiene una planta de fósforos en Jamaica, lo que les permite
abastecer a Centroamérica y México.
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Desafío de la industria
chilena a 2010:
El vino se acerca a su meta de US$ 1.000
millones en envíos.
Las exportaciones han crecido
en 2004 a tasas de dos dígitos en 9 de los 10 principales destinos del
vino chileno. Miércoles 8 de diciembre de 2004, El
Mercurio, Santiago de Chile
En 2004, las exportaciones bordearán los US$ 800 millones, sólo 25% por
debajo del objetivo de largo plazo.
Ya en
octubre de este año, faltando aún por contabilizar dos meses de
exportaciones, los envíos de vino al exterior igualaron el total
despachado en 2003, cuando la industria exportó US$ 681 millones.
Con las actuales tasas de crecimiento, el vino chileno podría terminar
2004 con retornos por unos US$ 800 millones, según proyecta el gerente
general de Wines of Chile, Ricardo Letelier.
Esto es "sólo" US$ 200 millones menos que el objetivo de largo
plazo definido por el sector: llegar a unos US$ 1.000 millones en el año
2010.
Pie a fondo
Sin querer aventurarse demasiado, Letelier ve posible que en 2005 pueda
lograrse una tasa de crecimiento cercana al 10% -muy por debajo de la
expansión de 23% en retornos que acumula el sector en lo que va de año-,
pero que de todas maneras le permitirán sumar US$ 880 millones en
exportaciones.
"A pesar de este rápido avance, no podemos sacar el pie del
acelerador. Tenemos que capitalizar las buenas condiciones que estamos
disfrutando", afirmó.
El ejecutivo de Wines of Chile se refiere a que el dinamismo exportador se
está dando en la ecuación que más gusta a los viñateros: los retornos
creciendo con mayor fuerza que los volúmenes exportados.
Mientras a octubre de 2003 el precio promedio por litro -incluyendo
embotellado y granel- llegaba a US$ 1,68, en este año se lleva acumulado
al décimo mes un precio promedio de US$ 1,75 por litro.
Letelier dio estas cifras en el marco del lanzamiento del Second Annual
Wines of Chile Awards, que se efectuará entre el 10 y 13 de enero de
2005.
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Premios mundiales: Viñas
locales se preparan para entrar a segmento
"top". Miércoles
8 de diciembre de 2004, Francisco Derosas, El
Mercurio, Santiago de Chile. Por primera vez,
tres vinos chilenos aparecieron en el ranking de los 100 mejores vinos del
año que elabora la revista especializada Wine Spectator.
La industria lucha por subir los
precios, y liderar rankings es una gran ayuda.
Nadie quedó indiferente.
Por primera vez, tres vinos chilenos aparecieron en el ranking de los 100
mejores vinos del año que elabora la revista especializada Wine Spectator.
Según la industria, este tipo de hechos permite afirmar que nuestro país
va bien encaminado hacia su gran proyecto: entrar a los mercados "de
mantel largo". Es decir, aquellos de precios más elevados.
El presidente del organismo de promoción público-privado, Wines of
Chile, Jorge Gutiérrez, señala que "indudablemente habrá un
impacto positivo. Esto, porque deja en claro que Chile es capaz de entrar
en esos mercados ultra sofisticados".
Y es que Wine Spectator es para muchos "una guía de compras",
dice Felipe Larraín, gerente general de Almaviva, viña que logró el 16°
lugar en el ranking anual elaborado por la revista.
"A pesar de que la inversión que hacemos en promoción no es tan
grande -el próximo año Wines of Chile llegará a una cifra récord de
US$ 6 millones-, todo da muestra de que se está haciendo un uso muy
eficiente de los recursos para dar a conocer la calidad de lo que
hacemos", comenta José Manuel Rogers, gerente general de Casa
Lapostolle, que con Clos Apalta logró nada menos que el segundo lugar en
el listado internacional.
Pero lo fundamental, a juicio del consultor Rodrigo Alvarado, es que estos
importantes logros permiten derribar la barrera psicológica que existe en
los mercados mundiales de que el vino chileno sólo es capaz de
posicionarse como una buena alternativa en una relación de
precio-calidad.
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El informe de la Bolsa de Comercio de Mendoza sirve para planificar
el futuro, 5 / 12 / 04, Por Luis A. Fermosel, Los
Andes, Mendoza. El informe revela que ha habido una
importantísima reconversión de viñedos, especialmente en los
departamentos de la Zona Este
Fue una semana pródiga en
novedades. Cronológicamente se inició con una reunión en el INV,
con la participación de legisladores nacionales, para establecer
una estrategia y enfrentar la “tasa de abasto” que aplican
algunos partidos porteños; continuó con una información del INV,
indicando que las predicciones determinan que a junio del año que
viene habrá un stock de 4,8 meses de despachos; siguió con un
amplio y completo informe de la Bolsa de Comercio sobre la última
cosecha y finalizó con un planteo de la Asociación de Productores
en Acción (de la zona Este) que pidió la derogación del acuerdo
Mendoza-San Juan y cargó con dureza contra la Corporación Vitivinícola
Argentina, encargada de aplicar el Plan Estratégico Vitivinícola.
Pero si nos atenemos al orden de importancia, no caben dudas de que
el informe de la Bolsa de Comercio ocupó el primer lugar. Porque
“además de ser bueno, es más bueno aún porque universaliza la
información y todos pueden tener acceso a ella”, como graficó un
dirigente del sector. La información no sólo es beneficiosa para
las bodegas (porque puede proyectar inclusive las exportaciones, al
conocer cuántos quintales hay por variedad y por zonas); le sirve
al Plan Estratégico, porque puede trabajar con tranquilidad en su
inquietud por la promoción en el mercado interno y externo y también
le es muy útil al productor, en razón de que puede saber a qué
precio se pagaron los varietales en los diferentes departamentos.
En ese esquema, puede señalarse que en General Alvear se cosecharon
20.004 quintales de tintas finas (entre ellas 6.823 de syrah, 4.570
de bonarda y 3.240 de malbec), 2.453 de blancas (encabeza la Pedro
Jiménez con 1.727) y 48.617 de uvas de menor valor enológico
(cerezas, criollas, mezclas y moscatel); en Guaymallén 18.539
quintales de tintas (9.631 de malbec), 6.006 de blancas (3.610 de
Pedro Jiménez) y 11.388 de criollas y mezclas; en Junín 242.051 de
tintas (71 mil de bonarda, 69 mil de malbec y 71 mil de bonarda),
161.326 de blancas (78 mil de Pedro Jiménez, 19 mil de chenín y 16
mil de chardonnay) y 677.772 de menor valor enológico; en La Paz,
5.117 de tintas, 1.410 de blancas y 4.211 de criollas y
cerezas; en Las Heras 24.452 de tintas (5.670 de cabernet y 5.710 de
sangiovese), 13.000 de blancas (8.856 de Pedro Jiménez) y 26.310 de
criollas y mezclas; en Lavalle 195.940 de tintas (61mil de bonarda,
26 mil de syrah y 61 mil de bonarda), 143.505 de blancas (41.361 de
Pedro Jiménez y 25 mil de chenín) y 133.773 de mezclas y criollas;
en Luján 175.715 quintales de tintas (80 mil de malbec y 29 mil de
cabernet), 47.549 de blancas (18 mil de Pedro Jiménez y 8.800 de
ugni blanc) y 54 mil de menor valor enológico.
En Maipú 278.432 quintales de tintas (89 mil de malbec y 71 mil de
bonarda), 156 mil de blancas 156.408 de blancas (60 mil de Pedro Jiménez
y 25.870 de chenín) y 130.804 de criollas y mezclas; en Rivadavia
337 mil de tintas (140.150 de bequignol y 58 mil de malbec), 219.714
de blancas (119 mil de Pedro Jiménez y 38 mil de torrontés
riojano) y 570 mil de menor valor enológico; en San Carlos 111.370
de tintas (53.746 de malbec y 26.715 de tempranillo), 11.064 de
blancas (5.129 de Pedro Jiménez y 2.877 de semillón) y 4.080 de
menor valor enológico; en San Martín 680.493 quintales de tintas
(246 mil de bonarda y 32.461 de malbec), 371.752 de blancas (154.150
de Pedro Jiménez y 14.607 de semillón) y 1,5 millones de quintales
de criollas, cerezas y mezclas; en San Rafael 131.616 de tintas
(47.510 de bonarda y 26.314 de tempranillo), 50.283 de blancas (21
mil de Pedro Jiménez y 17.179 de chenin) y 119.364 quintales de
menor valor enológico; en Santa Rosa 148.593 quintales de tintas
(69.800 de bonarda y 25 mil de syrah), 77.313 de blancas (36.500 de
Pedro Gimnenez y 8.411 de chenin) y 240.921 de criollas y mezclas;
en Tunuyán 77.467 de tintas (17 mil de malbec y 16 mil de
tempranillo), 17 mil de blancas (8.700 de Pedro Jiménez y 4.900 de
torrontés riojano) y 1.217 de cerezas y criollas y en Tupungato
126.642 de tintas (34.320 de merlot y 30.623 de malbec), 42.777 de
blancas (16 mil de torrontés riojano y 10.900 de chardonnay y 7.572
quintales de criollas y mezclas.
Si nos atenemos a los rendimientos por hectárea y tomamos en cuenta
la cantidad de quintales cosechados en cada una de las zonas, podrá
observarse que existe una importantísima reconversión de viñedos
en toda la Provincia (hacia variedades más nobles), situación que
se remarca especialmente en los departamentos de la zona Este.
Los precios
Con relación a los precios que se pagaron por quintal (100 kilos de
uva cosechada que aproximan 75 litros de vino) , hubo algunos
aspectos interesantes, como por ejemplo que las cabernet de Junín
fueron las mejor pagas y, en las blancas, las chardonnay de Guaymallén.
En las malbec, se pagaron 99,90 pesos por quintal en Junín, 101
pesos en Luján, 95,59 en Maipú, 94,13 en San Carlos, 69,21 en San
Martín, 102,13 en San Rafael y 85,10 en Tupungato.
En las cabernet, 109 pesos en Junín, 108 en Luján, 91,90 en Maipú,
108 en San Carlos, 69,12 en San Martín, 91,75 en San Rafael y 88,73
en Tupungato.
Las bonarda, 56 pesos en Junín, 58 en Luján, 56,18 en Maipú,
58,08 en San Carlos, 50,73 en San Martín 51,89 en San Rafael y
58,27 en Tupungato.
En el caso de las blancas, en las chardonnay se pagaron 75,18 en Junín,
92,75 en Guaymallén, 86,49 en Luján, 84,88 en Maipú, 67,05 en San
Martín, 85,39 en San Rafael y 95,07 en Tunuyán.
En las semillón, los pagos fueron de 71,56 en Luján, 69,22 en Maipú,
76,36 en Rivadavia y 69,61 en San Rafael.
El informe hace alusión al “camino” de las uvas, quedando en
claro que las zonas Este y del Valle de Uco fueron las que
“exportaron” hacia otras zonas (había mayor producción que la
elaboración) y el Sur el que más uva “importó” (compró en
otras zonas).
Otros temas
Pero la semana no sólo se centró en ese importante informe de la
Bolsa de Comercio, sino que hubo otros aspectos que también merecen
destacarse.
Así por ejemplo, a principios de la semana el INV dio a conocer los
números de existencias vínicas, indicando en ese esquema que, a
junio del año que viene, habrá un stock de 4,8 meses de despachos.
La diferencia radica en que Mendoza llegará con 6 meses de
despachos y San Juan con sólo un mes.
Para el titular del INV se trata de una cifra “manejable”,
agregando que “no es preocupante”. De todos modos, los sectores
consultados coincidieron en señalar que los números quedarán más
claros cuando se conozcan las cifras de la próxima cosecha,
esencialmente a partir del primer pronóstico que el organismo
nacional debe dar a conocer a fines de este mes. Debe recordarse que
a partir de ese momento las provincias de Mendoza y de San Juan
establecerán el porcentaje que debe destinarse a mosto, teniendo en
cuenta que los gobernadores Gioja y Cobos adelantaron que ese
porcentaje podría rondar el 30%.
Por otra parte, durante la semana se realizó una importante reunión
en el INV de la que participaron legisladores nacionales por
Mendoza, junto con entidades del sector. Allí se acordó comenzar
una acción conjunta para enfrentar las resoluciones de algunos
partidos de la provincia de Buenos Aires que han resuelto aplicar
una “tasa de abasto” para el vino, que en realidad constituye
una aduana interna, aspecto que está prohibido por la Constitución.
El tema final para una reunión que se realizó en la comisión de
Economía del Senado, a la que asistieron integrantes de la Asociación
de Productores en Acción de la zona Este. Allí los dirigentes
cargaron con dureza contra el acuerdo Mendoza-San Juan, indicando
entre otros aspectos que mientras Mendoza conformó el Fondo Vitivinícola
(para recaudar las multas para quienes no hacen mosto) San Juan no
lo hizo, y pidieron que en el acuerdo se excluya a las variedades
finas. Dijeron también que no están en contra del PEVI pero sí de
la Corporación Vitivinícola, que es la encargada de aplicar el
plan estratégico.
La posición de esa asociación provocó la inmediata respuesta de
la dirigencia del Fondo Vitivinícola. Al respecto, Sergio
Villanueva, gerente de la entidad, dijo que “no debemos
preocuparnos por lo que digan algunos dirigentes que en realidad están
defendiendo los intereses de quienes no cumplieron con la ley y que
tampoco quieren pagar las multas. Es gente que sigue elaborando
vinos y no mosto, sin tener en cuenta a los productores y que están
en contra de todo, sin tener nunca una actitud constructiva”.
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Otra caída de los despachos: un 13% menos.
Por Luis A. Fermosel , 28 / 11/04, Los Andes, Mendoza
El INV hizo llegar un
“anticipo” de los despachos del mes de octubre y la preocupación se
profundizó entre los sectores. Según el organismo nacional, en octubre
de este año se produjo una caída del 20% respecto de lo despachado en el
mismo mes del año pasado y en el acumulado del año se determina que la
baja alcanzó al 13,23%.
Pero si bien los porcentajes son inquietantes, el problema se agrava si
tomamos en cuenta lo que en números concretos significa. La industria
despachaba al mercado interno -hasta el año pasado- entre 12 y 13
millones de hectolitros por año (entre 1.200 y 1.300 millones de litros
de vino). Y la baja del 13,23% en los despachos determinará que este año
la gente consuma aproximadamente 150 millones de litros menos que lo que
tomó en 2003.
Esos datos fueron el tema central de la semana en los ámbitos vitivinícolas,
quienes tienen en cuenta que el mercado interno es fundamental para la
industria. Debería consignarse en este aspecto que los despachos de vinos
en el interior de la Argentina equivalen a la totalidad de las
exportaciones de los denominados países del Nuevo Mundo Vitivinícola
(Estados Unidos, Australia, Chile, Sudáfrica, Nueva Zelanda y Canadá).
Si bien es un tema que aún no se ha discutido -algunos esperan a conocer
los resultados de un estudio de mercado y otros a que sea la recientemente
creada Corporación Vitivinícola la que lo aborde- lo cierto es que hay
mucha preocupación.
Las fuentes consultadas coinciden en señalar que la discusión deberá
abordarse desde tres aspectos: el precio, el producto simbólico y el
producto real. “Deberemos preguntarnos cuáles son los niveles de
precios que el consumidor está dispuesto a pagar por cada uno de los
tipos de vinos para retomar los volúmenes de consumo de otras épocas. En
cuanto al producto simbólico, qué está pasando por la mente del
consumidor, y el producto real es físicamente qué está pasando”, dijo
un dirigente, quien destacó que “habrá que tener en cuenta cuál es el
mensaje y también cuál es el producto que estamos entregando”.
Hay un hecho cierto que puede afectar al vino. Existe un cambio de hábitos
y mucha gente, por las actuales exigencias laborales, ha dejado de beber
ese vino del mediodía que tomaba algunos años atrás. También es cierto
que existen campañas agresivas de parte de las bebidas sustitutas,
especialmente de las cervezas y de los amargos.
Pero lo concreto es que la mayor caída del consumo se ha producido en los
vinos blancos de bajo precio. Porque la tendencia a la que hicimos alusión
en panoramas anteriores, en el sentido de que hay un incremento importante
en los vinos de calidad se mantiene. Pero esa baja del vino en tetra no
alcanza aún a las zonas rurales, sino que se ha profundizado casi en
forma alarmante en ese consumidor de clase media que prefiere tomar menos
vino pero de mayor calidad y prefiere un buen vino “para el fin de
semana”, dejando el resto de los días para las bebidas sustitutas. Quizás
habría que buscar la forma de llegar a ese consumidor a través de vinos
-también de calidad- pero de precios más accesibles. “Lo interesante
sería seducirlos con una botella de buen vino a un precio de tres o
cuatro pesos”, dijo un viejo bodeguero cuando le planteamos la situación.
En ese aspecto coinciden también algunos dirigentes de sectores. Destacan
que la carencia de una estrategia en conjunto ha provocado una visión de
vinos de alta gama “para eventos especiales”, olvidándose del vino
“de todos los días”.
Quizás esos aspectos sean dilucidados cuando se conozcan los resultados
de un estudio cualitativo que solicitó el Fondo Vitivinícola Mendoza.
Según se supo, se conoce ya lo que opina el consumidor, pero aún restan
las conclusiones. En esa primera visión, a pesar de los últimos números,
aparece una mejor valoración del vino que en otros años, lo que
determina que la imagen global no está perdida en el imaginario del
consumidor.
Inclusive aparece la juventud como un segmento que se está incorporando
el consumo de vinos, aunque en este caso de caldos más “livianos”. En
la parte negativa aparece el segmento de los vinos de menos de cinco
pesos, aspecto que coincide con la caída de los despachos.
Se indicó que la discusión que se dará en la industria será importante
porque se centrará en la necesidad de “hacer un producto para el
mercado”, respondiendo a las exigencias del consumidor y cómo llegar a
ese hombre de clase media “debilitada” que quiere seguir consumiendo
vinos pero cuyo presupuesto le impone algunas restricciones como para
llegar a productos de entre 8 y 12 pesos.
Mientras ello ocurre, el mercado de vinos sigue tranquilo. Los tenedores
no quieren vender a menos de 52 a 54 centavos, mientras las empresas no
quieren comprar a más de 45 a 47 centavos. De todos modos, los valores se
mueven en una cifra muy cercana a los 50 centavos que, para muchos, sería
el precio de equilibrio para que ningún sector se vea perjudicado.
La Coviar
El miércoles se realizó una reunión en la sede del INTA, oportunidad en
la que quedó conformado el comité ejecutivo de la flamante Corporación
Vitivinícola Argentina, que tendrá a su cargo la implementación del
Plan Estratégico Vitivinícola. Tal como señalamos la semana pasada, la
comisión directiva estará integrada por los presidentes de las entidades
y la “ejecutiva” por quienes éstos designen para su representación.
La presidencia quedó en manos de Eduardo Sancho, en su carácter de
titular de las cooperativas vitivinícolas. La tesorería fue para los viñateros,
que son el sector que no aporta para el PEVI y por ello controlará el
manejo del dinero. Por ese motivo, el sanjuanino José Molina será
tesorero y el mendocino Juan Mangione protesorero; Sergio Villanueva (Unión
Vitivinícola) será el secretario y Juan Carlos Pina (Bodegas de
Argentina) el prosecretario y se designaron vocales, entre quienes figuran
Mauro Sosa (Centro de Viñateros y Bodegueros del Este), Lorenzo Capesse
(La Rioja) y Mario Pulenta, de San Juan.
Ese órgano de administración tendrá a su cargo la instrumentación del
plan junto con la secretaria técnica (Ana María Ruiz, del INTA) y uno de
los primeros temas a abordar será cómo comenzar a trabajar temas
importantes, entre los que figuran al impulso al comercio exterior y la
recuperación del vino en el mercado interno.
El tema final del comentario para la inquietud que permanece entre las
bodegas como consecuencia de la obligación de que las bodegas sean
agentes de retención de los ingresos brutos. “Como no hemos tenido una
respuesta del gobierno, nuestra entidad presentará un recurso, junto a
otras entidades, para que el Estado remunere el costo que significa para
las empresas ser agentes de retención”, dijo Sergio Villanueva de la
UVA.
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En setiembre se exportó menos cantidad de vino
pero con más valor, 26/11/04, Los Andes, Mendoza |
Según
reveló ayer el Instituto Nacional de Vitivinicultura, las
exportaciones de vino de setiembre mostraron una baja del 22,84% en
volumen con respecto al mismo mes de 2003, pero al mismo tiempo el
ingreso en divisas registró un notable incremento del 75,56%.
Las cifras provisorias marcan que el volumen total exportado fue de
180.013,83 hl, lo que significa una disminución del 22,84 %, con
respecto a igual mes del año anterior.
Pero el ingreso en divisas al país por la venta de estos vinos fue
de 26.577.690 dólares estadounidenses, lo que significó un aumento
del 75,56 % con respecto a igual período 2003.
Comparando las cifras con el mes de agosto hubo un crecimiento del
24,94% en volumen y del 26% en el valor FOB. En cuanto al período
enero-setiembre se produjo una disminución del 21,88% en volumen y
un crecimiento del 35,12% en el ingreso de divisas.
El acumulado enero-setiembre 2004 totalizó 214.841.390 dólares
estadounidenses en ventas al exterior, lo que representa un aumento
del 30,94 % comparado con igual período de 2003.
En cuanto a los mostos exportados en setiembre se produjo un
crecimiento del 22,28% en volumen y del 65,95% en el valor FOB,
siempre comparado con el año anterior. Además tuvo un importante
aumento con relación al mes de agosto del corriente año, del
78,02% y 82,16%, respectivamente. El acumulado enero-setiembre mostró
un incremento en dólares del 18,84 % y una disminución del 9,34 %
en volumen, con respecto a igual período del año anterior.
Porcentajes
El 47,72 % del volumen exportado correspondió a vinos varietales
con 85.911,13 hl, el 50,59% a vinos sin especificar variedad con
91.067,24 hl, el 1,27% a vinos espumosos con 2.293,33 hl. y el 0,41%
a otros vinos con 742,13 hl.
En lo que respecta a los dólares ingresados por estas ventas, el
72,59 % fue de vinos varietales, el 23,85% de vinos sin determinar
variedad, el 3,21% de vinos espumosos y el 0,35% de otros vinos.
El 74,40% de la venta de varietales fue fraccionado y el 25,60% a
granel. Además el 75,48% correspondió a vinos de color y el 24,52%
a blancos. El despacho al exterior de estos vinos se incrementó en
un 13,28% comparado con el mes de agosto del corriente año.
Los vinos fraccionados fueron adquiridos por Estados Unidos, Reino
Unido, Brasil, Canadá, Dinamarca, Países Bajos, Irlanda, Bélgica
y República Federal de Alemania, entre otros. Los vinos a granel
fueron principalmente a Reino Unido, República Federal de Alemania,
Francia, Estados Unidos, Dinamarca, Canadá, e Italia entre otros.
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-Extranjeros
controlan el 30% en Argentina,
AGENCIA
EFE, Los Andes,22/11/04. Cifras. En Argentina hay 207.985
hectáreas de viñedos, que facturan unos mil millones de dólares
al año |
Empresas
multinacionales o participadas por capitales extranjeros, la mayoría
estadounidenses, europeos y chilenos, controlan el 30 por ciento de
la producción de vinos de Argentina, que es la quinta en el mundo.
El 18,9 por ciento de la producción vitivinícola corresponde a
empresas multinacionales y un 35,3 por ciento a bodegas de capital
nacional con participación extranjera, destaca un informe publicado
hoy por el diario Infobae.
De los 1.200 millones de litros de vino al año que producen las
1.266 bodegas instaladas en Argentina, unos 350 millones de litros
provienen de multinacionales o empresas con capital extranjero,
apuntó.
La participación del capital extranjero aumentó sustancialmente en
la década de los años 90, en los que el sector vitivinícola
argentino recibió inversiones por unos 1.200 millones de dólares.
En Argentina, quinto productor mundial de vinos, hay 207.985 hectáreas
cultivadas con viñedos que facturan unos 3.000 millones de pesos
(mil millones de dólares) al año, según los datos reunidos por el
periódico.
Las multinacionales Chandon, francesa, Sogrape, portuguesa, y Allied
Domecq, británica, fueron las pioneras en modernizar el sector
bodeguero de este país suramericano, indicó el periódico.
El fondo estadounidense DLJ Merchant Banking Partners controla seis
bodegas tradicionales argentinas y entre los otras compañías
extranjeras que desembarcaron en el país está la chilena Pucosol y
las españolas Llorente y Freixenet.
El presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina, Eduardo
Sancho, destacó que la inversión extranjera "ha sido muy
positiva" porque "ayudó a abrir los mercados externos e
impulsó la incorporación de nuevas tecnologías".
Argentina exportó el año pasado vinos y mostos por 224,9 millones
de dólares, la mayor cifra de su historia y un 25,3 por ciento
superior a la de 2002, según cifras del Instituto Nacional de
Vitivinicultura.
Los principales compradores de vinos argentinos fueron, entre otros,
el Reino Unido, Estados Unidos, Brasil, Canadá, Dinamarca, Holanda,
Suecia, Irlanda y Noruega |
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-Fuerte
apoyo al PEVI, señales hacia la industria. 21/11/04, Luis
A. Fermosel, Los Andes, Mendoza. Los gobernadores José Luis
Gioja y Julio Cobos estuvieron juntos para apoyar la puesta en
marcha del Plan Estratégico Vitivinícola. |
El
acto de puesta en marcha del Plan Estratégico Vitivinícola fue
aprovechado por los gobiernos de Mendoza y de San Juan para anunciar
el aumento en la multa para quienes no cumplan con el porcentaje a
mosto y la posibilidad de que se acuerde un elevado porcentaje para
la próxima cosecha.
La presencia de la totalidad del arco político y de la industria en
el acto realizado en el INTA, fue la muestra más clara de la
importancia que tuvo para Mendoza y San Juan la puesta en marcha del
Plan Estratégico Vitivinícola. El plan, que consiste en la
aplicación de pautas destinadas a incrementar la inserción del
vino argentino en los mercados interno e internacional, será
sostenido por los aportes que hará la propia industria. Y entre sus
objetivos fundamentales figura una fuerte promoción del vino en
mercados interesantes, como es el caso del Brasil en el exterior y
del propio mercado interno, mientras paralelamente se impulsa la
integración de los productores y el mejoramiento de la relación
precio-calidad en los caldos.
Los propios gobernadores de Mendoza y de San Juan, Julio Cobos y José
Luis Gioja presidieron el acto de lanzamiento de la Corporación
Vitivinícola Argentina (Coviar), organismo que tendrá a su cargo
la implementación del PEVI y asistieron también los ministros de
Economía de ambas provincias, legisladores nacionales y
provinciales y -por especial invitación de los organizadores-
aquellos legisladores que en su momento tuvieron una participación
especial para que la ley fuese aprobada por el Congreso.
Inclusive durante la reunión se anunció la mesa de conducción de
la Coviar, cuya presidencia quedó para un mendocino: Eduardo
Sancho; la vicepresidencia primera para un representante de San Juan
y la segunda para un riojano, mientras la comisión estará
integrada por los presidentes de las entidades que tuvieron activa
participación en la redacción del plan, como es el caso de Angel
Vespa (Bodegas de Argentina), José Alberto Zuccardi (Unión Vitivinícola
Argentina) o Jorge Palazzo (Centro de Viñateros y Bodegueros del
Este), por citar sólo algunos ejemplos.
Anuncios:El acto del INTA fue aprovechado también por los
gobernadores para lanzar un fuerte mensaje hacia los mercados. En
ese marco, el gobernador de San Juan anunció la firma de un acuerdo
con Mendoza, para elevar de uno a tres pesos por quintal la multa
para quienes no destinen uva a mosto, mientras paralelamente destacó
que “este año no se va a poder pensar en menos del 30% de
derivación de uvas a mosto”. En este último caso no se trató de
un anuncio concreto, en razón de que el porcentaje del acuerdo
Mendoza-San Juan se fija una vez que el INV realiza la primera
estimación de cosecha, hacia fines de año.
También Gioja fue concreto cuando se refirió al camino elegido por
San Juan para la vitivinicultura. “Convoqué a los sectores que no
estaban de acuerdo con el PEVI (encabezados por Rodolfo Mo y Juan
José Ramos) y les dije que la Provincia estaba de acuerdo con el
plan. Como siguieron poniendo excusas, les dije que lo sentía pero
que no podíamos quedarnos en el pasado. No entiendo por qué
Mendoza no hace lo mismo con algunos dirigentes”, dijo Gioja en
directa alusión al dirigente de APA, José María Llaver, que
presentó un recurso judicial para que sus afiliados no realicen los
aportes establecidos en el PEVI.
Para los sectores intervinientes, la “decisión política” de
Mendoza y de San Juan es fundamental para la buena marcha del plan y
recordaron que hubo presiones previas para que el plan se
suspendiera, como es el caso del pedido de renuncia al ministro de
la Producción de San Juan o la intención de pedir a la Federación
Agraria Argentina que emitiera un comunicado en contra (en este caso
pedido por algunos mendocinos). Ninguna de las dos intenciones logró
su cometido.
También fue considerado el hecho de que Mendoza y San Juan
realizaran un aporte a modo de “anticipo” para la puesta en
marcha de la promoción (dos millones por parte de nuestra provincia
y un millón de San Juan) y señalaron que ello resultó importante
porque “no hay política válida si no hay un mercado
expectante”.
Pero el tema de las multas y el porcentaje a mosto también dio que
hablar. A modo de ejemplo, el titular de una pequeña bodega
dedicada a la elaboración de vinos de alta calidad nos señalaba:
“Nosotros recién estamos empezando y no tenemos mercado externo.
Todo lo volcamos al mercado interno. Y en ese caso no vamos a tener
deducción por exportaciones”, dijo, mientras paralelamente se
conoció el caso de dos bodegas de peso que tienen un importantísimo
mercado interno y que se verán comprometidas cuando deban obtener
cupos. “Nosotros hemos hecho el esfuerzo incorporando tecnología,
reconvirtiendo viñedos y elaborando vinos de calidad. No podemos
vernos perjudicados”, dicen.
La queja llegó a oídos del Fondo Vitivinícola, entidad que tiene
a su cargo la recaudación de las multas para destinarlas a la
promoción del vino. Sergio Villanueva, gerente de la UVA y del
Fondo destacó que “el año pasado, a pesar de todas las críticas,
todas las bodegas de vinos finos quedaron cubiertos con los cupos.
De todos modos, coincido con las críticas que dicen que no se puede
establecer un mecanismo voluntarista. Tenemos dos situaciones: la de
los exportadores, que están cubiertos precisamente por exportar, y
aquellas que tienen un fuerte mercado interno”.
“Desde que se hizo el acuerdo -continuó Villanueva- la cesión de
cupos por parte de las empresas del mosto nunca se reglamentó. Y el
tema es que los que generan mayores derechos de vinificación son
las empresas del mosto y que terminan distorsionándolo porque
generalmente utilizan esos derechos de vinificación para captar
elaboradores. Así entonces, mucha gente que tiene variedades
comunes para hacer mosto, terminan no haciéndolo porque reciben
esos cupos”.
“No es serio que ese derecho de vinificación vaya a manos de
quienes no corresponda. Habrá entonces que establecer por ley la
reglamentación del uso del tema. Los propios sectores tendríamos
que llegar a un acuerdo, incluyendo a las mosteras, labrar un acta y
entregarlo al Ministerio de Economía. No tenemos que ser tan necios
de esperar que los acontecimientos se produzcan para plantearnos el
tema”, dijo Villanueva.
El mercado sigue en una situación de indefinición. Al decir de las
fuentes consultadas, todo lleva a indicar que el punto de equilibrio
se está instalando en los cincuenta centavos para el blanco
escurrido, mientras el mosto continúa con precios más
interesantes. “Es bueno que esto pase, que se alcance el
equilibrio que permita a todos los eslabones de la cadena tener
rentabilidad, aunque también creo que hay que tomar conciencia de
la pérdida de mercados”, dijo una fuente consultada.
Con relación a la cosecha, se estima que la helada provocó
problemas de composición del parque varietal (afectó a algunas
uvas finas esencialmente) aunque no influirá sobre los números
globales. De todos modos, coinciden en señalar que como
consecuencia de las inversiones que se realizaron en los viñedos,
las cosechas 2005 y 2006 serán muy importantes. “El desafío es
encontrar los mercados”, se aseguró.
El párrafo final para la decisión de Brasil de internacionalizar
el Reglamento Vitivinícola del Mercosur. Con esa decisión quedan
descartadas las posibilidades de que ese país establezca “portarías”
(resoluciones) que muchas veces provocaron inconvenientes para el
ingreso del vino argentino a Brasil. Y a partir de ahora, sin esa
amenaza, es muy factible que el mercado crezca para los vinos
argentinos.
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En
defensa de la vitivinicultura 15 /11/04 Los Andes
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La caída del
consumo de vino, a la que hicimos referencia en una publicación anterior,
marca uno de los puntos más preocupantes del desenvolvimiento de la
vitivinicultura mendocina. Si bien en materia de vinos finos se puede
estimar una cada vez mayor aceptación por parte de los sectores de medios
y altos ingresos, así como una creciente salida a los mercados del
exterior, en los primeros escalones del consumo, el referido a los vinos
comunes o de mesa, se advierte un progresivo deterioro.
En otras épocas, la actividad madre de Mendoza perdió buena parte de su
clientela tanto por la falta de previsión, que consistió en enviar
mediocres productos al consumo popular, realmente elevado para la época,
como a la ofensiva trazada por los fabricantes de otro tipo de bebidas
alcohólicas que no fue adecuadamente respondida por los sectores locales.
El vino ha sido una parte tradicional del consumo de los argentinos, y
ello se debe a la influencia de la herencia europea, que en el caso de
muchos de nuestros ascendientes debe ser adscripta a la denominada dieta
del Mediterráneo, mar en cuyas costas se consumía el vino acompañando a
un conjunto de alimentos de buen valor nutritivo.
Los beneficios salutíferos del vino se conocen desde hace miles de años
y han quedado científicamente comprobados a partir de la segunda mitad
del siglo XX, cuando se advirtió que, prudentemente consumido, aporta
beneficios al sistema cardiovascular. O sea, no solamente es una bebida de
noble paladar sino que además de ello acompaña adecuadamente los platos
de la cocina europea y argentina y, por añadidura, facilita la digestión
y aporta elementos que contribuyen a la salud.
En los últimos años, y a raíz tanto de la necesidad de recuperar
mercados como a la incorporación de nueva tecnología, el promedio de
calidad de nuestros vinos comunes ha ido mejorando sustancialmente. Tanto,
que en algún momento se advirtió un repunte en el consumo que hizo
albergar a muchos la esperanza de que se pudiera reconstituir el amplio
mercado de que antes se disponía.
Los contraataques de las otras bebidas con alcohol están siempre
presentes en los medios informativos, en la forma de propaganda
masivamente destinada a los sectores juveniles, pero muy poco se advierte
de una campaña en sentido contrario por parte de los elaboradores de
vino. Cierto es que la ausencia no es total, pero no alcanza para igualar,
o siquiera aproximarse, a los mensajes de los otros productos.
Eso, por un lado. Por otro, debe luchar la industria en nuestro medio con
mayores costos, que inevitablemente se reflejan en el precio del producto,
y con posicionamientos de sectores poderosos que de alguna forma se las
arreglan para influir en el mercado.
Pero, si a ello se le agregan medidas que se están adoptando en el
litoral que se traducen en tasas e impuestos especiales destinados a
obtener mayores recaudaciones para tesoros comunales o provinciales, el
panorama adquiere ribetes de singular complejidad. Hay municipios en
Buenos Aires que aplican una denominada “tasa de abasto” a productos
alimenticios entre los cuales incluyen al vino, y esto constituye un
castigo impositivo que se aleja de normas legales y hasta
constitucionales.
Pero, además, en la mayor provincia del país, la de Buenos Aires, se
contempla establecer un gravamen específico para los expendedores de
bebidas alcohólicas, que se verá reflejado en el precio del producto y
en la cantidad de bocas de expendio disponible. El vino, en su actual
posición de desventaja, se verá proporcionalmente más perjudicado que
otras bebidas. Debe reaccionarse en varios sentidos: por un lado, luchar
contra imposiciones ilógicas e ilegales; por otro, mediante la presentación
de productos de alta calidad en la mesa familiar y, finalmente, mediante
campañas que hagan comprender a la gente que no por nada se favoreció
tradicionalmente el consumo de vino en la Argentina.
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Viña Montes planea concretar nuevas inversiones
en Argentina 15/11/04 el Mercurio,
Santiago de Chile,
Francisco Derosas
Dados los buenos resultados de
Kaikén, la marca que
está desarrollando en el mercado trasandino, la viña está estudiando la
compra de predios y de una bodega en ese país.
Este año, Viña Montes comenzó a cosechar los frutos de su proyecto en
Argentina. Las 12.000 cajas de "Kaikén" que produjo durante 2004 están
prácticamente vendidas.
Al igual como en sus inicios en Chile, Montes comenzó a desarrollar este vino
arrendando bodegas y comprando uva a productores de la zona, en este caso en
Mendoza.
"Con la calidad de vinos que estamos sacando en Argentina, se nos abrió el
apetito", comenta el director ejecutivo de Montes, Alfredo Vidaurre, quien
asegura están interesados en comprar una bodega en el país vecino y que, de
hecho, ya han tenido un par de ofrecimientos.
Pero Montes trae novedades también para el mercado chileno. De las plantaciones
que la viña tiene en la localidad de Marchigüe, ubicada en el valle de
Colchagua a escasos 20 kilómetros de la costa, saldrá una nueva línea que según
Vidaurre "va a dar mucho que hablar".
Así, en los primeros días de 2005, Montes presentará en sociedad su primer
Carmenere 100%. "Tengo que reconocer que ni el propio Aurelio Montes -enólogo
y uno de los fundadores de la viña- creía demasiado en esta cepa, pero por la
calidad que logramos, estamos convencidos de que el Carmenere sí puede
convertirse en el 'buque insignia' de los vinos chilenos", comenta Vidaurre.
Esta línea nueva tendrá un precio que bordeará los $22 mil, situándose en la
categoría super premium.
Competidor de peso
Ocupa el sexto lugar en exportaciones. Sus ventas en 2004 bordearán los US$ 25
millones. Su producción en este año llegará a unas 470 mil cajas, casi 20% más
que en el año pasado. Montes es hoy un referente a considerar en la industria
vitivinícola nacional.
Aunque no siempre fue así. "Después de varios años en que vimos burros
verdes, ahora puedo decir que sí... estamos ganando plata y dándonos algunos
gustos", dice Vidaurre, quien es uno de los socios de la empresa, al igual
que otros dos fundadores: Douglas Murray y Aurelio Montes.
A fines de los 80, los tres habían dejado sus anteriores trabajos en Viña San
Pedro, cuando pensaron en crear una firma que se enfocara en las tendencias
internacionales de consumo.
Vidaurre cuenta que "lo que queríamos era hacerlo al revés de como se hacían
las viñas en Chile. Nosotros primero miramos el mercado, y después nos
preocupamos de hacer el vino".
Con sólo US$ 60 mil de inversión inicial -puestos en su gran mayoría por
Vidaurre- nació Viña Montes.
La visión del enólogo Aurelio Montes los llevó a desarrollar plantaciones de
uva en lugares donde ningún chileno había jamás imaginado.
Cuando compraron las 700 hectáreas que tienen en Apalta -hoy están plantadas
unas 140- lo hicieron pensando en las 35 hectáreas que había en plano. Pero
pronto se empezaron a dar cuenta de que a medida que subían las plantaciones
por la ladera del cerro, mejor vino lograban producir.
La explicación de esto está en que las raíces de las parras buscan las napas
subterráneas para obtener agua. Cuando lo hacen, la uva deja de ser buena para
la elaboración de vino al perder concentración.
En cambio, en los cerros la uva alcanza una concentración mucho mayor, ya que
la planta no cuenta con napas de donde sacar el recurso hídrico.
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-“El
Clos de los Siete prestigia a la industria vitivinícola argentina”
14/11/04, Los Andes, Por Germán Sala
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Proyecto: “El
proyecto del Clos de los Siete comienza en el año 1999 con la compra de
un campo en Vista Flores (Tunuyán), que consiste en casi 850 hectáreas.
De ahí en adelante hay un desarrollo importante. Hoy hay aproximadamente
350 hectáreas, donde la primera producción se obtuvo en el año 2002, y
es la elaboración que se hace en la primera bodega que se construyó (Monteviejo),
la que pertenece a Catherine Pere-Vergé, una de las socias del
proyecto”.
Bodegas: “La primera bodega, que ya está terminada, es Monteviejo. La
segunda (Flecha de los Andes), de la cual comenzó la construcción hace más
de un año, estuvo operativa para esta cosecha 2004, donde se hicieron los
vinos de los dos lotes que pertenecen a otros dos socios: Laurent Dassault
y Benjamín Rothschild. Sigue en construcción y debido a su innovador
diseño tal vez tarde un año más en estar oficialmente inaugurada. La
tercera bodega pertenece a Jean-Guy Cuveliere y Bertrand Cuveliere, de la
cual se ha comenzado la construcción hace 20 días”.
Plazo: “Creo que estamos en la mitad del proyecto; nos tomará otros
cinco o seis años completarlos”.
Dimensiones: “Si bien hay muchos emprendimientos vitivinícolas de gran
importancia en Mendoza, creo que el Clos de los Siete es un proyecto muy
distinguido en varias facetas: en la plantación, el orden en la plantación,
la densidad de planta por parcela... Por ejemplo, cada una de las parcelas
-que son de una a cuatro hectáreas- están diseñadas para que sea
perfectamente seguida su evolución. Además, estamos hablando de
rendimientos (para las plantaciones ’99 y también las 2000) de 55
quintales por hectárea, lo que representa alrededor de un kilo por
planta”.
Malbec: “Una de las cosas que se analizó cuando se pensó en esta
inversión fue en el hecho de que el malbec es una variedad que se da muy
bien en Vista Flores. Justamente esta es la variedad que se plantó en
mayor proporción (65%de la plantación)”.
Comercialización: “Estamos destinando un 10% de la producción al
mercado interno. El 90% restante se exporta a distintos países,
especialmente a Francia, lo cual representa una situación muy
interesante. Además se vende a Inglaterra, Holanda, Estados Unidos y
Canadá”.
Vinos: “Todos los socios destinan el 50% de su producción de uva al
‘vino bandera’ del emprendimiento, que es Clos de los Siete. No
obstante, cada bodega hace su propio vino, con su propia marca”.
Imagen: “Este proyecto está dando a la industria argentina un gran
prestigio. El nivel de socios que participa es de un nivel superlativo. Y
creo que es fantástico que este grupo esté en la Argentina. Esto nos va
a dar un prestigio extraordinario a nivel mundial”.
Mendoza: “Veo a la economía de Mendoza con una visión optimista en
materia de desarrollo. También veo una mejora importante en los
empresarios locales, los cuales le están dando mayor importancia a la
capacitación y al hecho de enfrentar al mundo. Hay una actitud de mejora
constante. Un ejemplo de esto es el PEVI”.
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Se
pone en marcha el Plan Estratégico, 14/11/04
Los Andes, Mendoza
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Por Luis A. Fermosel (lfermosel@losandes.com.ar)
Fueron más de
dos años de trabajo que mañana quedarán materializados en los hechos. A
las 18, en la sede del INTA-Luján, con la presencia de autoridades
nacionales y provinciales se procederá a la conformación efectiva de la
Corporación Vitivinícola Argentina que tendrá a su cargo la puesta en
marcha del Plan Estratégico Vitivinícola Argentina 2020 (PEVI). Serán
designadas las autoridades titulares y suplentes, tanto del consejo de
representantes como del comité ejecutivo.
Hay consenso en que la presidencia del nuevo organismo quedará para un
mendocino, el representante de las cooperativas vitivinícolas Eduardo
Sancho, mientras la vicepresidencia primera será para un sanjuanino y la
segunda para un riojano. De todos modos, debe recordarse que los
representantes titulares son los presidentes de las entidades que cuentan
con bastante experiencia para la resolución de los conflictos que
pudieran suscitarse. La intención de las autoridades pasa por “no
perder el espíritu original, que fue el de mantener un permanente
contacto con los distintos referentes de la industria”, se indicó.
Uno de los primeros temas a considerar por la corporación pasa por la
recaudación. De acuerdo con las estimaciones, durante el primer año podrían
recaudarse 6 millones de pesos y luego ir aumentando las cifras hasta
alcanzar los 14 millones de pesos en los próximos cinco años. De todas
maneras, como el PEVI tiene una recaudación asegurada y existe un
compromiso institucional de apoyo por parte de los gobiernos provinciales,
existe la intención de solicitarle a los gobiernos un “anticipo de
fondos a devolver” a los efectos de “recuperar así el terreno perdido
en los mercados interno e internacional”. Y en este aspecto, se sabe que
Mendoza estaría dispuesta a otorgar un préstamo de 2 millones de pesos
en este primer año de actividad.
“La obtención de fondos adelantados hasta que alcance su máxima
recaudación será muy importante porque podremos iniciar una fuerte campaña
de promoción. Creemos que es importante que la coyuntura no se coma la
estructura y es peligroso que la corporación nazca débil económicamente”,
dijo uno de los futuros directivos.
El objetivo del PEVI es concreto: integración de productores, aporte de
ciencia y técnica y la promoción del vino argentino en los mercados
interno y externo.
Para fortalecer esa posición de “urgencia”, la fuente consultada
destacó que hay sectores que están esperando que el plan no funcione.
“Son aquellos que han judicializado el plan y tratan de que se rompan
las estructuras”, dicen. Y recuerdan que recientemente un grupo
mendocino (la Asociación de Productores en Acción, que encabeza José
María Llaver) presentó un recurso judicial para que sus socios no abonen
lo determinado por el plan. Se trató de una medida cautelar con una
“perlita” llamativa: en el fallo dice que la cautela que se le pone a
la autora “es de 10 mil pesos... a conversar (sic)”.
Así entonces, en esta primera etapa los directivos del PEVI intentarán
aparecer con “un plan y una acción” y no una simple enumeración,
dando una muy fuerte señal a favor de la reconversión. “Todos
esperamos que el mercado cambie, pero este lo hará con promoción, con
precio y con calidad. Tenemos que conseguir producciones de varietales lo
suficientemente altas para los vinos básicos y lo suficientemente
competitivos para los de alta gama. No podemos permitir que nos coma la
coyuntura y que aparezcan nuevamente los discursos de no pagar, de no
hacer, de retornar a los subsidios o a las regulaciones”, se indicó.
Reunión de ministros
El viernes, en San Juan, se realizó una reunión del Consejo Federal
Agropecuario, que cuenta con la participación de los ministros
deEconomía provinciales. Según se supo, la situación fue
aprovechada por los titulares de las carteras económicas de Mendoza y de
San Juan para conversar sobre la próxima cosecha. Las versiones indican
que San Juan habría planteado la actualización de la multa para quienes
no deriven uva a destinos no vínicos, la fijación de un porcentaje
preventivo de mosto y el impulso de una política de exportación de vinos
a granel, planteando un bloqueo de un 5% de los caldos con ese destino.
Este último aspecto derivó en que algunos sectores mendocinos planteen
la discusión. Sostienen que podría establecerse ese bloqueo para los
vinos de mesa, para que no sufra las fluctuaciones de precios que podrían
perjudicar las ventas en determinados momentos, pero sostienen que no se
puede aplicar a los vinos de precios altos. “¿Qué le vamos a decir a
algunas empresas, especialmente las internacionales, que exportan prácticamente
toda su producción?”, se indicó.
De todos modos, las entidades coinciden en que esas medidas -siempre
coyunturales- podrían ser beneficiosas, aunque sostienen que el camino
correcto debe ser el impulso de la exportación de productos fraccionados
y la ampliación de los mercados. “Las otras son herramientas que ayudan
para que el productor no se vea perjudicado pero no es una solución de
fondo”, se indicó.
Destacan también que hay que seguir trabajando sobre mercados como
Brasil, que tiene importantes perspectivas y en el mercado interno. A modo
de ejemplo se indicó que el mercado interno argentino es el equivalente a
la sumatoria de todo lo que exportan todos los países del Nuevo Mundo
Vitivinícola (Chile, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica).
Las heladas y el mercado
La helada que afectó esencialmente al Valle de Uco fue tema de comentario
de la semana. Las fuentes consultadas coinciden en señalar que las tres
mil hectáreas afectadas no influirán en la cifra final de la cosecha
aunque sí en la composición, en razón de que todas las firmas
importantes de San Carlos han visto afectadas sus producciones hasta en un
100 por ciento. “Es posible que algunas variedades, especialmente
aquellas que están implantadas en el Valle de Uco tengan problemas de
abastecimiento”, se indicó.
El tema final del comentario para lo que ocurre con el mercado.
“Pareciera ser que todos están esperando las noticias”, dijo un
dirigente, quien destacó que el hecho de que el mercado no haya caído
por debajo de los 50 centavos es una señal clara de que la financiación
del sector productor es muy amplia.
La fuente señaló además que muchos esperan que esos 50 centavos se
consoliden “porque es un punto de equilibrio”, aunque algunos que
quieren recuperar el mercado dicen que debería fluctuar entre los 45 y
los 50 centavos. De todos modos, aunque se produjo una pequeña caida en
el vino de traslado, los precios no han bajado al consumidor. Y aquí
aparece un nuevo dilema: cómo hacer para que el distribuidor y el
comerciante no se lleven la tajada más grande de la torta.
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-Viñas chilenas van por la
conquista de Asia,
15/11/04 El Mercurio, Santiago de Chile
Los envíos de vino chileno hacia esa región han
crecido cerca de 40% este año.
Hay dos cifras que reflejan con claridad el rol que juega el mercado asiático
para la industria vitivinícola chilena.
"Menos del 10% del vino chileno se envía a Asia, pero sólo en este año
las exportaciones a ese destino han crecido cerca de 40%", detalla Ricardo
Letelier, gerente general de Wines of Chile, el organismo de financiamiento público-privado
encargado de promocionar el vino chileno en el exterior.
Dentro del continente asiático, el caso de Japón es seguido muy de cerca por
la industria nacional. "Los japoneses acaparan casi la mitad de lo que
vendemos en Asia", señala Letelier. No por nada, Wines of Chile organizó
por estos días la visita a Chile de personalidades japonesas ligadas al mercado
del vino.
Según Yumi Tanabe, consultora de Wine & Wine Culture, entidad dedicada a
educar sobre el consumo de vino en Japón, las viñas chilenas tienen grandes
proyecciones en ese país.
"Los japoneses tomamos muy poco vino, apenas 2,2 litros per cápita -en
Chile llega a 19 litros-, pero con el trabajo que se está haciendo, dando a
conocer las bondades del vino especialmente entre los jóvenes, podríamos
llegar a unos 5 litros per cápita en unos 10 años", comenta.
Pero no todos ven un futuro esplendor para la presencia chilena en Japón.
El editor de Wands -la revista japonesa especializada en vinos-, Kunio Bansho,
afirma que las botellas chilenas enfrentan un duro escollo. "La visión del
consumidor japonés es muy rígida sobre el vino chileno. Lo ven como
medianamente bueno, pero barato".
El problema es que ésa es precisamente la apuesta de la industria productora
nacional: entrar al segmento de más de 1.000 yenes (unos US$ 8), que se
comercializa en puntos de venta especializados y restaurantes.
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Daños totales en viñedos de San Carlos por la helada |
Oscar
González ogonzalez@losandes.com.ar,
5/11/04, Los Andes, Mendoza
La helada registrada en la
madrugada del viernes 5 provocó daños de entre el 80% y
el 100% en viñedos del departamento San Carlos, donde las
temperaturas mínimas se ubicaron en torno a los -4º, con
registros de menos de 1º bajo cero durante 6 horas en algunos
sectores.
La información, relevada entre productores y técnicos, permitió
establecer que las zonas más afectadas fueron El Cepillo, Tres
Esquinas, Chilecito y Pareditas, y en menor medida los cultivos
radicados en alrededores de Eugenio Bustos y La Consulta. En
algunas áreas, se habrían registrado daños de hasta el 30% en
cultivos de papa.
En el Sur de la Provincia los daños habrían sido menores,
mientras que en el Este los cultivos no resultaron afectados.
(ver aparte)
Alta sensibilidad
Técnicos y productores coinciden en que, con temperaturas
inferiores a -0,5º y en este estado fenológico de la vid, la
planta resulta dañada. Así, el frío y la duración de la
helada, quemaron brotes y racimos que debían florecer en una
semana más, afectando de manera irreversible la producción de
esta campaña.
Fuentes técnicas de la zona advirtieron que la planta podrá
rebrotar; pero lo que salga ahora probablemente no provendrá de
yemas francas, por lo que no dará racimos. Y, en el mejor de
los casos, algún racimo estará floreciendo un mes tarde, a
mediados de diciembre. Serán los “cencerros” o racimos
“de segunda flor”, que darán uvas que no alcanzarán a
madurar, porque la zona es muy fría y, consecuentemente, el período
de maduración bastante corto.
La helada en números
La Delegación Valle de Uco de la Dirección de Agricultura y
Prevención de Contingencias del ministerio de Economía de la
Provincia, informó que sus estaciones agrometeorológicas automáticas
diseminadas en la zona, registraron mínimas de -2,3º en Tres
Esquinas y -0,5º en La Consulta, departamento San Carlos; y de
-0,7º en Vista Flores, en Tunuyán, y -1,4º en la zona rural
del distrito cabecera de ese departamento.
En tanto, referentes confiables del sector privado dicen haber
registrado -3º en propiedades de Chilecito y de -4º y hasta
-4,5º en fincas de Pareditas, Tres Esquinas y El Cepillo.
Perjuicios menores en Alvear y San Rafael
San Rafael. En el Sur el fenómeno se produjo en la madrugada
del viernes y causó daños parciales en vides bajas y cultivos
hortícolas. No obstante el perjuicio depende del estado fenológico
de las variedades y las condiciones en que se encontraban cada
finca, situación que recién se conocerá cuando se hagan las
evaluaciones oficiales por parte de los técnicos del ministerio
de Economía, o bien se comiencen a recibir las denuncias por
heladas de parte de los agricultores afectados.
No obstante, según Contingencias, hubo temperaturas críticas
en distintas zonas de ambos departamentos. Así los registros
tomados en casilla (varían por los menos un grado con relación
a la temperatura ambiente) arrojaron que en Base La Llave fue de
-0,5 °C, en Calle Larga (- 1 °C), Goudge (- 1 °C) y Aeródromo
de General Alvear (-0,5 °C). Esas temperaturas fueron por poco
tiempo de exposición, por lo tanto los cultivos mayormente
afectados como vides y plantaciones hortícolas, se presume que
tuvieron daños menores. (Corresponsalía)
A DOCE AÑOS DEL DESASTRE
El 4 de noviembre de 1992, tras una helada devastadora, de una
producción media de 16 millones de quintales de uva, ese año
se cosecharon, en Mendoza, apenas 9 millones.
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- Un serio llamado de
atención en el Comité / 7 de noviembre de 2004 /
Luis
A. Fermosel (lfermosel@losandes.com.ar)
para Los Andes / Mendoza
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La ministra Montero dio a conocer un preocupante estudio oficial
sobre la situación de la industria.
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Le costó mucho a la vitivinicultura dejar
de lado viejos vicios del pasado para alcanzar los niveles de exigencia
que el consumidor actual establece. Le costó trabajo y esfuerzo -dejando
de lado muchos egoísmos- para lograr acuerdos importantes como el de
Mendoza-San Juan o el del PEVI. Les costó inversiones a los productores
para reconvertir sus viñedos o implantar variedades nobles, y también le
costó a la vitivinicultura ganar mercados internacionales y mejorar el
mercado local en base a una cada vez más interesante relación
precio-calidad.
Pero pareciera ser que todos esos aspectos estructurales se remueven
cuando aparecen situaciones coyunturales como la actual, en que la caída
de despachos hacen peligrar los precios. Y es aquí donde vuelven a
aparecer viejos resabios del pasado y planteos que nada tienen que ver con
una vitivinicultura moderna.
Esa situación volvió a resurgir durante la reunión del Comité Vitivinícola
para discutir el momento por el que atraviesa la vitivinicultura y las
medidas a adoptar para alcanzar algún tipo de solución.
Los despachos
La ministra dejó caer sobre la mesa una serie de cuadros de situación,
demostrativos de que el problema actual de la vitivinicultura tiene vicios
estructurales. En ese marco, dijo que los despachos al consumo interno
cayeron de los más de 20 millones de hectolitros de 1979 a los menos de
15 millones actuales y que la situación era casi alarmante en el caso de
los vinos de mesa, que cayeron de 17,6 millones que se despachaban en 1983
a los 8 millones de la actualidad, con una baja del 55% en 20 años y del
25% en los últimos diez años. Una situación diametralmente distinta a
lo que sucede con los vinos finos y reserva, que tuvieron un incremento en
los despachos del 80% en los últimos 20 años (en 1983 se despachaban 2
millones de hectolitros y actualmente 3,7 millones) y del 23% en el último
decenio. De todos modos, como el vino de mesa tiene mayor incidencia
global que el fino, la caída general de los despachos en los últimos 20
años alcanza al 30%. Y demuestra también que hay un cambio en el
consumidor, que cada vez se vuelca más hacia los vinos de mayor calidad.
Los números también son demostrativos cuando se hace alusión al color.
En ese esquema, los cuadros determinan que en el período 2002-2004 los
vinos de mesa blanco cayeron un 23% mientras los tintos sólo un 4%, y en
el caso de los finos, mientras los blancos en ese período bajaron un 3%,
los de color tuvieron un incremento del 21%. En el global general entre de
mesa y tintos, los vinos blancos cayeron un 16% y los de color aumentaron
un 5%.
Los precios
Otro dato significativo se da con los precios. Los cuadros oficiales
demuestran que con el vino en tetra a menos de dos pesos en góndola, en
setiembre de 2003 se llegaron a despachar 1,2 millón de hectolitros y la
caída abrupta se produce cuando el vino pasa los 2 pesos. Actualmente,
con un valor de 2,50 pesos en góndola, se despachan menos de 800 mil
hectolitros. Y en el caso del precio de traslado, el cuadro determina que
la baja de los despachos se produce cuando se superan los 50 centavos.
No deja de llamar la atención también lo que sucede con las cadenas de
distribución. Los datos del Ministerio de Economía determinan que un
vino en tetra tinto, que costó 68 centavos en el traslado y se le suman
los insumos, incluyendo el cartón, tiene un costo final de 1,05 peso. Sin
embargo, el precio final del producto alcanza a los 2,75 a 2,86 en los
supermercados y a 2,40 en los "mercaditos". De manera tal que
todos los pasos previos del vino (productor, bodeguero, cartón, otros
insumos, etc.) ganan sólo 1,06 peso, mientras el resto la cadena
(distribuidor y vendedor) se queda con 1,80 peso por litro.
La ministra se refirió entonces a un diagnóstico de la demanda interna,
la que indica que “los actuales consumidores son los que quedan de un
mercado de 96 litros per cápita que cayó a 36 litros; no hay
identificación del consumidor con el producto y se tiene la idea de que
‘el peor vino’ es el tetra; el vino está borrado de la mente de los jóvenes,
destacando entonces que hace falta una estrategia adecuada de mercado; la
relación calidad precio no es la ideal y la cadena se mueve desde la
oferta y sin visión desde la demanda.
Quejas
Según señalaron asistentes a la misma, algunos dirigentes efectuaron
planteos que tienen que ver con la vieja vitivinicultura. En ese esquema,
pueden señalarse los siguientes: 1) no es que hayan caído los despachos,
sino que se está vendiendo vino en negro; 2) el grado alcohólico tiene
que dejar de ser técnico y volver a ser político; 3) hay que prohibir
las inversiones extranjeras; 4) hay que prohibir la implantación de viñedos.
Estos planteos fueron formulados por los dirigentes José María Llaver
(APA), Hinojosa (Valle de Uco) o Sergio Palazzo (Viñateros y Bodegueros
del Este).
Las discusiones y la falta de propuestas motivaron la crítica de otras
entidades, entre ellas la Unión Vitivinícola Argentina. Sergio
Villanueva destacó que tienen que haber cuatro grandes ejes de trabajo:
la actualización de la multa, la reafirmación del acuerdo Mendoza-San
Juan, la implementación de una campaña de promoción de vinos en el
mercado interno y una política exportadora. “Son cuatro variables
fundamentales para dar señales al mercado y establecer un punto de
equilibrio que sea competitivo para el mercado y rentable para el
productor”. “Desde nuestro punto de vista la reunión no fue buena,
porque el mercado espera señales que le den expectativas. Nuestra
experiencia demuestra claramente que tanto hacia arriba como hacia abajo
resulta difícil buscar los puntos de equilibrio y tenemos que tener una
política coordinada con San Juan. Hay que anticiparse a los hechos. Sería
lamentable que las famosas medidas llegaran tarde. Además, hay sectores y
entidades que ponen en duda el grado alcohólico, la veracidad de los
despachos o la seriedad del organismo de fiscalización. Son códigos que
no deben permitirse en una reunión porque no son para nada
constructivos”.
Para Juan Carlos Pina, fue positivo que el Gobierno haya puesto todo
blanco sobre negro. Impulsa además una reunión de la “vitivinicultura
seria” para considerar la situación y llevar una propuesta dentro de
quince días a la ministra.
Y para el final, una sentencia de la ministra Laura Montero: “No me va a
temblar la mano cuando tenga que tomar decisiones sobre la coyuntura, como
es el caso del porcentaje a mosto, el aumento de la multa o el apoyo
‘irrestricto y abierto’ al PEVI. Yo estoy a favor de una
vitivinicultura de calidad en todos los niveles de precios. El que se
quiera subir al tren que lo haga, el que no, quedará en la vía”, dijo.
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- Desde 1990: Se
multiplicaron exportaciones de vino
por 15 / 8 de
noviembre de 2004 / El Mercurio / Santiago de Chile
Mientras a principios
de la década pasada apenas superaban los US$ 50 millones, para este año
pronostican US$ 820,7 millones.
Las exportaciones vitivinícolas superan hoy en 15 veces a los despachos totales
registrados en 1990, gracias a un crecimiento anual promedio desde ese año de
14,6%, según reveló un estudio elaborado por la Asociación de Exportadores de
Manufacturas (Asexma).
Mientras a principios de la década pasada, las exportaciones apenas superaban
los US$ 50 millones, para este año Asexma pronostica envíos vitivinícolas por
US$ 820,7 millones.
Esto es un récord histórico, y 20,9% más de lo registrado durante 2003.
El organismo privado realizó esta proyección basándose en la evolución de
los envíos de vino acumulados en los primeros ocho meses del año -según los
datos de Aduana-y complementándolo con la tendencia de los valores de exportación.
"Este ha sido un año que nos tiene contentos por lo bien que se han
comportado los precios, los que dejaron de mostrar su tendencia a la baja",
afirma el gerente general de ChileVid, Rodrigo Ballivián.
Sobre el mismo punto, el director ejecutivo de Viña Montes, Alfredo Vidaurre,
afirma que 2004 ha sido un período de "reubicación" de los mostos
chilenos en los mercados internacionales.
"Además, lo bueno es que con el fuerte aumento en los volúmenes
exportados hemos podido deshacernos del sobrestock (acumulación de inventarios)
que muchos teníamos, ayudados también por una cosecha menor a la de años
anteriores", reflexiona Vidaurre.
Tarea pendiente
Uno de los elementos que se critica del vino chileno, es que a pesar de su
reconocida calidad, tiene dificultades para posicionarse en segmentos de precios
más elevados, lo que frena las chances de potenciar la rentabilidad del
negocio.
Según los datos recopilados por el departamento de estudios de Asexma, apenas
el 1% del volumen embarcado por la industria en su conjunto corresponde a vinos
que se venden por sobre US$ 5,56 por litro, esto es el doble del valor promedio
de exportación del vino chileno.
"Hay que aumentar ese número. Eso está claro. Pero los viñateros ya
estamos trabajando bastante en esto, así que en los próximos años deberíamos
tener resultados concretos", augura Vidaurre.
Por su parte, para Ballivián también está afectando el negocio la fuerte alza
que ha experimentado durante todo este año el valor de los fletes marítimos.
"Esa situación obliga a todas las viñas a ser más eficientes para no
dejar de ser rentables", comenta Ballivián.
Por último, el estudio de Asexma destaca también el aumento en valor agregado
que se logra a través de los procesos de la industria vitivinícola.
Mientras un kilo de uva fresca chilena -revela el estudio- tiene un precio de
US$ 1,21 en el mercado internacional, un litro de vino con denominación de
origen se vende a un promedio de US$ 2,78, y puede llegar a un máximo de US$ 47
por litro.
RECORD
Los embarques de 2004 aumentarían 20,9% respecto del año pasado, según Asexma.
| - Durante
setiembre, el
consumo interno de vinos cayó casi el 19 % / 8 de noviembre de 2004 / Los
Andes / Mendoza |
El fuerte crecimiento de las exportaciones
de vino, que se encamina a alcanzar niveles récord este año, tiene su
contracara en el mercado interno, donde el aumento del consumo de los
vinos de alta gama no consigue conjurar la caída de los últimos años en
los de menor calidad.
El sector mostró recientemente un cambio cualitativo con un fuerte
crecimiento del consumo de vinos finos -en detrimento de los vinos de
mesa- que se multiplicó dos veces y media en los últimos 25 años y pasó
del 7 por ciento en 1979 al 30 por ciento en 2003.
De acuerdo con las proyecciones, ese segmento del mercado se incrementaría
otros dos puntos este año, pero aún así no alcanza a cubrir la reducción
en la demanda que afecta a los vinos de menor calidad.
Las razones de la caída del consumo en la Argentina exceden los problemas
económicos de la población tras el colapso que vivió el país en los últimos
años. “Desde la década del '90 se registra en todo el mundo un cambio
en las tendencias de consumo, que en el ámbito de las bebidas vienen de
la mano de nuevas rutinas cotidianas, factores laborales y sociales y
transformaciones en los núcleos familiares”, señala un informe del
Fondo Vitivinícola Mendoza.
Es por eso que los bodegueros estudian nuevas estrategias de marketing que
apunten a revertir esa tendencia, mediante la captación de nuevos
clientes y la difusión de nuevas cualidades del vino.
Según estadísticas del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV)
difundidas esta semana, la disminución del consumo de vinos alcanzó en
septiembre un 18,55%, respecto a igual mes de 2003, y superaría el 10% en
2004, con relación al año pasado.
Esta caída se suma a la constante reducción que experimenta el mercado
en los últimos 25 años, y que se aceleró tres lustros atrás, que va
desde los 21 millones de hectolitros despachados en 1980, pasando por los
17 millones de 1991, hasta los menos de 11 millones estimados para este año.
Maipú y Godoy Cruz se oponen a la tasa
Los intendentes de Maipú y Godoy Cruz se oponen a la tasa de abasto al
vino que dispusieron algunos municipios de Buenos Aires, y enviaron una
nota al presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM) donde
manifestan su disconformidad, hecho que hicieron conocer ayer a la prensa
mediante un fax.
Se trata del justicialista Adolfo Bermejo y el radical, César Biffi, de
Maipú y Godoy Cruz, respectivamente, quienes expresaron una “profunda
preocupación” ante un reclamo por parte de "representantes del
sector vitivinícola de la provincia”, referido a la “aplicación de
la tasa de abasto de 10 centavos por litro de vino que se vende en
distintos municipios de Buenos Aires”.
“Aunque la aplicación de la tasa representa para esos municipios buenos
resultados en términos de recaudación, la medida es aplicada en un
momento difícil para la principal industria mendocina, en razón que
paralelamente se ha producido una fuerte caída de despachos y una baja en
el consumo”, señala la nota enviada.
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Un escocés
está empecinado en que Chile se convierta en productor de corchos y
barricas de roble francés. Están las condiciones, sólo falta la
voluntad de invertir a largo plazo, estima.

Sabine Drysdale
No lo logra entender: Cómo es posible que Chile, país vitivinícola por
excelencia, importe el 100% de los corchos para las botellas y toda la
madera de roble para las barricas. Y por valores considerables. Cerca de
treinta y veinte millones de dólares anuales, respectivamente.
"¡Hasta cuándo!", reclama el empresario agrícola escocés
Peter Kennedy, avecindado en Chile hace casi 40 años.
"Si existe el clima, suelo y condiciones fitosanitarias envidiables
para cultivar el alcornoque (quercus suber) y el roble francés (quercus
robur), ¿por qué no se producen en Chile?", se pregunta.
Dedicado a los negocios agrícolas, cosméticos y a su pasión, la
conservación de humedales, Kennedy suele recorrer campos de norte a sur.
Cada vez que tiene la ocasión les hace esa misma pregunta a los
agricultores que conoce.
Frente a un silencio que delata que la idea ni siquiera se les había
cruzado por la cabeza, Kennedy responde. "Es que el chileno es poco
previsor. En el fondo todos están de acuerdo en que es un negocio
claramente viable e importante para Chile, pero nadie lo hace. Es falta de
visión a largo plazo", indica.
El vacío decidió transformarlo en reto y utilizó unas parcelas que
tiene en Las Dichas, en la comuna de Algarrobo, para fundar el vivero
"Doña Julia", dedicado a reproducir y vender estas especies.
Para ello cuenta con la asesoría del agrónomo Carlos Hube y de la Conaf.
Árboles de largo plazo
Hasta hoy, en Chile no se cultivan comercialmente alcornoque ni roble
francés por su largo período de maduración. En Portugal los alcornoques
demoran cerca de 25 años en alcanzar el punto de cosecha para láminas y
60 para corchos para botellas, y en Francia, el roble francés demora más
de cien. Con ese antecedente a la vista, quizás muchos sientan que no
alcanzarán a vivir para ver el fruto de la inversión.
Pero en Chile habría mejores pronósticos.
Según el comportamiento de especies plantadas con fines ornamentales, su
maduración puede acelerarse por la mayor cantidad de horas de luz.
"Estas especies son una alternativa interesante para los dueños de
terrenos que quieran invertir a largo plazo. Y no tienen que esperar a ver
el corcho para ganar plata. Hoy existen maneras de financiar proyectos a
largo plazo, se puede vender a una compañía de seguros", indica
Kennedy.
Los riesgos asociados, explica Kennedy, son los de cualquier plantación
arbórea, por ejemplo, que el árbol no crezca de la manera esperada, o
que haya problemas en el transplante. Pero se aseguran en el vivero de
seleccionar las plantas que tienen mayor viabilidad lo que los obliga a
eliminar cerca del 50% de los ejemplares antes de proceder a venderlos.
"Pero el mayor riesgo es que los chilenos sigan importando millones
de dólares en productos que podrían estar exportando", indica.
Según el empresario escocés, estas especies son una posibilidad para que
las viñas cultiven los terrenos no aptos para viticultura. De hecho, la
viña Los Vascos, joint venture entre Domaines Barons de Rothschild
(Lafite) y Santa Rita, ha sido pionera en esto y cuenta con 20 há de
alcornoques y su propio vivero. La idea a futuro es arrancar los
eucaliptos y reemplazarlos con esta especie para lo que cuentan con 400 há
potenciales.
Pero Kennedy además ve una oportunidad para la reutilización de aguas de
los residuos industriales líquidos (riles) que las viñas están
obligadas a tratar por los Acuerdos de Producción Limpia.
Estas aguas, señala el agrónomo asesor, Carlos Hube, tienen componentes
que podrían ayudar al crecimiento de las especies, especialmente del
roble francés que necesita mayor humedad.
Tal árbol, tal astilla
Cada vez que Peter Kennedy iba a jugar tennis al Prince of Wales Country
Club de La Reina, quedaba maravillado con el tamaño y la belleza de un
alcornoque que viste sus jardines. Ese antecedente le hizo
"clic" cuando comenzó a pensar en la importación de semillas
para su vivero.
"Hay unos ejemplares de alcornoque magníficos en este país.
Nosotros habíamos pensado en traer semillas, pero para qué si aquí está
la semilla", indica. Pidió autorización al gerente del Club y mandó
a su gente del campo a seleccionar las mejores semillas. Con ellas formó
su vivero.
"La estación de Cauquenes del Inia tiene un proyecto para traer
germoplasma desde Portugal para ver qué árbol se adapta más a Chile. Yo
me salté todo eso porque tengo un árbol que sí se adapta (el del
Country Club), no es algo teórico, sino que práctico", explica.
Para el roble utilizó la misma lógica. Con sólo mirar los que están a
la entrada de la Viña Cousiño Macul, terminó de convencerse de que la
especie se da más que bien.
Sabine
Drysdale.
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Un grupo japonés reabrió la ex bodega La Superiora de Russell,
1/11/04, Mendoza, Miguel
Títiro titiro@lanet.com.ar |
Un
grupo de empresarios japoneses reabrió la ex bodega La Superiora,
un pilar de crecimiento y trabajo que funcionó durante más de 60 años
en el distrito de Russell (Maipú), y la puso otra vez en marcha.
El establecimiento perdió su antiguo nombre y ahora girará
comercialmente como Kyoshin Trading SA. Se trata de la primera
inversión 100% de capitales japoneses en la vitivinicultura
argentina, no sólo mendocina, por cuanto si bien hay una posición
de ese país a través del poderoso grupo Marubeni en Cartellone
(Resero), la misma llega al 40%.
Al acto de apertura del establecimiento, en el corazón de Russell,
asistieron el intendente de Maipú, Adolfo Bermejo, y la plana mayor
de la empresa, encabezada por Zentaro Yagi, un empresario japonés,
radicado hace 40 años en Buenos Aires, y varios de los accionistas.
También estaban el presidente del INV, Enrique Luis Thomas y el
legislador provincial Miguel Serralta.
Kyoshin Trading es una compañía conformada por descendientes de
Okinawa, la isla ubicada al sur de Japón. De los 35.000 japoneses
que viven en el país, el 70% proviene de esa parte del país asiático.
Otra directiva del emprendimiento, Susana Higa, explicó que “en
lo que respecta a la Argentina, Okinawa es el referente inmediato
que tenemos con Asia”. En ese contexto, y como parte de una red
internacional de negocios creada hace nueve años bajo la denominación
de Worldwide Uchinanchu Business Association (Wub), es que los
miembros de la Wub Argentina crearon Kyoshin.
Los planes del grupo asiático son comenzar a fraccionar para el
mercado local, y elaborar a partir de diciembre, para exportar al
mercado japonés de inmediato. De acuerdo a datos oficiales, las
exportaciones argentinas al sudeste asiático son todavía muy
bajas, en el orden del 3,5%, pero como dijo Thomas “es el mercado
que se viene”.
Entre los planes de reactivación figura traer a connacionales
okinawenses en 2005, para que se establezcan en las cercanías del
establecimiento con fincas y olivares, cuya producción será
adquirida por la firma para la elaboración de vino y aceite.
El presidente del grupo, rodeado de varios de los accionistas,
sostuvo que “al reabrir las puertas de esa bodega de más de 80 años,
Kyoshin se propone contribuir al desarrollo del pueblo de Maipú y a
su industria del vino, con el mismo espíritu de sus fundadores del
siglo XIX”.
Para el intendente Bermejo “lograr la recuperación de esta
bodega, un icono para Maipú, tiene que ver con el radicación de
inversiones multinacionales en el medio, acción que se ha
convertido en una política de estado municipal”. Entre los
asistentes a la inauguración se encontraban por lo menos dos ex
empleadas de los años de La Superiora, Justina Depetris (trabajó
hace 50 años) y Nelda Orozco (61), quien estaba en su puesto de
etiquetadora cuando la firma cerró para siempre en 1981.
Un gallego emprendedor
La antigua bodega La Superiora fue fundada con ese nombre en 1919,
por un pionero de la vitivinicultura mendocina, Manuel L. Lemos,
oriundo de Galicia, que llegó al país siendo un niño. La marca
proviene de mucho más atrás: en 1897 Lemos, con 22 años, abrió
una venta de vinos, con el nombre de La Superiora, en la calle
Belgrano, de Buenos Aires. Compraba entonces vino por vagones en San
Juan y Mendoza, lo envasaba con su marca y los vendía entre su
clientela.
Cuando el comerciante se convirtió en productor, construyó una
bodega en Guaymallén, y adquirió dos más en Russell (una a Luis
Baudrón y la otra, a Tarántola y Soldatti), dando nacimiento al
establecimiento que ayer reabrieron los asiáticos.
Jornadas de Japón en el Mendosur
San Rafael. Japón mira al sur mendocino. Por eso, durante esta
semana, se realizarán en los tres departamentos de esta región
(San Rafael, General Alvear y Malargüe) las primeras jornadas del
país oriental en el Mendosur. Las actividades son organizadas por
los tres municipios y la Fundación Cultural Argentino-Japonesa.
Es así que vendrán a mostrar su cultura, pero con un claro
contenido comercial, ya que estarán presentes miembros y agregados
de la embajada de Japón en Argentina. Los diplomáticos arribarán
el miércoles, entre ellos los representantes de Getro, es decir la
oficina comercial de Japón en el país. Y ya tienen previsto un
cronograma de actividades, como la reunión con integrantes del
directorio de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de
San Rafael el jueves al mediodía. Ese mismo día por la tarde se
trasladarán a General Alvear para realizar lo propio con
empresarios de ese departamento y el viernes cumplirán idéntica
tarea en Malargüe. /Walter Aquind |
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Urge revertir la situación del mercado, 31/10/04, Mendoza |
Por
Luis A. Fermosel (lfermosel@losandes.com.ar)
Tiempo atrás, desde estas mismas
columnas, se señalaba que el mercado comenzaba a prender las luces
amarillas de alerta como consecuencia de la persistente caída en
los despachos de vinos y en el consumo de la población. Ahora todo
lleva a indicar que esas luces pasan casi a ser rojas. Porque sigue
cayendo el consumo, continúa la baja en los despachos y el panorama
se complica hacia el futuro. Pueden ser varios los motivos para que
esta situación se produzca pero sería lamentable que se retorne a
aquellos tiempos en que frente a situaciones similares se producían
caídas de precios que terminaban por afectar al eslabón más débil
de la cadena: el productor.
Los datos provisorios aportados por el Instituto Nacional de
Vitivinicultura para el mes de setiembre determinan que comparando
las salidas de vinos de ese mes con el mismo mes de 2003, la caída
alcanzó al 17,86% en Mendoza, a un 35,87% en San Juan, mientras en
el total general la baja alcanzó al 20,42%. Y el acumulado en el año
también es preocupante porque alcanza a un 12,33% menos que en el
mismo período del año pasado.
Lo señalado es la realidad del sector e impacta. La baja alcanza a
toda la línea de vinos, aunque con mayor incidencia en los económicos,
mientras paralelamente aparece un reacomodamiento -hacia abajo- en
el mercado de traslado. Como aspecto positivo puede decirse que,
pese a la fuerte caída, no se ha producido una debacle. “Los
precios están tendiendo a acercarse a los 50 centavos para el
blanco escurrido pero no ha sido algo desordenado ni ha aparecido
una sobreoferta muy fuerte”, dijo un dirigente, quien destacó que
“la realidad también marca que no hay un precio fijado”.
Los dirigentes consultados señalaron entonces que pueden discutirse
las razones de lo que está ocurriendo, pero que “lo peor que se
puede hacer es quedarse indiferentes ante la pérdida de mercados.
Es evidente que nadie quiere arriesgar a señalar posibles causas
porque tampoco quieren influir en los precios.Sólo se limitan
a destacar que frente a la nueva cosecha es necesario mantener el
acuerdo Mendoza-San Juan (como una herramienta que tiene un límite)
y apuntan su esperanza a que con valores que ronden los 20 centavos
de dólar puede haber un fuerte incremento en la salida de vinos al
exterior porque el vino argentino puede ser más competitivo frente
al español y porque en calidad los vinos argentinos son superiores
a los de muchos del mundo en lo que a productos básicos se refiere.
“El problema actual no será sencillo de resolver. Porque ninguna
de las acciones alcanza individualmente, sino que tiene que existir
una acción en conjunto de toda la industria. Dependerá del sector
tenedor de vinos no reventar la situación, ni hacia arriba ni hacia
abajo”, se indicó.
“Esta es una negociación hacia adentro de la industria porque los
gobiernos tienen muy poco que hacer”, expresó la misma fuente, la
que indicó que hay que trabajar en conjunto sin egoísmos y sin
sectarismos. “Las exportaciones pueden ser importantes, pero
ninguna solución es inmediata, porque ni la promoción ni la
exportación tienen resultados explosivos. Deberemos jugar con
eficiencia porque lo que se viene es un consumidor que exige más
calidad por menos precio. Eso no lo debemos olvidar”, destacó.
El PEVI
A pesar de lo avanzado del año -debe recordarse que los aportes al
plan comienzan desde la cosecha 2004-, el Plan Estratégico Vitivinícola
continúa su avance aunque aún no se ha conformado el comité
ejecutivo.
Según se supo, las entidades ya han hecho llegar la nómina de
candidatos. Debe recordarse que la mesa de representantes está
integrada por los funcionarios del sector público y los presidentes
de las distintas entidades, y el comité ejecutivo por las personas
que esas entidades designen.
Los designados por Bodegas de Argentina son Ángel Vespa, en su carácter
de presidente de la entidad; Gabriel Fidel como suplente y Juan
Carlos Pina para el comité ejecutivo.
La Unión Vitivinícola Argentina propone a José Alberto Zuccardi
como presidente, Julio Caminos en representación de los vinos de
mesa como suplente y Sergio Villanueva al comité ejecutivo.
El Centro de Viñateros y Bodegueros del Este a Sergio Palazzo,
presidente; Sergio Gómez, suplente, y Mauro Sosa al comité
ejecutivo.
Por las cooperativas vitivinícolas, Eduardo Sancho, un
cooperativista como suplente y Guillermo García al comité
ejecutivo. Mientras por la Asociación de Viñateros, Juan Mangione
como presidente, Francisco López como suplente y Juan Mangione al
comité ejecutivo.
Por el mosto, Juan Antonacci como presidente, Carlos Rives como
suplente y Sergio Colombo al comité ejecutivo, mientras en San Juan
se mencionan a Liotta y Yanzón por los trasladistas, Lanes por los
bodegueros, José Molina por los productores vitivinícolas y Mario
Pulenta por los productores de uvas en fresco. Al decir de muchos de
los consultados, se ha conformado un grupo “bastante
compensado”, con el objetivo de evitar conflictos.
Existiría además un consenso implícito en que Eduardo Sancho
(representante de las cooperativas) sea quien presida al organismo
que se conforme con el PEVI. “El objetivo pasa por conciliar las
posiciones dentro del plan y sin contaminarlo con algunas
situaciones coyunturales”, se indicó, para agregar que “hay que
brindar soluciones que si bien están pensadas para el mediano y el
largo plazo, apunten a dar señales concretas y al alcance de
objetivos en el corto plazo”.
Otros temas
A modo de cierre del comentario, tres temas. El primero, un planteo
efectuado por la Unión Vitivinícola Argentina para que el INV
intervenga como consecuencia de que la Aduana no permite el ingreso
de muestras de vinos de otros países, que las bodegas suelen traer
para hacer comparaciones con los vinos de nuestro país.
“La Aduana interpreta que se trata de una importación, cuando el
interés de las bodegas pasa por conocer cuáles son los vinos que
la competencia está presentando en los distintos mercados. Es un
tema que está trabado y esperamos que tenga una pronta solución”,
destacó un dirigente de la entidad.
El restante, para lo que está ocurriendo con el Renatre (Registro
Nacional de Trabajadores Rurales) porque están apareciendo
proyectos que avanzan sobre la obra social de la Foeva, derivándolos
hacia Trabajadores Rurales.
Finalmente, se indicó que también preocupan incrementos que se están
produciendo en las tarifas que aplican las empresas ferroviarias.
Por ese motivo, las entidades han hecho llegar sus inquietudes a los
legisladores nacionales por Mendoza.
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- La
francesa que apuesta por el vino premium en Chile.
Por BERNARDITA AGUIRRE PASCAL, Sábado
30 de octubre de 2004, El Mercurio, Santiago de Chile
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Foto:EL MERCURIO
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Alexandra
Marnier Lapostolle, presidenta de viña Casa Lapostolle, cree que el vino
chileno está en condiciones de llegar a la mesa de mantel largo.
Fuerte y elegante tal como sus vinos, así es Alexandra Marnier Lapostolle,
presidenta de la viña Casa Lapostolle.
Ruda para recorrer sus viñas con botas y jeans y a la vez delicada para
tratar la vid y conocerla, porque ella está convencida de que para sacar
un excelente vino adelante hay que combinar tres cosas: un terreno óptimo,
buen clima y un tratamiento prolijo de la viña para que la calidad sea
una "realidad dentro de la botella".
Después de diez años en Chile y veinte millones de dólares invertidos
en tres "terroirs" en Colchagua, Requínoa y Casablanca, sus
apuestas han dado resultado. Clos de Apalta 2001 fue premiado con 95
puntos, de un máximo de 100, por la revista especializada Wine Spectator,
lo más alto que ha llegado un mosto nacional.
Pero con lo trabajadora que es, no descansa en el triunfo y en marzo
inaugurará una nueva "bodeguita" en el valle de Apalta, que
producirá diez mil cajas de su vino Premium, y ese mismo mes lanzará un
nuevo caldo, que promete será algo nunca visto y del mismo nivel o mejor
que Clos de Apalta. Ese es su secreto mejor guardado.
-¿Su último premio muestra que los vinos chilenos pueden competir con el
viejo mundo?
"Hoy hay que comparar un vino del valle de Apalta con uno de la
rivera del Duero o Napa en California. Todos son diferentes por sus
características y en Chile veo que hay muchos vinos".
"No se puede decir un vino de Chile es muy frutal y potente. El francés,
en tanto, es complejo".
-¿Pero Chile tiene algo que ver en la calidad de sus vinos?
"Sí, Chile es como una isla que está protegida por los Andes, el
Pacífico, Tierra del Fuego y el desierto. Su naturaleza es fantástica,
el clima es muy sano y seco. Esto es lo que hay que aprovechar".
-¿Los trabajadores tienen que ver también? Usted tiene enólogos
franceses.
"Sí, por supuesto. Nuestro enólogo de planta es francés, Jacques
Begarie, quien acaba de llegar. La misma gente del equipo pidió que fuera
anglosajón, piensan que el intercambio entre chilenos y franceses es muy
interesante. A la viña llegó recientemente una enóloga chilena, Andrea
León, que se encargará de la nueva 'bodeguita'".
-Parece que la bodega es una joyita.
"Tiene cinco pisos y funciona por gravedad. El vino fluirá desde
recepción, cubas a las barricas el primer año, barricas el segundo año,
cuba para mezcla y de ahí al embotellado. El vino tendrá un tratamiento
suave y las barricas y el embotellado estará bajo tierra para mantener
temperatura ideal y frescura".
-¿Así se puede hacer un vino excelente?
"Hay que tratar de hacer lo mejor en un lugar y no crecer demasiado
en volumen, porque si no no se puede tener la atención en cada etapa para
producir vino de calidad".
-Algo así como su valle de Apalta, donde descubrió una mina de oro.
"Cuando llegamos tuvimos el feeling de que era un buen lugar, había
muchas cosas positivas: viñas viejas, sin riego, una tierra pobre, con
rendimiento natural bajo. La viña para que tenga mucho sabor necesita
concentrar sus frutos. No hay otro secreto".
-Cuando la revista Wine Spectator le dio 95 puntos demostró que su
feeling era real.
"Es un orgullo, siempre le dije a mi familia que había que invertir
en Apalta. Ahora pueden ver por qué siempre dije que Chile era fantástico.
Voila! Tenía la razón".
-Tenemos fama de producir vino bueno y barato. ¿Es difícil posicionar
los caros?
"Con el premio demostramos que en Chile se pueden hacer vinos de
calidad. Hay que posicionarse a este nivel de precio si el contenido es
bueno. El error es poner un vino a un precio alto, pero sin calidad en la
botella".
-¿Hacia dónde debiéramos apuntar?
"Actualmente, los vinos chilenos compiten entre los de menos de 8 dólares,
donde hay muchos en la pelea. Hay mostos como Clos Apalta, de sobre 50 dólares;
otros de 35 dólares y después se baja a diez dólares. El futuro de
Chile es el vino de calidad posicionado a nivel internacional en unos US$
20 la botella. Son vinos intermedios".
-¿Pero el nuevo vino que prepara y está en secreto será ultra premium?
"Será del nivel de Clos Apalta. Es otro concepto, es tinto y vamos a
producir sólo 300 cajas. Lo lanzamos en marzo".
-¿Promete?
"Oui, oui, lo conozco muy bien, está en botella y estamos terminando
la etiqueta. Tiene un concepto nuevo y la gente va a hablar de él".
IDENTIDAD
Alexandra Marnier, empresaria vitivinícola. Es la dueña de la viña Casa
Lapostolle. También es descendiente de la familia creadora del Grand
Marnier y actual dueña del Chateau Sancerre en Francia
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Los secretos
para convertir a Chile en un país competitivo.
Por Daniela
Santelices, 27/10/04, El Mercurio,
Santiago de Chile.
Seminario
organizado por la Fundación Copec UC analizará hoy el éxito de
Finlandia y Australia.
¿Cómo se convirtió Australia en uno de los exportadores más
competitivos de vino del mundo? ¿Qué hizo Finlandia para ser líder en
tecnología? ¿Chile puede imitarlos?
Michael Hood, CEO del Centro de Investigación Cooperativa de la Minería
en Australia; Jim Hardie, CEO del Centro de Investigación Cooperativa de
Viticultura del mismo país, y Jorma Routti, Director de Creative
Industries Management Fund en Finlandia, tienen algunas respuestas.
Y las expondrán hoy en el seminario "Competitividad Mundial, el
desafío de Chile", organizado por la Fundación Copec Universidad
Católica. Ayer hablaron con "El Mercurio" y adelantaron las
claves.
El caso australiano
Australia está lejos pero eso no ha sido obstáculo para ser uno de los líderes
en tecnología para la minería y la viticultura. La fórmula que
ha aplicado es simple: "El Estado se enfocó en las áreas que mueven
la economía e invirtió en tecnología", dice Hood.
Desde 1991, el gobierno financia los proyectos más rentables y que mejor
responden a las necesidades de las compañías mineras. Canaliza el dinero
a través de centros de investigación que compiten entre sí y que
reclutan profesores de diversas universidades.
"El gobierno comenzó financiando 15 centros. Pero el plan ha sido
tan exitoso que hoy trabaja con 70. Eso le cuesta US$ 170 millones, pero
el retorno ha sido 10 veces más alto", dice Hood. No sólo porque la
nueva tecnología ha aumentado la productividad de la minería, sino
porque los privados han comenzado a financiar también los proyectos.
"Grandes compañías cerraron sus laboratorios. Antes, cuando
desarrollaban una nueva tecnología despedían a los funcionarios o
aumentaban su planta. Esta estructura da flexibilidad".
Algo muy
similar a lo que ha sucedido con la viticultura. Australia se ha
convertido en uno de los principales exportadores de vino de buena calidad
a bajo precio. Tanto, que es hoy el principal proveedor del mercado británico.
Jim Hardie asegura que buena parte del éxito se debe al marketing
agresivo que han impulsado las compañías en el extranjero. Pero también
al trabajo de investigación que han hecho junto con el Estado. "Cada
vez que los privados invierten en investigación, el gobierno pone el
mismo monto. La inversión en tecnología puso a Australia en el lugar en
que está".
Hardie asevera que una de las claves
del éxito fue la claridad del Estado de desarrollar un área que tenía
futuro: "La agenda de investigación es determinada por la industria.
El gobierno sólo financia".
Nueva economía
El caso de Finlandia es diferente. Hace unos años, el país que hoy se
jacta de ser uno de los líderes en telecomunicaciones dependía de las
materias primas. Pero una crisis económica a comienzos de los 90
"nos llevó a replantearnos la estructura de la economía. Fue una
necesidad", dice Jorma Routti. Durante meses, gobierno, empresarios y
sindicatos discutieron el camino a seguir y acordaron la fórmula que
tantos reconocimientos les ha traído: el país apostaría por la economía
del conocimiento, invertiría a 3,6% del PIB en investigación e
incorporaría nueva tecnología a las industrias tradicionales. Jorma
asegura que la clave de la competitividad es "invertir en educación,
tener un gobierno que funcione bien, tener espíritu competitivo y
utilizar los instrumentos macroeconómicos para fomentar la inversión en
industrias creativas".
"La inversión en investigación y tecnología puso a Australia en el
destacado lugar en que está actualmente."
JIM HARDIE
CEO de CRC Viticultura
"Para ser competitivos hay que invertir en educación y tener un
gobierno que funcione bien."
JORMA ROUTTI
Director de CIM
"El Estado se enfocó en las áreas que mueven la economía e invirtió
en tecnología."
MICHAEL HOOD
CEO de CRC de Minería
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La crisis de los peuqeños viticultores franceses:
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La
otra cara de los Châteaux
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El
Mercurio, Santiago de Chile, 18/10/04
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Fotos: NYT
Mientras
el gran vino francés se vende cada vez mejor en los mercados, una
parte importante de los agricultores de Burdeos debe arreglárselas
para subsistir con sus vinos genéricos. La aparición de Australia,
Chile y Sudáfrica los ha obligado a replegarse.

Por FRANK J. PRIAL y SYLVIE RAIS
© The New York Times
Con elegantes jardines estilo inglés,
relajados cisnes, prados de manicure y parras meticulosamente podadas
que se extienden hasta el horizonte, los grandes castillos vinícolas
de Burdeos son cuadros de prosperidad. La cosecha 2002 ya está en
botella y la pequeña y desigual de 2003, buena parte vendida al doble
de los precios de la anterior, madura en barricas de roble.
Sin embargo, estas grandes
propiedades, muchas miembros de la prestigiosa 'Union des Grands Crus',
dan cuenta apenas del 5% de la producción de Burdeos. Para el 95%
ajeno a este círculo mágico de la que alguna vez fuera la capital
indiscutida del mundo vitivinícola, la vida se ha vuelto sombría.
Sus productores y viñas pasan por
lo que tal vez sea la crisis más profunda desde que la filoxera
asolara Burdeos hace un siglo.
Para la industria del vino
francesa, en general, éstos son tiempos difíciles. Existe
sobreproducción, el consumo interno ha caído, la competencia
extranjera y el dólar débil afectan las exportaciones y los cambios
para enfrentar la crisis se ven obstaculizados por añejas reglas.
Burdeos ha recibido el golpe más
duro porque es la mayor de las regiones vitivinícolas del país y el
vino es vital para su economía.
La denominación Bordeaux
comprende más de 10 mil propiedades vinícolas, muchas pequeñas -
ocho hectáreas o menos- y muchas de ellas están en problemas.
Tiempos difíciles
En privado, las cifras de la
industria aquí predicen que al menos 600 a mil productores de los más
pequeños deberán cerrar durante los próximos años.
Patrick Tauzin es un pequeño
productor de las tranquilas tierras más al sur de Burdeos. Nunca ha
cenado con los Rothschild en Lafite, pero es un viñatero de Burdeos.
Cultiva alrededor de 35,2 hectáreas de uvas en St. Pierre d'Aurillac,
a 56 km al sudeste de Burdeos.
Produce alrededor de 16 mil cajas
al año. Tiene 44 años, una esposa y dos hijos y no gana lo
suficiente para vivir de su vino.
Mi esposa trabaja a jornada
completa en algo ajeno a nuestro negocio aquí, cuenta, y yo paso
horas al teléfono con mis acreedores. Exactamente ahora estamos
peleando por dinero, explica.
Si bien Burdeos está acostumbrado
a ciclos de auge y caída, la crisis de los últimos años ha
alcanzado proporciones increíbles.
He visto a los agricultores
llorar. Tendrán que vender su vino a cualquier precio, y nadie quiere
hacerlo. Es muy triste, asegura Christian Moueix, destacado viñatero
y exportador.
Moueix es propietario de la
legendaria viña Pétrus en Pomerol y otra media docena de famosos
chateaus de Burdeos, junto con Dominus, una viñatería en California.
Pero a través de su empresa familiar, Jean-Pierre Moueix es además
un comprador y exportador del vino genérico Bordeaux. A principios de
este año sus cavas en Libourne, cerca de St. Émilion, tenían
alrededor de 5 millones de botellas de vino sin salida por precio.
Sólo si redujéramos los precios
en 30 a 40 por ciento, podríamos vender parte de esto, explica.
El abismo entre el negocio genérico
y el pequeño y cerrado mundo de los famosos cultivos clasificados es
vasto.
Hay dos Bordeaux, explica Jean-Guillaume
Prats, director administrativo del renovado Chateau Cos d'Estournel,
en la comuna de St. Estephe. Los principales propietarios del chateau,
precisa, vendieron nuestra cosecha 2003 a precios fantásticos,
mientras que en la casa vecina hay personas que no tienen para vivir,
agrega.
Mientras observa con tristeza por
una ventana los parronales del chateau que se extienden hasta el
fangoso río Gironde, explica que por una caja de sus vinos chateau se
venden 100 cajas de Bordeaux genérico. (En Nueva York, los futuros
para el Cos 2003 se pagan a US$ 165 la botella, unos cien mil
seiscientos pesos chilenos). E incluso así, precisa, no hay interés
en el vino genérico.
Tauzin explica que muchos viñateros
jóvenes pidieron préstamos para adquirir terrenos de viñas en 2000,
a precios máximos.
Algunos de ellos tienen enormes
deudas, asegura.
Están a punto de perderlo todo,
lo que incluye sus casas, agrega.
Hace tres meses, Tauzin y otros
propietarios de viñas pequeñas y medianas se organizaron para
presionar al gobierno galo y a la Bordeaux Wine Council, la principal
asociación para la promoción vinícola, en busca de ayuda. Pidieron
un precio mínimo garantizado para su vino y una disminución de las
regulaciones que les impiden, por ejemplo, mezclar mostos de otras
regiones con los suyos, usar chips de madera para mejorar a el sabor a
roble y regar. Los agricultores quieren que se les permita utilizar
nombres de uvas, como Merlot y Chardonnay en sus vinos, como hace el
resto del mundo, en vez de los desconocidos nombres de las localidades
que deben emplear ahora.
En julio, las autoridades
pertinentes aceptaron la mayoría de esas demandas, pero sólo para
los vinos más baratos, los vins de pays, o vinos de la región.
Rechazamos esto, expresó Tauzin.
Estamos orgullosos de los vinos
que hacemos, los vinos genuinos de denominación Bordeaux, y queremos
que les levanten las restricciones a éstos también, dice.
Los productores pequeños como
Tauzin no son los únicos que tratan de sacar las trabas del Bordeaux.
El Bordeaux es demasiado rígido,
complejo, indica Moueix.
Tenemos 10 mil chateaus, algunos
de ellos poco más que graneros, cada uno con dos o tres etiquetas de
vino. Tenemos 14 Chateaux Belairs, 151 chateaus con Figeac en su
nombre.
Menor consumo
La región vinícola de Burdeos es
inmensa. Con cerca de 76 mil hectáreas de terrenos de viñas, es 10
veces más grande que Borgoña, tres veces más grande que Champaña y
más del doble de Napa Valley.
Pese a que existe sobreproducción,
el área de viñedos en Burdeos aumentó entre 1% y 2% en los últimos
5 años. Nada, comparado con el 76% que en igual lapso vivió
Australia.
Según informes de cosecha, la
mejor tierra de parronales en Burdeos ya está tomada, lo que impide
cualquier aumento en las plantaciones, por mínimo que sea.
El consumo de vino en Francia, en
tanto, bajó otro 5% en 2003, según cifras de gobierno, lo que
confirma una tendencia sostenida desde la Segunda Guerra Mundial. En
la década de 1960, los franceses bebían, en promedio, alrededor de
120 litros de vino al año por persona; el año pasado, la cifra fue
de 58. Y Francia siempre ha sido el principal mercado del Bordeaux.
Menos de la mitad de los franceses bebe cualquier vino y, según datos
de mercado de la empresa Omnivin, cada vez menos galos menores de 35 años
muestran algún interés en el vino, ya que prefieren otras bebidas.
En los restaurantes franceses el consumo de vino bajó entre 15% y 20%
en 2003, debido en parte a la campaña contra la conducción de vehículos
estando bebido. A esto, según los productores, se suma la estricta
legislación que limita la publicidad en carreteras.
En ese contexto, la industria
trata de aminorar el impacto de la legislación, para lo cual aspira a
clasificar el vino como alimento.
La sobreproducción es un fenómeno
mundial, especialmente doloroso en Burdeos. Cuando se eliminaron 12
mil hectáreas de vides en California, una mayoría provenía de viñedos
de propiedad corporativa en el Central Valley. En Burdeos son los
pequeños propietarios que dependen de sus parronales para vivir
quienes llevaron a cabo la mayor parte de la plantación excesiva.
Es doloroso ver esas viñas
destruidas, dice Patrick Maroteaux, propietario del Chateau Branaire
Ducru y presidente de la Union des Grands Crus. Pero no hay elección,
sentencia.
Maroteaux es pesimista respecto de
una rápida recuperación de Burdeos. Nos tomará 10 años, predice.
Si bien una mayoría de los vinos
de Burdeos va al mercado interno, no son desconocidos en Estados
Unidos. Mouton Cadet, probablemente el más famoso, es un vino a
granel mezclado que se embotella y vende bajo los auspicios del
Chateau Mouton Rothschild. Este y otros genéricos similares están a
un mismo nivel en los mercados mundiales con vinos más económicos de
California y especialmente de Australia, Chile y Sudáfrica.
Durante muchos años, Burdeos dictó
cómo debían ser los vinos, pero, guiados por los críticos, los
consumidores han empezado a rechazar el estilo más acre, más tánico
que representa el estilo Bordeaux. Los agricultores señalan que las
exportaciones de vinos franceses, entre éstos los genéricos de
Burdeos, bajaron 5% en 2003, mientras que los envíos de Estados
Unidos subieron 17% y los de Australia 25%. De hecho, Australia superó
a Francia como el principal exportador de vinos a Gran Bretaña por
primera vez el año pasado.
Los productores de Burdeos que
alguna vez se burlaron de los viñateros de EE.UU. y del Nuevo Mundo
Vitivinícola (Australia, Chile, Sudáfrica, Nueva Zelandia), hoy
miran con envidia la habilidad comercial y agresividad de
estadounidenses y australianos. Hablan con temor de la explosión en
el mercado norteamericano de la etiqueta australiana Yellow Tail,
cuyas ventas fueron de 200 mil cajas en 2001 y que para 2004 se
proyectan en siete millones.
Mientras, los productores siguen
arrancando viñas, tanto para reducir la producción como para
concentrarse en vinos de mejor calidad.
El Bordeaux Wine Council, que
incluye a los chateaus más famosos y a los productores
independientes, señaló en junio que sus miembros voluntariamente
mantendrían sus mostos lejos del mercado, en un esfuerzo por subir
los precios de los vinos más económicos.
Según datos de la industria gala,
el volumen de la cosecha 2004 vendida caería hasta en 35% este año
respecto del anterior.
El vino que no se venda se
almacenará hasta que mejoren las condiciones, indicó Jean-Louis
Trocar, ex presidente del consejo de vinos.
Que los precios más altos ayuden
cuando existe una baja demanda es algo que está por verse.
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Viñas pequeñas enfrentan opción de
asociarse o morir. Francisco Derosas para El Mercurio,
Santiago de Chile, Jueves 14 de octubre de 2004
De
300 empresas exportadoras, menos de 80 venden sobre US$ 1 millón al año.
¿El problema? Los costos fijos van al alza y los canales de distribución
se estrechan.
A pesar de que el sector vitivinícola registrará en 2004 un record de
exportaciones, anotando unos US$ 750 millones en envíos, detrás de este
logro se esconde otra realidad.
A agosto de este año se registraron más de 300 empresas exportadoras de
vino, de las cuales menos de 80 venden sobre US$ 1 millón anual. Si se
sube el nivel mínimo a US$ 3 millones anuales se tiene que sólo 42
empresas llegan a esa cantidad.
En tanto, los propietarios de vides para vinificación son más de 13.000
y de éstos sólo 360 (3%) tienen más de 50 hectáreas.
Empresas así de pequeñas, según representantes de la industria chilena,
no tienen grandes posibilidades en los mercados internacionales, donde los
canales de distribución se contraen y las rentabilidades han ido a la
baja por la alta competitividad.
"Lo que estamos viendo es que es absolutamente necesaria la
asociatividad. Los costos fijos que involucran la exportación se hacen
insostenibles para las empresas pequeñas", afirma el presidente de
la Corporación Chilena del Vino, Gerardo Arteaga.
Según esta entidad, que agrupa a la gran mayoría de las bodegas,
productores y exportadores vitivinícolas del país, es inevitable un
ajuste, ya que la propiedad de las vides está muy diseminada y los
exportadores también son muchos y la mayoría en cantidades antieconómicas.
"Y este ajuste se producirá vía alianzas estratégicas, compras y
fusiones forzadas", pronostica.
Para evitar las pérdidas de patrimonio que esto puede acarrear existe la
alternativa de la asociatividad entre productores y elaboradores, para
optimizar los costos de producción y ventas.
"Es verdad que en Chile no somos muy buenos para asociarnos. Pero acá
se está llegando a una situación de 'asociarse o morir'", sostiene
Patricio Middleton, presidente de ChileVid, agrupación gremial que reúne
a las viñas llamadas "emergentes".
Pero según otros exponentes de la industria, esta fórmula podría ser
insuficiente, e importantes cambios de propiedad se producirán sí o sí.
"Es una tendencia mundial e inevitable. Vemos el caso de Australia
con Estados Unidos, en donde los grandes consorcios como el norteamericano
Gallo Wine han hecho importantes operaciones absorbiendo a bodegas más
pequeñas", afirma el director ejecutivo de Viña Montes, Alfredo
Vidaurre.
Pero hay quienes ven esperanzas. Según Middleton, las viñas, por muy
chicas que sean, podrán ser rentables en la medida que sean capaces de
crear un producto diferenciado. "Si tienes un vino igual a los otros
300, no tienes nada que hacer en el mercado. Pero si traes una propuesta
atractiva, y aquí me refiero no sólo al vino, sino también a la
propuesta en imagen y marca, hay opciones de defenderse", afirma.

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Los despachos locales de vino cayeron un 10,6% en agosto_ Portada
Diario los Andes, Mendoza, 10/10/04 |

El consumo de vino disminuyó en el octavo mes un 10,27%.
|
Una fuerte caída en los despachos,
que alcanzó al 10,6% con relación al mismo mes del año anterior,
se produjo en Mendoza durante el mes de agosto. De acuerdo con las
cifras proporcionadas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV),
las salidas de vino autorizadas para el consumo en el mercado
interno durante ese mes -en todo el país- alcanzaron los 93.023.482
de litros, lo que representó una disminución del 8,78% con
respecto al mismo mes del año anterior.
El 80,76% del despacho al consumo fue de vinos sin discriminación
varietal (vinos y vino dulce natural), por un total de 75.121.159
litros, el 13,18% correspondió a vinos varietales, el 3,05%
regional, el 0,38% especial, el 1,79% vinos espumosos y el 0,84% a
otros vinos.
El consumo por habitante estimado fue de 2,50 litros con datos de
población total y de 3,76 litros con población mayor de 18 años.
Estos valores indican una disminución del 10,27% y 9,72%,
respectivamente, en relación a igual período del año 2003.
Mendoza
Las cifras del INV indican que en nuestra provincia se despachó al
consumo un total de 75.580.129 litros, lo que representa un descenso
del 10,60% en relación a igual mes del año anterior.
El 98,82% del volumen autorizado para consumo fue fraccionado en
bodegas y el 1,18% a granel. Del total fraccionado, el mayor volumen
correspondió a botellas (45,91%), le siguen en importancia los
envases tetra-brik (44,21%), las damajuanas (9,85%) y otros envases
(0,03%).
El 82,12% despachado fue de vinos sin discriminar variedad y el
14,26% de vinos varietales.
San Juan
El informe del INV consigna que el total de vino salido para consumo
en San Juan fue de 11.324.126 litros, lo que indica una baja del
4,68% con respecto a agosto de 2003.
El vino a granel despachado a plantas fue de 442.580 litros (3,91%)
y el fraccionado en bodegas 10.881.546 litros (96,09%). Del total
fraccionado el 57,77% fue en tetra-brik, el 24,70% en damajuanas y
el 17,53% en botellas.
El 94,44% del vino autorizado para consumo fue vinos sin discriminar
variedad, el 4,05% varietales, el 0,95% regional, el 0,32% espumosos
y el 0,24% especiales.
La Rioja
En esta provincia salieron para consumo 2.826.515 litros, lo que
indica una disminución del 13,13% con respecto a agosto 2003.
El 100% se efectuó fraccionado, destacándose las damajuanas con el
33,78%. Luego le siguen en importancia las botellas (33,09%), tetra-brik
(32,33%) y otros envases con 0,80%.
Salta
La salida al consumo de esta provincia en el mes de agosto pasado
fue de 736.469 litros, siendo un 42,11% menos que igual mes de 2003.
El 89,11% se comercializó fraccionado destacándose las botellas
con el 58,93%, luego las damajuanas con el 24,15% y los tetra-brik
con el 16,92%. El vino a granel con destino a plantas de
fraccionamiento fue de 10,89%.
El mayor volumen salido para consumo fue vino varietal (52,34%), le
sigue en importancia el vino regional (37,93%) y finalmente el vino
sin discriminar variedad (9,73%).
Río Negro yNeuquén
La salida al consumo en Río Negro fue de 338.046 litros lo que
representa una baja de 24,66% respecto de igual mes de 2003.
En Neuquén, por su parte, se despacharon 45.713 litros, lo que
indica una baja en el volumen salido para consumo de 5,28%. El 100%
fue fraccionado siendo el 46,39% damajuanas y el 53,61% botellas. |
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Técnicos
vitivinícolas:En el competitivo
mundo de la uva, Diario El
Mercurio, Santiago de Chile 9/10/04
Uno de nuestros mejores embajadores en el mundo son los vinos. Pero para
desarrollar esta industria, varios profesionales han tenido que adoptar
una serie de procedimientos.
Convencidos de que se requieren personas especializadas que ejecuten los
planes más estratégicos de los agrónomos, Inacap abrirá el programa de
técnico de nivel superior en vitivinicultura.
Los aspirantes deben cursar dos años de estudios. Al cabo de ellos pueden
acceder, aunque no directamente, a la Ingeniería Agrícola con mención
en cultivos frutales y vides, en esa misma casa de estudios.
El técnico en vitivinicultura es la persona que sigue exactamente las
instrucciones del ingeniero agrónomo enólogo, de quien está a cargo el
predio, y que debe saber aplicar las técnicas y procedimientos de
producción, pero apuntando precisamente a las uvas, explica el
subdirector curricular de Inacap, Gabriel García.
Este técnico estará presente en todas las fases de desarrollo del vino,
desde la plantación hasta que el jugo de la uva se transforme en vino.
"Hoy la vinicultura es súper especializada, es muy exigente porque
estamos compitiendo con mercados top como Europa, Sudáfrica,
Argentina", explica Gabriel García. Lo que pasa es que en esos
mercados los vinos chilenos compiten en calidad y no en cantidad, así que
eso implica seguir estándares muy altos, definidas internacionalmente
para poder certificar nuestros productos.
Y eso requiere de unas manos expertas que implementen estas exigencias.

- La
industria ante variables complicadas Por
Luis A. Fermosel lfermosel@losandes.com.ar
3/10/04
Para
los sectores de la industria, el mercado será un tema predominante en los
próximos meses. Y razones no les faltan, porque se están dando distintas
variables que pueden llegar a complicar el futuro, especialmente con miras
a lo que pueda suceder a mayo/junio del año que viene cuando deba
producirse la liberación de los vinos de la próxima cosecha.
Esas variables podrían resumirse en los siguientes aspectos:
-En agosto volvió a producirse una caída en los despachos que alcanzan
al 12% acumulado en lo que va del año. Ello determina, hasta el momento,
que para junio del año próximo haya un stock de 5 meses de despachos.
-No se ha producido la exportación de mosto prevista y -se afirma- también
habrá un sobre stock a junio del año que viene. Según se afirma, el
precio actual de 60 centavos para el litro de sulfitado responde a que una
gran empresa exportadora se quedó sin stock y ha salido a comprar para
hacer frente a los compromisos.
-Las informaciones indican que hay entre un 8 y 10% de aumento en la
cosecha europea. Con el agravante de que los franceses intentarían copiar
la decisión argentina de destinar los excedentes de uva a mosto en lugar
de destilarlos. A favor de la Argentina se plantea el hecho de que las
uvas argentinas tienen mayor contenido de azúcar y los franceses no
pueden alcanzar esos tenores.
- Queda muy poco tiempo para que pase el peligro de heladas. Siempre se
espera a octubre, pero debe recordarse que la helada del 4 de noviembre
(en 1992) fue un caso excepcional.
- Con la llegada de los meses cálidos, las bebidas sustitutas incrementan
su publicidad en la búsqueda de mayor consumo, lo que podría ir en
detrimento del vino.
Frente a ese complicado panorama, la industria no se ha quedado de brazos
cruzados y ya comenzó a actuar. Por de pronto, en los próximos días se
analizarán los resultados cualitativos de un estudio de mercado que se ha
encargado a los efectos de realizar un diagnóstico de la situación. De
todos modos, anticiparon que la baja en el consumo de vinos tiene una
fuerte marca en el precio, pero que también se dan otras situaciones que
habrá que estudiar. "Se dará un primer avance hacia algo que
tenemos que solucionar rápidamente porque es muy factible que las
variables empiecen a dispararse", se indicó.
Por ese motivo también consideran que no es un problema sólo de la
industria, sino que los gobiernos provinciales deberán tener su
participación. "El tema del mercado es muy complejo y la dirigencia
política y gremial del sector no dimensionó que el vino estuvo muchos
meses a 70 y 80 centavos. Hoy estamos hablando a 60 y no se puede vender.
La realidad es que hoy empiezan a aparecer algunos resquebrajamientos en
empresas que venden mucho y ese panorama complicado deberá ser tratado
entre todos", indicó una fuente consultada, la que agregó que
"no es para ponerse alarmista, sino que hay que alertar sobre lo que
está pasando".
Los dirigentes también hacen cuentas hacia el futuro. Destacan que, como
el vino tuvo muy buenos precios, los productores cuidaron más los viñedos
y fertilizaron, por lo que la próxima puede llegar a ser mayor que la de
2004. "Las discusiones se van a venir y los gobiernos no pueden estar
ausentes del problema", se indicó.
Gestiones en Buenos Aires
Pero el mercado no fue el único problema que ocupó a los dirigentes del
sector durante la semana. También tuvo una incidencia importante lo que
sucede con el Renatre (Registro Nacional de Trabajadores Rurales) y con
los aportes tarifados.
Dirigentes de Bodegas de Argentina, de la Asociación de Cooperativas
Argentinas, de la Unión Vitivinícola Argentina y del Centro de Viñateros
y Bodegueros del Este viajaron a Buenos Aires para reunirse con
funcionarios y legisladores nacionales.
En primer lugar dialogaron con el ministro de Trabajo de la Nación,
Carlos Tomada, reunión a la que también asistieron los dirigentes de
FOEVA Pezzutti, Arias y Montaña, además de la subsecretaria de Trabajo
de la Provincia, Sandra Varela. Discutieron allí la aplicación de la ley
25591 que intenta implementar a la vitivinicultura el Registro Nacional de
Trabajadores Rurales y Empleadores. Se trata de una lucha muy antigua y
que en los hechos determina el avance de la Pampa Húmeda sobre la
vitivinicultura, tratando de concentrarlos en lo que ellos llaman
trabajadores agrarios. Históricamente y hay fallos sobre el tema, la
recolección de uvas siempre estuvo contemplada dentro de un convenio
colectivo específico, fuera de la ley de trabajo agrario.
Cuando se creó el Renatre, la vitivinicultura señaló que está incluida
en los convenios colectivos de obreros de viña y obreros de bodega, con
un convenio específico para el tacho de uva.
El problema pasa porque cuando un trabajador es despedido y concurre a la
ANSES a reclamar el Fondo de Desempleo, el pedido le era rechazado
aduciendo que el empleador no estaba aportando al Renatre. "El Fondo
de Desempleo ya estaba contemplado en nuestra actividad", dijeron los
representantes de la industria.
Según se supo, el ministro Tomada les respondió que la interpretación
de la ley no estaba bajo la órbita del Ministerio de Trabajo y que si la
actividad vitivinícola está excluida, lo que debe hacer la industria es
buscar una acción legal, que puede ser el camino que, de ahora en más,
establezca ante el problema. Lo que sí interpretó el ministro es que el
Anses no puede negarle el fondo de desempleo al trabajador, si la gente
está aportando por los convenios colectivos actuales. Pidió entonces una
semana para arreglar la situación y en establecerse como agente
conciliador.
La restante gestión la realizaron en el Congreso de la Nación donde se
reunieron Jorge Capitanich, titular del bloque de senadores del PJ al que
asistieron acompañados por los legisladores mendocinos Marita Perceval,
Celso Jaque y Ernesto Sanz. De la reunión también participó Saúl
Ubaldini, integrante de la comisión de Trabajo de la Cámara
deDiputados.
El problema se centra en que en la Cámara alta existe un proyecto, de
Capitanich y uno de Ubaldini en Diputados, tratando de volver al tema de
los aportes tarifados. “Se intenta volver a poner a las bodegas como
agentes de retención a través de un sistema complejo y caro que provocará
que las empresas tengan que hacer desembolsos muy importantes apenas
finalizada la cosecha”, se indicó. “La actividad vitivinícola está
registrada y controlada, por lo que no hay inconvenientes para la
individualización del trabajador”, le explicaron a los legisladores,
solicitándoles que si los proyectos se aprueban, también en este caso la
actividad de la industria quede eximida.

3Noticias de la Industria Vitivinícola -
Septiembre 2004 - Por
Luis A. Fermosel (lfermosel@losandes.com.ar)
diario Los Andes, Mza.
La
feria de Vinos y Bodegas llevada a cabo en Buenos Aires resulta
fundamental para reforzar el mercado interno, más aún en un momento como
el actual en que se está produciendo una preocupante caída en el
consumo, que alcanza a los diferentes niveles de precios pero que resulta
más preocupante en los vinos de mesa. La situación aparece mucho más
aliviada en las exportaciones. Según pudo conocerse de la charla
mantenida con los propios integrantes de la industria, de continuar la
actual tendencia -observada en el primer semestre del año- quedará
ratificado el anticipo que en su momento dio el titular del INV, al señalar
que este año las exportaciones vitivinícolas alcanzarán los 300
millones de dólares. Y algunos se arriesgan a señalar que para 2006 podría
llegarse a los 1.000 millones de la moneda norteamericana. Para
fundamentar esa apreciación, hacen alusión a la fuerte apertura de
mercados que se está produciendo para los vinos argentinos, especialmente
Brasil.
De todos modos, señalan que la tendencia "hacia arriba" podría
frenarse cuando se alcance esa cifra y a partir de allí podría
producirse una meseta. "Habría entonces que hacer algo con nuevos
mercados, como es el caso de otros países latinoamericanos, especialmente
México", destacan.
El mercado
Ya que hablamos de mercado, en los corrillos de la feria no dejó de
tratarse lo que está ocurriendo con el mercado de traslado. "Se está
planteando una situación más que preocupante, porque mientras por un
lado están cayendo los despachos, por el otro siguen aumentando los
precios". Dicen en ese aspecto que los valores del blanco escurrido
no bajan de los 65 centavos y atribuyen la situación al valor del mosto
sulfitado, que ronda los 60 centavos. De todos modos, aclaran que el tema
del mosto se da porque una empresa "grande" se quedó sin stock
y ha salido con fuerza a comprar al mercado para hacer frente a sus
compromisos externos. Y con relación al vino, se preguntan qué puede
pasar cuando pase el tiempo del peligro de heladas (en octubre),
"porque será difícil mantener los precios actuales".
Uno de esos dirigentes destacó que los grandes vendedores se han visto
obligados a trasladar el aumento del blanco escurrido a las góndolas y en
un momento difícil porque las bebidas sustitutas, como es el caso de las
cervezas, aprovechan la proximidad del verano para incrementar las campañas
publicitarias.
"Entre todos tendríamos que encontrar algún tipo de solución. Quizás
haga falta que desde el sector oficial se convoque a las entidades. Hoy
nadie quiere perder dinero y el mercado se ha vuelto a parar. La situación
es compleja y peligrosa y se puede profundizar la pérdida del hábito de
tomar vino", señalan.
El Vin Up
El tema final del panorama para lo que ocurrió en el curso de la semana
con el Vin Up, la bebida que aparenta ser vino pero que en realidad no lo
es. De acuerdo con lo señalado por la diputada nacional Patricia Fadel,
13 de sus pares santafesinos presentaron un proyecto de resolución, para
que el INV no tenga injerencia en el retiro de las cajas de tetra con el
producto de los centros de consumo. Los legisladores representan a
distintos partidos políticos, incluyendo al justicialismo, lo que
demuestra la capacidad de lobby que tiene la empresa santafesina.
Ante la situación planteada los diputados nacionales por Mendoza
reaccionaron de inmediato y presentaron una nota al titular de la Cámara
de Diputados, Eduardo Caamaño, señalando que están en “total
disidencia” con el proyecto, reafirmando las atribuciones del INV. Según
se indicó, un proyecto de resolución no puede ser aprobado si existe una
disidencia y ésta ya ha sido presentada. De todos modos, los mendocinos
se encuentran alertas “ante cualquier nuevo intento santafesino”, se
indicó.

4
-Lo
que la Argentina necesita, Guy Sorman
Intelectual y escritor francés
En esta columna, el pensador, intelectual y
escritor francés Guy Sorman reflexiona sobre las causas de las
dificultades económicas y sociales de la Argentina. Un adelanto de lo que
va a plantear en el congreso de Siembra Directa, que reune a la vanguardia
agropecuaria desde el martes 10 de agosto, en Rosario.
>La
historia económica de la Argentina está directamente relacionada con el
destino de la propiedad privada: cuando la propiedad privada está a
salvo, la Nación crece; cuando la propiedad privada se ve amenazada, la
Argentina decrece.
Una causalidad tan clara no es algo inusual debido a que la experiencia
económica general demuestra claramente que sin propiedad privada segura,
no existe desarrollo sostenido. Después de casi una centuria de prueba y
error, los economistas de todas las naciones concuerdan en que la
economía funciona mejor cuando la empresa, los inversores y los
trabajadores privados pueden planificar para el futuro sin temer una
interferencia política excesiva, locuras ideológicas e incumplimientos
de contratos. De este modo, el supuesto misterio de la crisis argentina y
su deterioro continuo puede explicarse fácilmente; en realidad, no existe
misterio alguno.
Sin embargo, primero debemos definir el concepto de propiedad privada; la
propiedad no sólo implica una propiedad real sino también dinero,
moneda, ahorros, derechos de jubilación, contratos públicos y privados.
Por lo tanto, casi todos los ciudadanos adultos de la Argentina poseen un
interés adquirido en la propiedad privada, comenzando con el Peso en su
bolsillo.
Desde hace medio siglo, estos propietarios privados han padecido de varias
formas de robo del sector privado y público; como la falta de
cumplimiento de las cláusulas públicas y privadas, la inflación
monetaria, la devaluación, la disminución de las jubilaciones, ahorros y
créditos. Todas estas son formas de robo. Incluso, cuando un ataque
contra la propiedad es legitimada por el Estado (generalmente sin una
discusión adecuada en una democracia a medias como la de Argentina) el
propietario sufre un robo de todos modos. Esos son simples hechos, no un
juicio o una postura partidaria; la economía no es una ideología, ni
siquiera una lección de moralidad sino una cuestión objetiva de pura
eficiencia.
Tomemos a la China comunista o a Corea del Norte para entender mejor cómo
la ausencia de propiedad privada puede conducir a una pobreza absoluta.
Por un lado, consideremos a Nueva Zelanda, Canadá o Chile donde el
respeto por la propiedad privada bajo el imperio de la ley es la base de
la prosperidad sostenida; cuanto mayor sea el sector privado, mayor será
la tasa de crecimiento. En dichos países, que podrían compararse con la
Argentina, el Estado es fuerte, no está ausente ni es obseso. El
principal objetivo del Estado bajo el imperio de la ley, es proteger los
derechos de propiedad de los ciudadanos, no destruirlos. Por consiguiente,
los ciudadanos (y no súbditos) de esas naciones tienden a tomar riesgos a
largo plazo, a invertir y no a dilapidar los fondos ni a exportarlos; esto
es precisamente lo contrario a la situación argentina. La combinación de
una propiedad privada fuerte y un Estado justo explica mejor la brecha
económica existente entre, digamos, Canadá y Argentina (ambas con una
educación de estilo europeo) que las consideraciones culturales vagas o
elegantes sobre el surgimiento o la caída de las civilizaciones.
Si consideramos válida esta hipótesis sobre la propiedad privada, la
lista de los ataques contra ella en la Argentina parece ser interminable.
El proceso de robo disimulado bajo la forma de diversos disfraces
ideológicos o argumentos técnicos comenzó después de la 2ø Guerra
Mundial y continúa hasta el día de hoy. Los gobiernos han cambiado, han
sido democráticos o autoritarios, pero la permanente elección por el
camino erróneo ha sido bastante notoria. El robo del Estado afecta en los
derechos fundamentales de propiedad como los contratos de privatización,
los ahorros, así como en las deudas de los ciudadanos nacionales y
extranjeros; los pobres padecen de igual modo la inflación, como la
devaluación, la pérdida de jubilación. Si el Estado desprecia los
contratos y la propiedad, ¿por qué los corruptos han de comportarse de
manera diferente? Los robos menores, las coimas, los secuestros no son
más que versiones populares de lo que se maneja en grande en la cima del
poder. El comportamiento tan impredecible del Estado ha originado una
cultura nacional de inmediatez: hagámonos ricos rápidamente, gastemos y
vayámonos. Para toda la sociedad, la elección racional es no ahorrar, no
invertir, no creer en el futuro del país. ¡No se puede criticar a los
inversores extranjeros por no haber sido mejores patriotas que los
argentinos mismos!
Por consiguiente, el hecho de que la especulación y el fraude sean más
frecuentes en la economía argentina que el compromiso a largo plazo no
tiene ninguna relación con la cultura local ni con la falta de integridad
de las personas; es la estrategia de supervivencia en un contexto hostil.
¿Se podría modificar dicho contexto y cambiar la economía por completo
y de verdad?
De hecho, en teoría, se podría lograr, pero hasta el momento —como se
percibe desde el extranjero — no hay ninguna señal visible. Es verdad
que a algunos exportadores les está yendo muy bien, la mayoría en los
agronegocios. «éstos son los empresarios más eficientes del país y
conocen bien el mercado mundial; pero carecen de incentivo para
diversificar y crear una agroindustria sofisticada como lo ha hecho su
vecino Brasil. No significa que los argentinos sean menos emprendedores
que los brasileros. Brasil está simplemente más seguro que la Argentina,
más aún, debido a que Lula venció el tercermundismo.
Las decisiones políticas recientes han agravado la dolencia nacional por
el incumplimiento de contratos con los inversores nacionales y
extranjeros, los jubilados o los simples propietarios de cajas de ahorro.
Los agravios comerciales con el FMI tampoco son el sustituto del debate.
Mientras que no se comprenda ni se revelen los motivos del decrecimiento
histórico, los ciudadanos seguirán viviendo en una realidad cotidiana y
de pobreza.
Lo que Argentina necesita con urgencia es una Constitución económica.
Una Constitución tal que prohíba a los gobiernos a interferir con la
propiedad privada. Y que debe ser escrita por hombres sabios y aprobada
por un referéndum nacional.
|

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-Trabajo
de investigación sobre los aromas del vino:
COMPOSICIÓN QUÍMICA ODORANTE PRIMARIA DEL CEPAJE
MALBEC.
Autor: Lic. Viviana Jofré
Licenciada en Química ng. Agr. Universidad Nacional de San Luis (1990).
Especialidad: Química de Aromas.
Función: Responsable Laboratorio de Química de Aromas.
Introducción
Los caracteres organolépticos del vino son la revelación de diversos compuestos químicos que se
generan a lo largo de una extensa secuencia biológica, bioquímica y tecnológica llevada a cabo en el
proceso vitivinícola. Para realizar un estudio sistemático que sirva para precisar cómo las variables
del proceso modifican dichas sustancias que inciden sobre las características del producto, es
necesario poseer parámetros cualitativos y cuantitativos que sean índices objetivos de comparación.
Actualmente la evaluación de los resultados de las áreas vitícolas se realizan mediante el análisis
sensorial del vino. La degustación debe ser empleada como instrumento de evaluación
complementario, pues al ser una metodología intrínsecamente subjetiva no permite establecer ni
concentraciones ni compuestos químicos presentes en la uva o en el vino.
El aroma varietal del vino está relacionado con el cepaje del cual proviene, y depende de la zona
agroecológica donde esté implantada la vid y manejo del viñedo. Esos factores influyen sobre las
reacciones bioquímicas del vegetal, produciendo diferentes compuestos químicos y determinando sus
concentraciones en el fruto, los cuales posteriormente son transferidos al vino sin sufrir
modificaciones en su estructura ni ser enmascarados por los diferentes compuestos volátiles
producidos durante la etapa de fermentación.
El objetivo del presente trabajo es definir el perfil de compuestos químicos que sirva como parámetro
de identificación “huella dactilar” para la variedad Malbec implantada en la región vitícola Luján de
Cuyo.
Resultados
El análisis de los compuestos odorantes de la variedad Malbec se ha realizado sobre 20 clones de la
misma, que han sido vinificados con la levadura D254. Se han encontrado 70 compuestos odorantes
principales, de los cuales 40 son varietales, 3 prefermentativos y 27 fermentativos.
Los resultados obtenidos son preliminares, pues se han estudiado sólo los datos de los 10 primeros
clones. Se han encontrado diferencias entre ellos, pero así mismo hay una serie de compuestos
químicos que marcan una constancia cualitativa. Todos los compuestos químicos encontrados se
encuentran en concentraciones que superan el umbral de percepción, por lo tanto tienen incidencia en
el plano organoléptico del vino. El promedio de la concentración de todos de los compuestos
químicos identificados es del orden de los 11 mg/l para los 10 clones analizados, que representa el
0,1% del contenido de etanol en el vino.
Los compuestos odorantes varietales identificados son los siguientes: 3-buten-1-ol, butanol,
propionato de etilo,1-pentanol, acetato de 2-metilpropilo, butirato de etilo, 4-metil-1-pentanol,
3-metil-1-pentanol, g-butirolactona, hexanoato de metilo, a?-pineno, 2-metilpentanoato de etilo,
acetato de hexilo, D-limoneno, cineol, butenoato de dimetilo, 2-hidroxihexanoato de etilo,
benzaldehído, g-terpineno, 2,6-dimetil-4-heptanol, guayacol, 2-isopropil-3-metoxipirazina, E-óxido
de limoneno, 1-fenil-2-propanol, Z-óxido de limoneno, citronelal, 4-terpineol, R-mirtenol, fumarato
de etilo, nerol, geraniol, acetato de linalilo, Z-cinamaldehido, geranial, acetato de nerilo y acetato de
geranilo.
© Copyright 2002. INTA. Rivadavia 1439 (1033) Buenos Aires, Argentina
-
Noticias
Internacionales - 30/03/2004
REVOLUCIONARIO PROYECTO
DE LA UE
El
'catador electrónico' estará listo en abril
AGENCIA EFE
El catador electrónico, proyecto que se engloba en el
proyecto europeo de I+D "Wine Panel Test", con un presupuesto
global de un millón de euros, está ya en su fase final y sus resultados
se publicarán a finales de abril de este año, informó Bodegas
Matarromera. Este proyecto, con una duración de dos años, empezó en
2002 y está financiado al 50% por la Unión Europea (UE) y por las
empresas y entidades participantes que proceden de España, Francia,
Italia y Portugal...

-
Algunas
preguntas frecuentes en la Vinoteca:
Por: Ing. Agr. Hernán Ferreyra – la Botica Del Vino – info@bdv.com.ar
- abril de 2004
Dado que frecuentemente somos consultados por nuestros clientes, amigos e
incluso en reuniones familiares por algunos temas en forma recurrente, y
con el ánimo no de dar por terminado sino de iniciar el intercambio de
pareceres, van las humildes explicaciones.
1- ¿Un vino más caro es realmente mejor que otro de menor precio? Para
responder a esta pregunta tendremos que definir, al menos someramente, los
parámetros que intervienen en ella. Veamos:
“Vino más caro”: Obviamente se refiere al que tiene un precio al público
más alto, aunque realmente habría que definirlo como un producto que por
sus cualidades no presta el servicio - en este caso sería deleitar
nuestros sentidos – que debería tener dado su precio. Entonces se trata de
un vino “caro”, cuyo “valor real” es inferior al que manifiesta su “valor
nominal”.
“Precio”: El vino es un producto especial, o sea que no está normalizado,
vale decir que luego de cumplir con las características físico químicas
que permiten que legalmente se lo llame “vino”, interviene la evaluación
organoléptica, o sea a cargo de los sentidos. Otra forma de calcular el
precio del vino es sumar los costos que insume su llegada al consumidor.
Entre ellos están el costo de producción de la uva o materia prima (ínfimo
en general), costo de los procesos industriales de fermentación y
estabilización, fraccionamiento, envase y almacenamiento. Si son caldos
que lo merecen, pasarán un tiempo dentro de barricas de roble y luego otra
temporada en estibas, ya embotellado, en la bodega hasta que alcancen su
calidad óptima con la cual se desea que llegue al mercado. Luego hay que
agregar todo el costo en que la bodega incurre para comercializar esos
vinos, desde los básicos e indispensables como etiquetado, encapsulado,
transporte y almacenamiento, como otros más mundanos como gastos de
publicidad – a veces superior a cualquier otro ítem – administración y
comisiones de venta, etc.
Por último influyen en el precio valores subjetivos como modas o
percepción de la marca por parte del mercado – sube pero también baja
precios -
Ya vemos que los componentes son amplios, objetivos y subjetivos.
Luego la bodega o quien lo distribuye decide en qué precio va a competir
el producto en el mercado. Dadas las características analizadas, si el
precio está por debajo de lo que el mercado perciba que vale el producto,
el mismo será un éxito en ventas, si está por arriba, va a ser muy difícil
que se mantenga en el mercado ya que la competencia es feroz y no
sobrevivirá. Pero si se trata de un producto del que hay existencias
limitadas, entonces se venderá al precio que deje conforme a quien lo
vende y a quien lo compra, ya que por encima de éste se convertirá en una
pieza de exhibición pero no de venta y por debajo se agotará
inmediatamente. La experiencia es la mejor consejera en estos casos, el
precio lo deben fijar las personas con más experiencia en la bodega en
esta materia, que es distinta de la enología y de la venta masiva.
2-¿ Por qué ese vino tiene tan alto precio? Como se mencionó, el
extremo de cuidados es costoso. Ya sea operativa o financieramente sólo lo
pueden soportar pequeñas cantidades de vino y el resultado tendrá que ser
un vino de gran calidad, que además por su escasez se convierte en un vino
de alto precio, como por ejemplo un Grand Cru clase A francés o un Gran
Reserva español. Dicho sea de paso, en nuestro país un vino puede decir
alguna, algunas o todas esas palabras que no serán más que atributos
comerciales si el bodeguero no se encarga de explicar en la contra
etiqueta a qué se refiere con ello, ya que no hay una reglamentación al
respecto.
3-¿ Es bueno sentir el roble en los vinos? Los caldos de gran
estructura resisten y mejoran pasando largas temporadas que a veces llegan
a más de dos años, dentro de barricas bordalesas, de 225 litros, hechas en
madera de roble. Si los caldos no lo soportaran porque no tienen gran
estructura, a veces, para hacerlos más elegantes y de acuerdo al gusto del
mercado, se les imprime sabor a madera, ya sea introduciendo duelas o
tablas de roble en las barricas de acero inoxidable. En vinos todavía más
ligeros, se agregan sustancias como la robledina que asemejan un leve paso
por madera. Generalmente estos vinos van dirigidos a consumidores que
identifican el aroma a roble como sinónimo de calidad.
4-¿ Quién realiza la evaluación de los vinos? En el mundo es una
tarea que llevan adelante los “Maestros en Vino” -“Master of Wine” en
inglés- es un título de postgrado y son las personas más idóneas para
realizar éste tipo de evaluaciones, luego corroboradas por paneles de
degustación en el que intervienen enólogos, agrónomos, comerciantes –o
merchants -, master sommeliers, directores de cavas de hotel, chefs,
periodistas especializados y público. Dentro de este grupo participan
hombres y mujeres, jóvenes y adultos. El resultado de estas evaluaciones,
es normalmente publicado en guías.
Para una correcta interpretación usted debe establecer su relación con
dichas evaluaciones de acuerdo con su gusto. Por ejemplo, tome como
parámetros vinos que usted conoce y compare su opinión con la volcada en
la guía. Preste atención a que no aparezcan publicidades de vinos,
bodegas, distribuidores u otros agentes que con su auspicio hayan podido
“orientar” los resultados de la evaluación. Lo ideal es que la auspicie
alguna fundación sin otro fin que el de ayudar al consumidor de vinos a
encontrar los mejores productos de la industria. De todos modos, el panel
de evaluación no reemplaza a sus papilas gustativas, ni cocina el lechón con
manzanas que está por servirse. Evite tratar de comprender por qué a
algunos críticos de vinos el vino evaluado les brinda un placer casi
celestial. Recuerde que esa evaluación incluye muchas veces viaje, estadía
y a veces patrocinios. Los vinos son nada más y nada menos que eso, vinos.
Los bodegueros, agrónomos, enólogos, padres, abuelos e hijos de éstos son
personas normales como usted y como yo que tratan de, a través de un
producto agro industrial, ganarse la vida trabajando. Si fuesen magos no
necesitarían trabajar. Use las críticas, y que la evaluación no lo use a
usted para vender.
5-¿ Cuál es el mejor lugar para comprar el vino?
Veamos, si usted
está decidido y conoce lo que va a comprar, se puede mover con amplia
libertad, tanto en las góndolas de un supermercado como en las estanterías
de una vinoteca. Si le preocupa cómo se almacenan los vinos antes de
llegar a su casa, fíjese si en su sitio de aprovisionamiento también se
preocupan por ello. En primer lugar, que tenga aire acondicionado y en
algún lugar un termómetro, hablará bien del cuidado que le dispensan al
tema. La temperatura debería ser estable y mantenerse en rangos de 20º a
25º. Recuerde: no es una cava de estiba sino el lugar de paso de los vinos
de la bodega hacia su mesa o nueva estiba en su hogar, pero allí se deben
conservar vivos usted y quién lo atiende.
6-¿Cuáles son las diferencias más importantes entre un negocio
especializado y otro que no lo es? Si el vino le parece un tema que precisa más atención y quiere encontrar a
alguien preparado y conocedor del tema, incluso para intercambiar
impresiones y experiencias, entonces su lugar es una vinoteca. Normalmente
la vinoteca selecciona los productos que vende, ya que no tiene lugar para
todos y no puede perder un cliente porque llevó de allí un vino de mala
hechura o de una poco razonable relación precio – calidad. Hable con quien
lo atienda, entre en confianza, déjese interrogar para que conozca su
presupuesto, oriéntelo de acuerdo a esta especial ocasión y luego siga su
recomendación. Si resultara conforme, entonces ya tiene un aliado frente a
esa cantidad inagotable de productos nuevos que cada día aparecen en el
mercado.
Quizás haya pagado un peso más pues esa pequeña vinoteca no tiene el poder
de negociación de aquella gran superficie, pero ¿cuánto vale NO LLEVAR
SIEMPRE EL MISMO VINO PARA TODAS LAS OCASIONES PORQUE YA LO CONOZCO o
LLEVARSE UN FIASCO PORQUE TIENE UNA GRAN PUBLICIDAD?
7-¿De que manera se deben guardar los vinos en una cava, ya sea de la
bodega o particular? Premisas: 1-Temperatura fresca, 15 a 18º, algo
muy importante: constante, 2- el ambiente debe estar bien
ventilado y sin aromas extraños o fuertes –pinturas, hidrocarburos, etc.
3- sin vibraciones, 4- Las botellas se deben proteger de la acción
directa de la luz, sobre todo la luz solar o las ultravioletas. 5- en
climas como el de Buenos Aires se debe cuidar de la humedad excesiva más
que de la falta de humedad, ya que la misma favorece la formación de moho
que transmitirán sabor al vino de afectar al corcho, 6- Por comodidad la
posición de las botellas será acostada, hay otra razón para acostarlas
que es la decantación más pareja pues se da a lo ancho y no a lo largo
de la botella. El tapón de la botella generalmente de corcho, puede
llegar a transmitir sabores indeseables, si está contaminado con TCA, por
eso muchos indican estibas con la botella parada.
Observaciones:
En cuanto a la calificación de los vinos:
Aprenda usted también a calificarlos de acuerdo a
su saber y entendr, su gusto y sus palabras; tome nota de los vinos que consume en su casa,
pregunte a los demás qué les parece el vino, anótelo también. Puede ser
que siempre vengan los mismos familiares o amigos a comer. Entonces, ¿por
qué abrir otra vez en ese vino que no les gustó? Probemos con otro, quizás deje
conformes a más, o sino, qué bueno es probar algo nuevo y diferente !!
Un consejo para que usted forme un criterio y conozca sus gustos: Concurra
a degustaciones, si puede hágalo en grupo o donde se forme un grupo
llamémosle “ de cata”. Discuta e intercambie opiniones, se sorprenderá
como, después de un tiempo su percepción se hace más fina y su vocabulario
descriptivo crece, así como su perspectiva de evaluación en cuanto a
vinos. Lleve un registro de sus impresiones, piense que uno olvida
rápidamente. ¿O acaso usted recuerda cuál fue el
vino de esa degustación, aquél que le había gustado tanto?
Compartir: Por último comparta, permita a otros sentidos, como la vista y
el olfato, que gocen también del vino. Comparta, tómelo en compañía,
familia, amigos. Esta práctica no aumentará el costo, pero sí su deleite!!
Y de eso se trata.
Háganos
llegar su consulta o su opinión.
Algunas
consultas que nos han llegado: Hernán,
leyendo tus comentarios cuando hablas de que los vinos deberían estar con
temperaturas controladas, estables y con aire acondicionado, me parece que
se te corrió el termómetro 10° ya que debería ser un poco inferior a
los 20°/25° o me equivoco.
Es verdad si es una guarda, como puede ser en la bodega o en nuestro sótano
o en una cava particular, pero en un local no puede bajar de 20º como
temperatura constante por razones humanitarias.
Lo que se busca con una menor temperatura es asegurar la longevidad,
pero en le local los vinos están de paso y la gente debe sentirse a
gusto.
De los vinos que merecen guardarse, por su precio, rotan menos, y es por
eso que vas a ver que hay menos botellas de cada uno en el salón de
exposición, que es donde hablamos de 20 - 25º, generalmente hay una sola
botella.
A veces se confunde y se piensa que el local de ventas es el local
de guarda.
Si se quiere vender un vino no es lo mismo que si se lo quiere
conservar por 20 años. de cualquier manera, se dan las condiciones para
que no se estropee.
Recuerda que el vino no es perecedero como lo es un queso, el vino no se
echa a perder tan rápidamente a menos que no se respeten esas condiciones
mínimas. En la guarda el objetivo es: que un vino de muchos años,
de una cosecha excepcional, parezca de pocos años, gracias a las
condiciones a las que fue guardado.
Con respecto a la guarda, creo que también hay un falso concepto de que
los años mejoran al vino, el vino después de su etapa de maduración ya
está listo y en su máximo, puede variar de tres a cuatro años o más
según el vino, pero una cantidad de años mayor no lo hacen mejor que su
madurez inicial. Allí entra a jugar la parte subjetiva, si te gusta un
vino añejo o no.
Lo que valoran los franceses son las grandes cosechas bien guardadas, no
un vino corriente que pasó muchos años en la cava, porque nunca va a
dejar de ser un vino corriente. Lo que se busca es poder disfrutar de un
gran año, por ejemplo el 1945, durante más tiempo, en las condiciones en
que ese vino estaba en su madurez, sin pasar a decrépito.
Esa decrepitud no se da en las condiciones de 20 - 25º de
temperatura constante durante los meses que el vino pude llegar a estar
expuesto en una vinoteca.
Gracias
por la observación, que ahora voy a incluir en las preguntas frecuentes

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