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Notas del año 2004:

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- El grupo Fósforos se lanza a su expansión internacional, Francisco Derosas , El Mercurio, 13 de diciembre de 2004. 
Mientras este año debería estar decidida una inversión vitivinícola en Argentina, no se descarta una futura expansión forestal en México.
Lanzado a su internacionalización, el grupo Fósforos está inmerso en una serie de proyectos de desarrollo en sus dos áreas de negocios: sectores vitivinícola y forestal.
Con el buen momento que pasan las exportaciones de vino y con la fuerte alza que ha tenido el precio de la celulosa y los insumos derivados de la madera, el grupo -ligado a los empresarios Gustavo Romero, José Luis Vender y Juan Eduardo Errázuriz- está gozando de un buen año 2004.
De hecho, Gustavo Romero pronostica un crecimiento de 17% en las ventas totales, llegando a unos US$ 88 millones.
Y si los US$ 11 millones que se han invertido en este año aparecen como una cifra significativa, para los próximos años el grupo seguirá metiéndose la mano al bolsillo para poder desarrollar sus planes de expansión internacional.
Tras Argentina
El negocio de vinos del grupo Fósforos representa justo el 50% de sus ventas totales, a través de las viñas Tarapacá, Videma, Misiones de Rengo, Viña Mar, Casablanca y Bodega Tamarí, esta última en Mendoza.
"Estamos contentos con nuestra inversión en el país vecino, pero hasta ahora es un negocio chico, orientado a la exportación", comenta Romero, justo antes de señalar que los planes, pensando en el largo plazo, apuntan a abordar en forma masiva el mercado trasandino.
Argentina asoma como una plaza bastante atractiva para hacer inversiones. Según cifras de la FAO, los argentinos consumen cerca de 32 litros per cápita al año, mientras en Chile el nivel de consumo supera apenas los 19 litros por habitante.
"Estamos estudiando comprar alguna bodega para abordar el mercado argentino. Y esto ocurrirá pronto. En Chile lideramos las ventas de vino embotellado, y en Argentina no aspiramos a menos, pensando en el largo plazo", comenta Romero, dejando en evidencia que los planes del grupo son ambiciosos.
Además, el interés de estos empresarios es incursionar en prácticamente todos los mercados del "nuevo mundo", como Sudáfrica y Australia, países en donde ya han tanteado terreno pensando en futuras inversiones.
Las viñas que el grupo Fósforos maneja a través de Tarapacá, y hoy agrupadas en la sociedad Southern Sun Wine Group (SSWG), ocupan el cuarto lugar como exportador de vino embotellado del país, al sumar envíos al exterior por 884.136 cajas entre enero y octubre de 2004.
Pero la idea de la empresa es que el área forestal no se quede atrás. Romero dice que "el equilibrio de 50 y 50% que tenemos en nuestras dos patitas de negocios nos acomoda mucho. Y pensamos seguir así".
De hecho, en los próximos dos años invertirán en esta área unos US$ 6 millones, sólo en expansión de una de sus plantas en Los Lagos y la construcción de una nueva en Linares.
El grupo ya tiene una planta de fósforos en Jamaica, lo que les permite abastecer a Centroamérica y México.

 - Desafío de la industria chilena a 2010: El vino se acerca a su meta de US$ 1.000 millones en envíos. Las exportaciones han crecido en 2004 a tasas de dos dígitos en 9 de los 10 principales destinos del vino chileno. Miércoles 8 de diciembre de 2004, El Mercurio, Santiago de Chile

En 2004, las exportaciones bordearán los US$ 800 millones, sólo 25% por debajo del objetivo de largo plazo.
Ya en octubre de este año, faltando aún por contabilizar dos meses de exportaciones, los envíos de vino al exterior igualaron el total despachado en 2003, cuando la industria exportó US$ 681 millones.
Con las actuales tasas de crecimiento, el vino chileno podría terminar 2004 con retornos por unos US$ 800 millones, según proyecta el gerente general de Wines of Chile, Ricardo Letelier.
Esto es "sólo" US$ 200 millones menos que el objetivo de largo plazo definido por el sector: llegar a unos US$ 1.000 millones en el año 2010.
Pie a fondo
Sin querer aventurarse demasiado, Letelier ve posible que en 2005 pueda lograrse una tasa de crecimiento cercana al 10% -muy por debajo de la expansión de 23% en retornos que acumula el sector en lo que va de año-, pero que de todas maneras le permitirán sumar US$ 880 millones en exportaciones.
"A pesar de este rápido avance, no podemos sacar el pie del acelerador. Tenemos que capitalizar las buenas condiciones que estamos disfrutando", afirmó.
El ejecutivo de Wines of Chile se refiere a que el dinamismo exportador se está dando en la ecuación que más gusta a los viñateros: los retornos creciendo con mayor fuerza que los volúmenes exportados.
Mientras a octubre de 2003 el precio promedio por litro -incluyendo embotellado y granel- llegaba a US$ 1,68, en este año se lleva acumulado al décimo mes un precio promedio de US$ 1,75 por litro.
Letelier dio estas cifras en el marco del lanzamiento del Second Annual Wines of Chile Awards, que se efectuará entre el 10 y 13 de enero de 2005.

 - Premios mundiales: Viñas locales se preparan para entrar a segmento "top"
. Miércoles 8 de diciembre de 2004, Francisco Derosas, El Mercurio, Santiago de Chile. Por primera vez, tres vinos chilenos aparecieron en el ranking de los 100 mejores vinos del año que elabora la revista especializada Wine Spectator.

La industria lucha por subir los precios, y liderar rankings es una gran ayuda. Nadie quedó indiferente.
Por primera vez, tres vinos chilenos aparecieron en el ranking de los 100 mejores vinos del año que elabora la revista especializada Wine Spectator.
Según la industria, este tipo de hechos permite afirmar que nuestro país va bien encaminado hacia su gran proyecto: entrar a los mercados "de mantel largo". Es decir, aquellos de precios más elevados.
El presidente del organismo de promoción público-privado, Wines of Chile, Jorge Gutiérrez, señala que "indudablemente habrá un impacto positivo. Esto, porque deja en claro que Chile es capaz de entrar en esos mercados ultra sofisticados".
Y es que Wine Spectator es para muchos "una guía de compras", dice Felipe Larraín, gerente general de Almaviva, viña que logró el 16° lugar en el ranking anual elaborado por la revista.
"A pesar de que la inversión que hacemos en promoción no es tan grande -el próximo año Wines of Chile llegará a una cifra récord de US$ 6 millones-, todo da muestra de que se está haciendo un uso muy eficiente de los recursos para dar a conocer la calidad de lo que hacemos", comenta José Manuel Rogers, gerente general de Casa Lapostolle, que con Clos Apalta logró nada menos que el segundo lugar en el listado internacional.
Pero lo fundamental, a juicio del consultor Rodrigo Alvarado, es que estos importantes logros permiten derribar la barrera psicológica que existe en los mercados mundiales de que el vino chileno sólo es capaz de posicionarse como una buena alternativa en una relación de precio-calidad.

 - El informe de la Bolsa de Comercio de Mendoza sirve para planificar el futuro, 5 / 12 / 04, Por Luis A. Fermosel, Los Andes, Mendoza.  El informe revela que ha habido una importantísima reconversión de viñedos, especialmente en los departamentos de la Zona Este

Fue una semana pródiga en novedades. Cronológicamente se inició con una reunión en el INV, con la participación de legisladores nacionales, para establecer una estrategia y enfrentar la “tasa de abasto” que aplican algunos partidos porteños; continuó con una información del INV, indicando que las predicciones determinan que a junio del año que viene habrá un stock de 4,8 meses de despachos; siguió con un amplio y completo informe de la Bolsa de Comercio sobre la última cosecha y finalizó con un planteo de la Asociación de Productores en Acción (de la zona Este) que pidió la derogación del acuerdo Mendoza-San Juan y cargó con dureza contra la Corporación Vitivinícola Argentina, encargada de aplicar el Plan Estratégico Vitivinícola.
Pero si nos atenemos al orden de importancia, no caben dudas de que el informe de la Bolsa de Comercio ocupó el primer lugar. Porque “además de ser bueno, es más bueno aún porque universaliza la información y todos pueden tener acceso a ella”, como graficó un dirigente del sector. La información no sólo es beneficiosa para las bodegas (porque puede proyectar inclusive las exportaciones, al conocer cuántos quintales hay por variedad y por zonas); le sirve al Plan Estratégico, porque puede trabajar con tranquilidad en su inquietud por la promoción en el mercado interno y externo y también le es muy útil al productor, en razón de que puede saber a qué precio se pagaron los varietales en los diferentes departamentos.
En ese esquema, puede señalarse que en General Alvear se cosecharon 20.004 quintales de tintas finas (entre ellas 6.823 de syrah, 4.570 de bonarda y 3.240 de malbec), 2.453 de blancas (encabeza la Pedro Jiménez con 1.727) y 48.617 de uvas de menor valor enológico (cerezas, criollas, mezclas y moscatel); en Guaymallén 18.539 quintales de tintas (9.631 de malbec), 6.006 de blancas (3.610 de Pedro Jiménez) y 11.388 de criollas y mezclas; en Junín 242.051 de tintas (71 mil de bonarda, 69 mil de malbec y 71 mil de bonarda), 161.326 de blancas (78 mil de Pedro Jiménez, 19 mil de chenín y 16 mil de chardonnay) y 677.772 de menor valor enológico; en La Paz, 5.117 de tintas, 1.410 de blancas y  4.211 de criollas y cerezas; en Las Heras 24.452 de tintas (5.670 de cabernet y 5.710 de sangiovese), 13.000 de blancas (8.856 de Pedro Jiménez) y 26.310 de criollas y mezclas; en Lavalle 195.940 de tintas (61mil de bonarda, 26 mil de syrah y 61 mil de bonarda), 143.505 de blancas (41.361 de Pedro Jiménez y 25 mil de chenín) y 133.773 de mezclas y criollas; en Luján 175.715 quintales de tintas (80 mil de malbec y 29 mil de cabernet), 47.549 de blancas (18 mil de Pedro Jiménez y 8.800 de ugni blanc) y 54 mil de menor valor enológico.
En Maipú 278.432 quintales de tintas (89 mil de malbec y 71 mil de bonarda), 156 mil de blancas 156.408 de blancas (60 mil de Pedro Jiménez y 25.870 de chenín) y 130.804 de criollas y mezclas; en Rivadavia 337 mil de tintas (140.150 de bequignol y 58 mil de malbec), 219.714 de blancas (119 mil de Pedro Jiménez y 38 mil de torrontés riojano) y 570 mil de menor valor enológico; en San Carlos 111.370 de tintas (53.746 de malbec y 26.715 de tempranillo), 11.064 de blancas (5.129 de Pedro Jiménez y 2.877 de semillón) y 4.080 de menor valor enológico; en San Martín 680.493 quintales de tintas (246 mil de bonarda y 32.461 de malbec), 371.752 de blancas (154.150 de Pedro Jiménez y 14.607 de semillón) y 1,5 millones de quintales de criollas, cerezas y mezclas; en San Rafael 131.616 de tintas (47.510 de bonarda y 26.314 de tempranillo), 50.283 de blancas (21 mil de Pedro Jiménez y 17.179 de chenin) y 119.364 quintales de menor valor enológico; en Santa Rosa 148.593 quintales de tintas (69.800 de bonarda y 25 mil de syrah), 77.313 de blancas (36.500 de Pedro Gimnenez y 8.411 de chenin) y 240.921 de criollas y mezclas; en Tunuyán 77.467 de tintas (17 mil de malbec y 16 mil de tempranillo), 17 mil de blancas (8.700 de Pedro Jiménez y 4.900 de torrontés riojano) y 1.217 de cerezas y criollas y en Tupungato 126.642 de tintas (34.320 de merlot y 30.623 de malbec), 42.777 de blancas (16 mil de torrontés riojano y 10.900 de chardonnay y 7.572 quintales de criollas y mezclas.
Si nos atenemos a los rendimientos por hectárea y tomamos en cuenta la cantidad de quintales cosechados en cada una de las zonas, podrá observarse que existe una importantísima reconversión de viñedos en toda la Provincia (hacia variedades más nobles), situación que se remarca especialmente en los departamentos de la zona Este.
Los precios
Con relación a los precios que se pagaron por quintal (100 kilos de uva cosechada que aproximan 75 litros de vino) , hubo algunos aspectos interesantes, como por ejemplo que las cabernet de Junín fueron las mejor pagas y, en las blancas, las chardonnay de Guaymallén.
En las malbec, se pagaron 99,90 pesos por quintal en Junín, 101 pesos en Luján, 95,59 en Maipú, 94,13 en San Carlos, 69,21 en San Martín, 102,13 en San Rafael y 85,10 en Tupungato.
En las cabernet, 109 pesos en Junín, 108 en Luján, 91,90 en Maipú, 108 en San Carlos, 69,12 en San Martín, 91,75 en San Rafael y 88,73 en Tupungato.
Las bonarda, 56 pesos en Junín, 58 en Luján, 56,18 en Maipú, 58,08 en San Carlos, 50,73 en San Martín 51,89 en San Rafael y 58,27 en Tupungato.
En el caso de las blancas, en las chardonnay se pagaron 75,18 en Junín, 92,75 en Guaymallén, 86,49 en Luján, 84,88 en Maipú, 67,05 en San Martín, 85,39 en San Rafael y 95,07 en Tunuyán.
En las semillón, los pagos fueron de 71,56 en Luján, 69,22 en Maipú, 76,36 en Rivadavia y 69,61 en San Rafael.
El informe hace alusión al “camino” de las uvas, quedando en claro que las zonas Este y del Valle de Uco fueron las que “exportaron” hacia otras zonas (había mayor producción que la elaboración) y el Sur el que más uva “importó” (compró en otras zonas).
Otros temas
Pero la semana no sólo se centró en ese importante informe de la Bolsa de Comercio, sino que hubo otros aspectos que también merecen destacarse.
Así por ejemplo, a principios de la semana el INV dio a conocer los números de existencias vínicas, indicando en ese esquema que, a junio del año que viene, habrá un stock de 4,8 meses de despachos. La diferencia radica en que Mendoza llegará con 6 meses de despachos y San Juan con sólo un mes.
Para el titular del INV se trata de una cifra “manejable”, agregando que “no es preocupante”. De todos modos, los sectores consultados coincidieron en señalar que los números quedarán más claros cuando se conozcan las cifras de la próxima cosecha, esencialmente a partir del primer pronóstico que el organismo nacional debe dar a conocer a fines de este mes. Debe recordarse que a partir de ese momento las provincias de Mendoza y de San Juan establecerán el porcentaje que debe destinarse a mosto, teniendo en cuenta que los gobernadores Gioja y Cobos adelantaron que ese porcentaje podría rondar el 30%.
Por otra parte, durante la semana se realizó una importante reunión en el INV de la que participaron legisladores nacionales por Mendoza, junto con entidades del sector. Allí se acordó comenzar una acción conjunta para enfrentar las resoluciones de algunos partidos de la provincia de Buenos Aires que han resuelto aplicar una “tasa de abasto” para el vino, que en realidad constituye una aduana interna, aspecto que está prohibido por la Constitución.
El tema final para una reunión que se realizó en la comisión de Economía del Senado, a la que asistieron integrantes de la Asociación de Productores en Acción de la zona Este. Allí los dirigentes cargaron con dureza contra el acuerdo Mendoza-San Juan, indicando entre otros aspectos que mientras Mendoza conformó el Fondo Vitivinícola (para recaudar las multas para quienes no hacen mosto) San Juan no lo hizo, y pidieron que en el acuerdo se excluya a las variedades finas. Dijeron también que no están en contra del PEVI pero sí de la Corporación Vitivinícola, que es la encargada de aplicar el plan estratégico.
La posición de esa asociación provocó la inmediata respuesta de la dirigencia del Fondo Vitivinícola. Al respecto, Sergio Villanueva, gerente de la entidad, dijo que “no debemos preocuparnos por lo que digan algunos dirigentes que en realidad están defendiendo los intereses de quienes no cumplieron con la ley y que tampoco quieren pagar las multas. Es gente que sigue elaborando vinos y no mosto, sin tener en cuenta a los productores y que están en contra de todo, sin tener nunca una actitud constructiva”.

- Otra caída de los despachos: un 13% menos. Por Luis A. Fermosel , 28 / 11/04, Los Andes, Mendoza
El INV hizo llegar un “anticipo” de los despachos del mes de octubre y la preocupación se profundizó entre los sectores. Según el organismo nacional, en octubre de este año se produjo una caída del 20% respecto de lo despachado en el mismo mes del año pasado y en el acumulado del año se determina que la baja alcanzó al 13,23%.
Pero si bien los porcentajes son inquietantes, el problema se agrava si tomamos en cuenta lo que en números concretos significa. La industria despachaba al mercado interno -hasta el año pasado- entre 12 y 13 millones de hectolitros por año (entre 1.200 y 1.300 millones de litros de vino). Y la baja del 13,23% en los despachos determinará que este año la gente consuma aproximadamente 150 millones de litros menos que lo que tomó en 2003.
Esos datos fueron el tema central de la semana en los ámbitos vitivinícolas, quienes tienen en cuenta que el mercado interno es fundamental para la industria. Debería consignarse en este aspecto que los despachos de vinos en el interior de la Argentina equivalen a la totalidad de las exportaciones de los denominados países del Nuevo Mundo Vitivinícola (Estados Unidos, Australia, Chile, Sudáfrica, Nueva Zelanda y Canadá).
Si bien es un tema que aún no se ha discutido -algunos esperan a conocer los resultados de un estudio de mercado y otros a que sea la recientemente creada Corporación Vitivinícola la que lo aborde- lo cierto es que hay mucha preocupación.
Las fuentes consultadas coinciden en señalar que la discusión deberá abordarse desde tres aspectos: el precio, el producto simbólico y el producto real. “Deberemos preguntarnos cuáles son los niveles de precios que el consumidor está dispuesto a pagar por cada uno de los tipos de vinos para retomar los volúmenes de consumo de otras épocas. En cuanto al producto simbólico, qué está pasando por la mente del consumidor, y el producto real es físicamente qué está pasando”, dijo un dirigente, quien destacó que “habrá que tener en cuenta cuál es el mensaje y también cuál es el producto que estamos entregando”.
Hay un hecho cierto que puede afectar al vino. Existe un cambio de hábitos y mucha gente, por las actuales exigencias laborales, ha dejado de beber ese vino del mediodía que tomaba algunos años atrás. También es cierto que existen campañas agresivas de parte de las bebidas sustitutas, especialmente de las cervezas y de los amargos.
Pero lo concreto es que la mayor caída del consumo se ha producido en los vinos blancos de bajo precio. Porque la tendencia a la que hicimos alusión en panoramas anteriores, en el sentido de que hay un incremento importante en los vinos de calidad se mantiene. Pero esa baja del vino en tetra no alcanza aún a las zonas rurales, sino que se ha profundizado casi en forma alarmante en ese consumidor de clase media que prefiere tomar menos vino pero de mayor calidad y prefiere un buen vino “para el fin de semana”, dejando el resto de los días para las bebidas sustitutas. Quizás habría que buscar la forma de llegar a ese consumidor a través de vinos -también de calidad- pero de precios más accesibles. “Lo interesante sería seducirlos con una botella de buen vino a un precio de tres o cuatro pesos”, dijo un viejo bodeguero cuando le planteamos la situación.
En ese aspecto coinciden también algunos dirigentes de sectores. Destacan que la carencia de una estrategia en conjunto ha provocado una visión de vinos de alta gama “para eventos especiales”, olvidándose del vino “de todos los días”.
Quizás esos aspectos sean dilucidados cuando se conozcan los resultados de un estudio cualitativo que solicitó el Fondo Vitivinícola Mendoza. Según se supo, se conoce ya lo que opina el consumidor, pero aún restan las conclusiones. En esa primera visión, a pesar de los últimos números, aparece una mejor valoración del vino que en otros años, lo que determina que la imagen global no está perdida en el imaginario del consumidor.
Inclusive aparece la juventud como un segmento que se está incorporando el consumo de vinos, aunque en este caso de caldos más “livianos”. En la parte negativa aparece el segmento de los vinos de menos de cinco pesos, aspecto que coincide con la caída de los despachos.
Se indicó que la discusión que se dará en la industria será importante porque se centrará en la necesidad de “hacer un producto para el mercado”, respondiendo a las exigencias del consumidor y cómo llegar a ese hombre de clase media “debilitada” que quiere seguir consumiendo vinos pero cuyo presupuesto le impone algunas restricciones como para llegar a productos de entre 8 y 12 pesos.
Mientras ello ocurre, el mercado de vinos sigue tranquilo. Los tenedores no quieren vender a menos de 52 a 54 centavos, mientras las empresas no quieren comprar a más de 45 a 47 centavos. De todos modos, los valores se mueven en una cifra muy cercana a los 50 centavos que, para muchos, sería el precio de equilibrio para que ningún sector se vea perjudicado.
La Coviar
El miércoles se realizó una reunión en la sede del INTA, oportunidad en la que quedó conformado el comité ejecutivo de la flamante Corporación Vitivinícola Argentina, que tendrá a su cargo la implementación del Plan Estratégico Vitivinícola. Tal como señalamos la semana pasada, la comisión directiva estará integrada por los presidentes de las entidades y la “ejecutiva” por quienes éstos designen para su representación.
La presidencia quedó en manos de Eduardo Sancho, en su carácter de titular de las cooperativas vitivinícolas. La tesorería fue para los viñateros, que son el sector que no aporta para el PEVI y por ello controlará el manejo del dinero. Por ese motivo, el sanjuanino José Molina será tesorero y el mendocino Juan Mangione protesorero; Sergio Villanueva (Unión Vitivinícola) será el secretario y Juan Carlos Pina (Bodegas de Argentina) el prosecretario y se designaron vocales, entre quienes figuran Mauro Sosa (Centro de Viñateros y Bodegueros del Este), Lorenzo Capesse (La Rioja) y Mario Pulenta, de San Juan.
Ese órgano de administración tendrá a su cargo la instrumentación del plan junto con la secretaria técnica (Ana María Ruiz, del INTA) y uno de los primeros temas a abordar será cómo comenzar a trabajar temas importantes, entre los que figuran al impulso al comercio exterior y la recuperación del vino en el mercado interno.
El tema final del comentario para la inquietud que permanece entre las bodegas como consecuencia de la obligación de que las bodegas sean agentes de retención de los ingresos brutos. “Como no hemos tenido una respuesta del gobierno, nuestra entidad presentará un recurso, junto a otras entidades, para que el Estado remunere el costo que significa para las empresas ser agentes de retención”, dijo Sergio Villanueva de la UVA.

- En setiembre se exportó menos cantidad de vino pero con más valor, 26/11/04, Los Andes, Mendoza
Según reveló ayer el Instituto Nacional de Vitivinicultura, las exportaciones de vino de setiembre mostraron una baja del 22,84% en volumen con respecto al mismo mes de 2003, pero al mismo tiempo el ingreso en divisas registró un notable incremento del 75,56%.

Las cifras provisorias marcan que el volumen total exportado fue de 180.013,83 hl, lo que significa una disminución del 22,84 %, con respecto a igual mes del año anterior.

Pero el ingreso en divisas al país por la venta de estos vinos fue de 26.577.690 dólares estadounidenses, lo que significó un aumento del 75,56 % con respecto a igual período 2003.

Comparando las cifras con el mes de agosto hubo un crecimiento del 24,94% en volumen y del 26% en el valor FOB. En cuanto al período enero-setiembre se produjo una disminución del 21,88% en volumen y un crecimiento del 35,12% en el ingreso de divisas.

El acumulado enero-setiembre 2004 totalizó 214.841.390 dólares estadounidenses en ventas al exterior, lo que representa un aumento del 30,94 % comparado con igual período de 2003.

En cuanto a los mostos exportados en setiembre se produjo un crecimiento del 22,28% en volumen y del 65,95% en el valor FOB, siempre comparado con el año anterior. Además tuvo un importante aumento con relación al mes de agosto del corriente año, del 78,02% y 82,16%, respectivamente. El acumulado enero-setiembre mostró un incremento en dólares del 18,84 % y una disminución del 9,34 % en volumen, con respecto a igual período del año anterior.

Porcentajes

El 47,72 % del volumen exportado correspondió a vinos varietales con 85.911,13 hl, el 50,59% a vinos sin especificar variedad con 91.067,24 hl, el 1,27% a vinos espumosos con 2.293,33 hl. y el 0,41% a otros vinos con 742,13 hl.

En lo que respecta a los dólares ingresados por estas ventas, el 72,59 % fue de vinos varietales, el 23,85% de vinos sin determinar variedad, el 3,21% de vinos espumosos y el 0,35% de otros vinos.

El 74,40% de la venta de varietales fue fraccionado y el 25,60% a granel. Además el 75,48% correspondió a vinos de color y el 24,52% a blancos. El despacho al exterior de estos vinos se incrementó en un 13,28% comparado con el mes de agosto del corriente año.

Los vinos fraccionados fueron adquiridos por Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, Canadá, Dinamarca, Países Bajos, Irlanda, Bélgica y República Federal de Alemania, entre otros. Los vinos a granel fueron principalmente a Reino Unido, República Federal de Alemania, Francia, Estados Unidos, Dinamarca, Canadá, e Italia entre otros.

-Extranjeros controlan el 30% en Argentina, AGENCIA EFE, Los Andes,22/11/04. Cifras. En Argentina hay 207.985 hectáreas de viñedos, que facturan unos mil millones de dólares al año
 Empresas multinacionales o participadas por capitales extranjeros, la mayoría estadounidenses, europeos y chilenos, controlan el 30 por ciento de la producción de vinos de Argentina, que es la quinta en el mundo.
El 18,9 por ciento de la producción vitivinícola corresponde a empresas multinacionales y un 35,3 por ciento a bodegas de capital nacional con participación extranjera, destaca un informe publicado hoy por el diario Infobae.
De los 1.200 millones de litros de vino al año que producen las 1.266 bodegas instaladas en Argentina, unos 350 millones de litros provienen de multinacionales o empresas con capital extranjero, apuntó.
La participación del capital extranjero aumentó sustancialmente en la década de los años 90, en los que el sector vitivinícola argentino recibió inversiones por unos 1.200 millones de dólares.
En Argentina, quinto productor mundial de vinos, hay 207.985 hectáreas cultivadas con viñedos que facturan unos 3.000 millones de pesos (mil millones de dólares) al año, según los datos reunidos por el periódico.
Las multinacionales Chandon, francesa, Sogrape, portuguesa, y Allied Domecq, británica, fueron las pioneras en modernizar el sector bodeguero de este país suramericano, indicó el periódico.
El fondo estadounidense DLJ Merchant Banking Partners controla seis bodegas tradicionales argentinas y entre los otras compañías extranjeras que desembarcaron en el país está la chilena Pucosol y las españolas Llorente y Freixenet.
El presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina, Eduardo Sancho, destacó que la inversión extranjera "ha sido muy positiva" porque "ayudó a abrir los mercados externos e impulsó la incorporación de nuevas tecnologías".
Argentina exportó el año pasado vinos y mostos por 224,9 millones de dólares, la mayor cifra de su historia y un 25,3 por ciento superior a la de 2002, según cifras del Instituto Nacional de Vitivinicultura.
Los principales compradores de vinos argentinos fueron, entre otros, el Reino Unido, Estados Unidos, Brasil, Canadá, Dinamarca, Holanda, Suecia, Irlanda y Noruega

-Fuerte apoyo al PEVI, señales hacia la industria. 21/11/04, Luis A. Fermosel, Los Andes, Mendoza. Los gobernadores José Luis Gioja y Julio Cobos estuvieron juntos para apoyar la puesta en marcha del Plan Estratégico Vitivinícola.
El acto de puesta en marcha del Plan Estratégico Vitivinícola fue aprovechado por los gobiernos de Mendoza y de San Juan para anunciar el aumento en la multa para quienes no cumplan con el porcentaje a mosto y la posibilidad de que se acuerde un elevado porcentaje para la próxima cosecha.
La presencia de la totalidad del arco político y de la industria en el acto realizado en el INTA, fue la muestra más clara de la importancia que tuvo para Mendoza y San Juan la puesta en marcha del Plan Estratégico Vitivinícola. El plan, que consiste en la aplicación de pautas destinadas a incrementar la inserción del vino argentino en los mercados interno e internacional, será sostenido por los aportes que hará la propia industria. Y entre sus objetivos fundamentales figura una fuerte promoción del vino en mercados interesantes, como es el caso del Brasil en el exterior y del propio mercado interno, mientras paralelamente se impulsa la integración de los productores y el mejoramiento de la relación precio-calidad en los caldos.
Los propios gobernadores de Mendoza y de San Juan, Julio Cobos y José Luis Gioja presidieron el acto de lanzamiento de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), organismo que tendrá a su cargo la implementación del PEVI y asistieron también los ministros de Economía de ambas provincias, legisladores nacionales y provinciales y -por especial invitación de los organizadores- aquellos legisladores que en su momento tuvieron una participación especial para que la ley fuese aprobada por el Congreso.
Inclusive durante la reunión se anunció la mesa de conducción de la Coviar, cuya presidencia quedó para un mendocino: Eduardo Sancho; la vicepresidencia primera para un representante de San Juan y la segunda para un riojano, mientras la comisión estará integrada por los presidentes de las entidades que tuvieron activa participación en la redacción del plan, como es el caso de Angel Vespa (Bodegas de Argentina), José Alberto Zuccardi (Unión Vitivinícola Argentina) o Jorge Palazzo (Centro de Viñateros y Bodegueros del Este), por citar sólo algunos ejemplos.
Anuncios:El acto del INTA fue aprovechado también por los gobernadores para lanzar un fuerte mensaje hacia los mercados. En ese marco, el gobernador de San Juan anunció la firma de un acuerdo con Mendoza, para elevar de uno a tres pesos por quintal la multa para quienes no destinen uva a mosto, mientras paralelamente destacó que “este año no se va a poder pensar en menos del 30% de derivación de uvas a mosto”. En este último caso no se trató de un anuncio concreto, en razón de que el porcentaje del acuerdo Mendoza-San Juan se fija una vez que el INV realiza la primera estimación de cosecha, hacia fines de año.
También Gioja fue concreto cuando se refirió al camino elegido por San Juan para la vitivinicultura. “Convoqué a los sectores que no estaban de acuerdo con el PEVI (encabezados por Rodolfo Mo y Juan José Ramos) y les dije que la Provincia estaba de acuerdo con el plan. Como siguieron poniendo excusas, les dije que lo sentía pero que no podíamos quedarnos en el pasado. No entiendo por qué Mendoza no hace lo mismo con algunos dirigentes”, dijo Gioja en directa alusión al dirigente de APA, José María Llaver, que presentó un recurso judicial para que sus afiliados no realicen los aportes establecidos en el PEVI.
Para los sectores intervinientes, la “decisión política” de Mendoza y de San Juan es fundamental para la buena marcha del plan y recordaron que hubo presiones previas para que el plan se suspendiera, como es el caso del pedido de renuncia al ministro de la Producción de San Juan o la intención de pedir a la Federación Agraria Argentina que emitiera un comunicado en contra (en este caso pedido por algunos mendocinos). Ninguna de las dos intenciones logró su cometido.
También fue considerado el hecho de que Mendoza y San Juan realizaran un aporte a modo de “anticipo” para la puesta en marcha de la promoción (dos millones por parte de nuestra provincia y un millón de San Juan) y señalaron que ello resultó importante porque “no hay política válida si no hay un mercado expectante”.
Pero el tema de las multas y el porcentaje a mosto también dio que hablar. A modo de ejemplo, el titular de una pequeña bodega dedicada a la elaboración de vinos de alta calidad nos señalaba: “Nosotros recién estamos empezando y no tenemos mercado externo. Todo lo volcamos al mercado interno. Y en ese caso no vamos a tener deducción por exportaciones”, dijo, mientras paralelamente se conoció el caso de dos bodegas de peso que tienen un importantísimo mercado interno y que se verán comprometidas cuando deban obtener cupos. “Nosotros hemos hecho el esfuerzo incorporando tecnología, reconvirtiendo viñedos y elaborando vinos de calidad. No podemos vernos perjudicados”, dicen.
La queja llegó a oídos del Fondo Vitivinícola, entidad que tiene a su cargo la recaudación de las multas para destinarlas a la promoción del vino. Sergio Villanueva, gerente de la UVA y del Fondo destacó que “el año pasado, a pesar de todas las críticas, todas las bodegas de vinos finos quedaron cubiertos con los cupos. De todos modos, coincido con las críticas que dicen que no se puede establecer un mecanismo voluntarista. Tenemos dos situaciones: la de los exportadores, que están cubiertos precisamente por exportar, y aquellas que tienen un fuerte mercado interno”.
“Desde que se hizo el acuerdo -continuó Villanueva- la cesión de cupos por parte de las empresas del mosto nunca se reglamentó. Y el tema es que los que generan mayores derechos de vinificación son las empresas del mosto y que terminan distorsionándolo porque generalmente utilizan esos derechos de vinificación para captar elaboradores. Así entonces, mucha gente que tiene variedades comunes para hacer mosto, terminan no haciéndolo porque reciben esos cupos”.
“No es serio que ese derecho de vinificación vaya a manos de quienes no corresponda. Habrá entonces que establecer por ley la reglamentación del uso del tema. Los propios sectores tendríamos que llegar a un acuerdo, incluyendo a las mosteras, labrar un acta y entregarlo al Ministerio de Economía. No tenemos que ser tan necios de esperar que los acontecimientos se produzcan para plantearnos el tema”, dijo Villanueva.
El mercado sigue en una situación de indefinición. Al decir de las fuentes consultadas, todo lleva a indicar que el punto de equilibrio se está instalando en los cincuenta centavos para el blanco escurrido, mientras el mosto continúa con precios más interesantes. “Es bueno que esto pase, que se alcance el equilibrio que permita a todos los eslabones de la cadena tener rentabilidad, aunque también creo que hay que tomar conciencia de la pérdida de mercados”, dijo una fuente consultada.
Con relación a la cosecha, se estima que la helada provocó problemas de composición del parque varietal (afectó a algunas uvas finas esencialmente) aunque no influirá sobre los números globales. De todos modos, coinciden en señalar que como consecuencia de las inversiones que se realizaron en los viñedos, las cosechas 2005 y 2006 serán muy importantes. “El desafío es encontrar los mercados”, se aseguró.
El párrafo final para la decisión de Brasil de internacionalizar el Reglamento Vitivinícola del Mercosur. Con esa decisión quedan descartadas las posibilidades de que ese país establezca “portarías” (resoluciones) que muchas veces provocaron inconvenientes para el ingreso del vino argentino a Brasil. Y a partir de ahora, sin esa amenaza, es muy factible que el mercado crezca para los vinos argentinos.

- En defensa de la vitivinicultura 15 /11/04 Los Andes

La caída del consumo de vino, a la que hicimos referencia en una publicación anterior, marca uno de los puntos más preocupantes del desenvolvimiento de la vitivinicultura mendocina. Si bien en materia de vinos finos se puede estimar una cada vez mayor aceptación por parte de los sectores de medios y altos ingresos, así como una creciente salida a los mercados del exterior, en los primeros escalones del consumo, el referido a los vinos comunes o de mesa, se advierte un progresivo deterioro.

En otras épocas, la actividad madre de Mendoza perdió buena parte de su clientela tanto por la falta de previsión, que consistió en enviar mediocres productos al consumo popular, realmente elevado para la época, como a la ofensiva trazada por los fabricantes de otro tipo de bebidas alcohólicas que no fue adecuadamente respondida por los sectores locales.

El vino ha sido una parte tradicional del consumo de los argentinos, y ello se debe a la influencia de la herencia europea, que en el caso de muchos de nuestros ascendientes debe ser adscripta a la denominada dieta del Mediterráneo, mar en cuyas costas se consumía el vino acompañando a un conjunto de alimentos de buen valor nutritivo.

Los beneficios salutíferos del vino se conocen desde hace miles de años y han quedado científicamente comprobados a partir de la segunda mitad del siglo XX, cuando se advirtió que, prudentemente consumido, aporta beneficios al sistema cardiovascular. O sea, no solamente es una bebida de noble paladar sino que además de ello acompaña adecuadamente los platos de la cocina europea y argentina y, por añadidura, facilita la digestión y aporta elementos que contribuyen a la salud.

En los últimos años, y a raíz tanto de la necesidad de recuperar mercados como a la incorporación de nueva tecnología, el promedio de calidad de nuestros vinos comunes ha ido mejorando sustancialmente. Tanto, que en algún momento se advirtió un repunte en el consumo que hizo albergar a muchos la esperanza de que se pudiera reconstituir el amplio mercado de que antes se disponía.

Los contraataques de las otras bebidas con alcohol están siempre presentes en los medios informativos, en la forma de propaganda masivamente destinada a los sectores juveniles, pero muy poco se advierte de una campaña en sentido contrario por parte de los elaboradores de vino. Cierto es que la ausencia no es total, pero no alcanza para igualar, o siquiera aproximarse, a los mensajes de los otros productos.

Eso, por un lado. Por otro, debe luchar la industria en nuestro medio con mayores costos, que inevitablemente se reflejan en el precio del producto, y con posicionamientos de sectores poderosos que de alguna forma se las arreglan para influir en el mercado.

Pero, si a ello se le agregan medidas que se están adoptando en el litoral que se traducen en tasas e impuestos especiales destinados a obtener mayores recaudaciones para tesoros comunales o provinciales, el panorama adquiere ribetes de singular complejidad. Hay municipios en Buenos Aires que aplican una denominada “tasa de abasto” a productos alimenticios entre los cuales incluyen al vino, y esto constituye un castigo impositivo que se aleja de normas legales y hasta constitucionales.

Pero, además, en la mayor provincia del país, la de Buenos Aires, se contempla establecer un gravamen específico para los expendedores de bebidas alcohólicas, que se verá reflejado en el precio del producto y en la cantidad de bocas de expendio disponible. El vino, en su actual posición de desventaja, se verá proporcionalmente más perjudicado que otras bebidas. Debe reaccionarse en varios sentidos: por un lado, luchar contra imposiciones ilógicas e ilegales; por otro, mediante la presentación de productos de alta calidad en la mesa familiar y, finalmente, mediante campañas que hagan comprender a la gente que no por nada se favoreció tradicionalmente el consumo de vino en la Argentina.

- Viña Montes planea concretar nuevas inversiones en Argentina 15/11/04 el Mercurio, Santiago de Chile, Francisco Derosas

Dados los buenos resultados de Kaikén, la marca que está desarrollando en el mercado trasandino, la viña está estudiando la compra de predios y de una bodega en ese país.
Este año, Viña Montes comenzó a cosechar los frutos de su proyecto en Argentina. Las 12.000 cajas de "Kaikén" que produjo durante 2004 están prácticamente vendidas.

Al igual como en sus inicios en Chile, Montes comenzó a desarrollar este vino arrendando bodegas y comprando uva a productores de la zona, en este caso en Mendoza.

"Con la calidad de vinos que estamos sacando en Argentina, se nos abrió el apetito", comenta el director ejecutivo de Montes, Alfredo Vidaurre, quien asegura están interesados en comprar una bodega en el país vecino y que, de hecho, ya han tenido un par de ofrecimientos.

Pero Montes trae novedades también para el mercado chileno. De las plantaciones que la viña tiene en la localidad de Marchigüe, ubicada en el valle de Colchagua a escasos 20 kilómetros de la costa, saldrá una nueva línea que según Vidaurre "va a dar mucho que hablar".

Así, en los primeros días de 2005, Montes presentará en sociedad su primer Carmenere 100%. "Tengo que reconocer que ni el propio Aurelio Montes -enólogo y uno de los fundadores de la viña- creía demasiado en esta cepa, pero por la calidad que logramos, estamos convencidos de que el Carmenere sí puede convertirse en el 'buque insignia' de los vinos chilenos", comenta Vidaurre.

Esta línea nueva tendrá un precio que bordeará los $22 mil, situándose en la categoría super premium.

Competidor de peso

Ocupa el sexto lugar en exportaciones. Sus ventas en 2004 bordearán los US$ 25 millones. Su producción en este año llegará a unas 470 mil cajas, casi 20% más que en el año pasado. Montes es hoy un referente a considerar en la industria vitivinícola nacional.

Aunque no siempre fue así. "Después de varios años en que vimos burros verdes, ahora puedo decir que sí... estamos ganando plata y dándonos algunos gustos", dice Vidaurre, quien es uno de los socios de la empresa, al igual que otros dos fundadores: Douglas Murray y Aurelio Montes.

A fines de los 80, los tres habían dejado sus anteriores trabajos en Viña San Pedro, cuando pensaron en crear una firma que se enfocara en las tendencias internacionales de consumo.

Vidaurre cuenta que "lo que queríamos era hacerlo al revés de como se hacían las viñas en Chile. Nosotros primero miramos el mercado, y después nos preocupamos de hacer el vino".

Con sólo US$ 60 mil de inversión inicial -puestos en su gran mayoría por Vidaurre- nació Viña Montes.

La visión del enólogo Aurelio Montes los llevó a desarrollar plantaciones de uva en lugares donde ningún chileno había jamás imaginado.

Cuando compraron las 700 hectáreas que tienen en Apalta -hoy están plantadas unas 140- lo hicieron pensando en las 35 hectáreas que había en plano. Pero pronto se empezaron a dar cuenta de que a medida que subían las plantaciones por la ladera del cerro, mejor vino lograban producir.

La explicación de esto está en que las raíces de las parras buscan las napas subterráneas para obtener agua. Cuando lo hacen, la uva deja de ser buena para la elaboración de vino al perder concentración.

En cambio, en los cerros la uva alcanza una concentración mucho mayor, ya que la planta no cuenta con napas de donde sacar el recurso hídrico.

-“El Clos de los Siete prestigia a la industria vitivinícola argentina” 14/11/04, Los Andes, Por Germán Sala 

Proyecto: “El proyecto del Clos de los Siete comienza en el año 1999 con la compra de un campo en Vista Flores (Tunuyán), que consiste en casi 850 hectáreas. De ahí en adelante hay un desarrollo importante. Hoy hay aproximadamente 350 hectáreas, donde la primera producción se obtuvo en el año 2002, y es la elaboración que se hace en la primera bodega que se construyó (Monteviejo), la que pertenece a Catherine Pere-Vergé, una de las socias del proyecto”.
Bodegas: “La primera bodega, que ya está terminada, es Monteviejo. La segunda (Flecha de los Andes), de la cual comenzó la construcción hace más de un año, estuvo operativa para esta cosecha 2004, donde se hicieron los vinos de los dos lotes que pertenecen a otros dos socios: Laurent Dassault y Benjamín Rothschild. Sigue en construcción y debido a su innovador diseño tal vez tarde un año más en estar oficialmente inaugurada. La tercera bodega pertenece a Jean-Guy Cuveliere y Bertrand Cuveliere, de la cual se ha comenzado la construcción hace 20 días”.
Plazo: “Creo que estamos en la mitad del proyecto; nos tomará otros cinco o seis años completarlos”.
Dimensiones: “Si bien hay muchos emprendimientos vitivinícolas de gran importancia en Mendoza, creo que el Clos de los Siete es un proyecto muy distinguido en varias facetas: en la plantación, el orden en la plantación, la densidad de planta por parcela... Por ejemplo, cada una de las parcelas -que son de una a cuatro hectáreas- están diseñadas para que sea perfectamente seguida su evolución. Además, estamos hablando de rendimientos (para las plantaciones ’99 y también las 2000) de 55 quintales por hectárea, lo que representa alrededor de un kilo por planta”.
Malbec: “Una de las cosas que se analizó cuando se pensó en esta inversión fue en el hecho de que el malbec es una variedad que se da muy bien en Vista Flores. Justamente esta es la variedad que se plantó en mayor proporción (65%de la plantación)”.
Comercialización: “Estamos destinando un 10% de la producción al mercado interno. El 90% restante se exporta a distintos países, especialmente a Francia, lo cual representa una situación muy interesante. Además se vende a Inglaterra, Holanda, Estados Unidos y Canadá”.
Vinos: “Todos los socios destinan el 50% de su producción de uva al ‘vino bandera’ del emprendimiento, que es Clos de los Siete. No obstante, cada bodega hace su propio vino, con su propia marca”.
Imagen: “Este proyecto está dando a la industria argentina un gran prestigio. El nivel de socios que participa es de un nivel superlativo. Y creo que es fantástico que este grupo esté en la Argentina. Esto nos va a dar un prestigio extraordinario a nivel mundial”.
Mendoza: “Veo a la economía de Mendoza con una visión optimista en materia de desarrollo. También veo una mejora importante en los empresarios locales, los cuales le están dando mayor importancia a la capacitación y al hecho de enfrentar al mundo. Hay una actitud de mejora constante. Un ejemplo de esto es el PEVI”.

- Se pone en marcha el Plan Estratégico, 14/11/04 Los Andes, Mendoza

Por Luis A. Fermosel (lfermosel@losandes.com.ar)

Fueron más de dos años de trabajo que mañana quedarán materializados en los hechos. A las 18, en la sede del INTA-Luján, con la presencia de autoridades nacionales y provinciales se procederá a la conformación efectiva de la Corporación Vitivinícola Argentina que tendrá a su cargo la puesta en marcha del Plan Estratégico Vitivinícola Argentina 2020 (PEVI). Serán designadas las autoridades titulares y suplentes, tanto del consejo de representantes como del comité ejecutivo.

Hay consenso en que la presidencia del nuevo organismo quedará para un mendocino, el representante de las cooperativas vitivinícolas Eduardo Sancho, mientras la vicepresidencia primera será para un sanjuanino y la segunda para un riojano. De todos modos, debe recordarse que los representantes titulares son los presidentes de las entidades que cuentan con bastante experiencia para la resolución de los conflictos que pudieran suscitarse. La intención de las autoridades pasa por “no perder el espíritu original, que fue el de mantener un permanente contacto con los distintos referentes de la industria”, se indicó.

Uno de los primeros temas a considerar por la corporación pasa por la recaudación. De acuerdo con las estimaciones, durante el primer año podrían recaudarse 6 millones de pesos y luego ir aumentando las cifras hasta alcanzar los 14 millones de pesos en los próximos cinco años. De todas maneras, como el PEVI tiene una recaudación asegurada y existe un compromiso institucional de apoyo por parte de los gobiernos provinciales, existe la intención de solicitarle a los gobiernos un “anticipo de fondos a devolver” a los efectos de “recuperar así el terreno perdido en los mercados interno e internacional”. Y en este aspecto, se sabe que Mendoza estaría dispuesta a otorgar un préstamo de 2 millones de pesos en este primer año de actividad.

“La obtención de fondos adelantados hasta que alcance su máxima recaudación será muy importante porque podremos iniciar una fuerte campaña de promoción. Creemos que es importante que la coyuntura no se coma la estructura y es peligroso que la corporación nazca débil económicamente”, dijo uno de los futuros directivos.

El objetivo del PEVI es concreto: integración de productores, aporte de ciencia y técnica y la promoción del vino argentino en los mercados interno y externo.

Para fortalecer esa posición de “urgencia”, la fuente consultada destacó que hay sectores que están esperando que el plan no funcione. “Son aquellos que han judicializado el plan y tratan de que se rompan las estructuras”, dicen. Y recuerdan que recientemente un grupo mendocino (la Asociación de Productores en Acción, que encabeza José María Llaver) presentó un recurso judicial para que sus socios no abonen lo determinado por el plan. Se trató de una medida cautelar con una “perlita” llamativa: en el fallo dice que la cautela que se le pone a la autora “es de 10 mil pesos... a conversar (sic)”.

Así entonces, en esta primera etapa los directivos del PEVI intentarán aparecer con “un plan y una acción” y no una simple enumeración, dando una muy fuerte señal a favor de la reconversión. “Todos esperamos que el mercado cambie, pero este lo hará con promoción, con precio y con calidad. Tenemos que conseguir producciones de varietales lo suficientemente altas para los vinos básicos y lo suficientemente competitivos para los de alta gama. No podemos permitir que nos coma la coyuntura y que aparezcan nuevamente los discursos de no pagar, de no hacer, de retornar a los subsidios o a las regulaciones”, se indicó.

Reunión de ministros

El viernes, en San Juan, se realizó una reunión del Consejo Federal Agropecuario, que cuenta con la participación de los ministros deEconomía provinciales. Según se supo, la situación fue aprovechada por los titulares de las carteras económicas de Mendoza y de San Juan para conversar sobre la próxima cosecha. Las versiones indican que San Juan habría planteado la actualización de la multa para quienes no deriven uva a destinos no vínicos, la fijación de un porcentaje preventivo de mosto y el impulso de una política de exportación de vinos a granel, planteando un bloqueo de un 5% de los caldos con ese destino.

Este último aspecto derivó en que algunos sectores mendocinos planteen la discusión. Sostienen que podría establecerse ese bloqueo para los vinos de mesa, para que no sufra las fluctuaciones de precios que podrían perjudicar las ventas en determinados momentos, pero sostienen que no se puede aplicar a los vinos de precios altos. “¿Qué le vamos a decir a algunas empresas, especialmente las internacionales, que exportan prácticamente toda su producción?”, se indicó.

De todos modos, las entidades coinciden en que esas medidas -siempre coyunturales- podrían ser beneficiosas, aunque sostienen que el camino correcto debe ser el impulso de la exportación de productos fraccionados y la ampliación de los mercados. “Las otras son herramientas que ayudan para que el productor no se vea perjudicado pero no es una solución de fondo”, se indicó.

Destacan también que hay que seguir trabajando sobre mercados como Brasil, que tiene importantes perspectivas y en el mercado interno. A modo de ejemplo se indicó que el mercado interno argentino es el equivalente a la sumatoria de todo lo que exportan todos los países del Nuevo Mundo Vitivinícola (Chile, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica).

Las heladas y el mercado

La helada que afectó esencialmente al Valle de Uco fue tema de comentario de la semana. Las fuentes consultadas coinciden en señalar que las tres mil hectáreas afectadas no influirán en la cifra final de la cosecha aunque sí en la composición, en razón de que todas las firmas importantes de San Carlos han visto afectadas sus producciones hasta en un 100 por ciento. “Es posible que algunas variedades, especialmente aquellas que están implantadas en el Valle de Uco tengan problemas de abastecimiento”, se indicó.

El tema final del comentario para lo que ocurre con el mercado. “Pareciera ser que todos están esperando las noticias”, dijo un dirigente, quien destacó que el hecho de que el mercado no haya caído por debajo de los 50 centavos es una señal clara de que la financiación del sector productor es muy amplia.

La fuente señaló además que muchos esperan que esos 50 centavos se consoliden “porque es un punto de equilibrio”, aunque algunos que quieren recuperar el mercado dicen que debería fluctuar entre los 45 y los 50 centavos. De todos modos, aunque se produjo una pequeña caida en el vino de traslado, los precios no han bajado al consumidor. Y aquí aparece un nuevo dilema: cómo hacer para que el distribuidor y el comerciante no se lleven la tajada más grande de la torta.

-Viñas chilenas van por la conquista de Asia, 15/11/04 El Mercurio, Santiago de Chile
Los envíos de vino chileno hacia esa región han crecido cerca de 40% este año.

Hay dos cifras que reflejan con claridad el rol que juega el mercado asiático para la industria vitivinícola chilena.

"Menos del 10% del vino chileno se envía a Asia, pero sólo en este año las exportaciones a ese destino han crecido cerca de 40%", detalla Ricardo Letelier, gerente general de Wines of Chile, el organismo de financiamiento público-privado encargado de promocionar el vino chileno en el exterior.

Dentro del continente asiático, el caso de Japón es seguido muy de cerca por la industria nacional. "Los japoneses acaparan casi la mitad de lo que vendemos en Asia", señala Letelier. No por nada, Wines of Chile organizó por estos días la visita a Chile de personalidades japonesas ligadas al mercado del vino.

Según Yumi Tanabe, consultora de Wine & Wine Culture, entidad dedicada a educar sobre el consumo de vino en Japón, las viñas chilenas tienen grandes proyecciones en ese país.

"Los japoneses tomamos muy poco vino, apenas 2,2 litros per cápita -en Chile llega a 19 litros-, pero con el trabajo que se está haciendo, dando a conocer las bondades del vino especialmente entre los jóvenes, podríamos llegar a unos 5 litros per cápita en unos 10 años", comenta.

Pero no todos ven un futuro esplendor para la presencia chilena en Japón.

El editor de Wands -la revista japonesa especializada en vinos-, Kunio Bansho, afirma que las botellas chilenas enfrentan un duro escollo. "La visión del consumidor japonés es muy rígida sobre el vino chileno. Lo ven como medianamente bueno, pero barato".

El problema es que ésa es precisamente la apuesta de la industria productora nacional: entrar al segmento de más de 1.000 yenes (unos US$ 8), que se comercializa en puntos de venta especializados y restaurantes.


 

 - Daños totales en viñedos de San Carlos por la helada
Oscar González ogonzalez@losandes.com.ar, 5/11/04, Los Andes, Mendoza
La helada registrada en la madrugada del viernes 5  provocó daños de entre el 80% y el 100% en viñedos del departamento San Carlos, donde las temperaturas mínimas se ubicaron en torno a los -4º, con registros de menos de 1º bajo cero durante 6 horas en algunos sectores.
La información, relevada entre productores y técnicos, permitió establecer que las zonas más afectadas fueron El Cepillo, Tres Esquinas, Chilecito y Pareditas, y en menor medida los cultivos radicados en alrededores de Eugenio Bustos y La Consulta. En algunas áreas, se habrían registrado daños de hasta el 30% en cultivos de papa.
En el Sur de la Provincia los daños habrían sido menores, mientras que en el Este los cultivos no resultaron afectados. (ver aparte)
 
Alta sensibilidad

Técnicos y productores coinciden en que, con temperaturas inferiores a -0,5º y en este estado fenológico de la vid, la planta resulta dañada. Así, el frío y la duración de la helada, quemaron brotes y racimos que debían florecer en una semana más, afectando de manera irreversible la producción de esta campaña.
Fuentes técnicas de la zona advirtieron que la planta podrá rebrotar; pero lo que salga ahora probablemente no provendrá de yemas francas, por lo que no dará racimos. Y, en el mejor de los casos, algún racimo estará floreciendo un mes tarde, a mediados de diciembre. Serán los “cencerros” o racimos “de segunda flor”, que darán uvas que no alcanzarán a madurar, porque la zona es muy fría y, consecuentemente, el período de maduración bastante corto.

La helada en números

La Delegación Valle de Uco de la Dirección de Agricultura y Prevención de Contingencias del ministerio de Economía de la Provincia, informó que sus estaciones agrometeorológicas automáticas diseminadas en la zona, registraron mínimas de -2,3º en Tres Esquinas y -0,5º en La Consulta, departamento San Carlos; y de -0,7º en Vista Flores, en Tunuyán, y -1,4º en la zona rural del distrito cabecera de ese departamento.
En tanto, referentes confiables del sector privado dicen haber registrado -3º en propiedades de Chilecito y de -4º y hasta -4,5º en fincas de Pareditas, Tres Esquinas y El Cepillo.

Perjuicios menores en Alvear y San Rafael

San Rafael. En el Sur el fenómeno se produjo en la madrugada del viernes y causó daños parciales en vides bajas y cultivos hortícolas. No obstante el perjuicio depende del estado fenológico de las variedades y las condiciones en que se encontraban cada finca, situación que recién se conocerá cuando se hagan las evaluaciones oficiales por parte de los técnicos del ministerio de Economía, o bien se comiencen a recibir las denuncias por heladas de parte de los agricultores afectados.

No obstante, según Contingencias, hubo temperaturas críticas en distintas zonas de ambos departamentos. Así los registros tomados en casilla (varían por los menos un grado con relación a la temperatura ambiente) arrojaron que en Base La Llave fue de -0,5 °C, en Calle Larga (- 1 °C), Goudge (- 1 °C) y Aeródromo de General Alvear (-0,5 °C). Esas temperaturas fueron por poco tiempo de exposición, por lo tanto los cultivos mayormente afectados como vides y plantaciones hortícolas, se presume que tuvieron daños menores. (Corresponsalía)

A DOCE AÑOS DEL DESASTRE

El 4 de noviembre de 1992, tras una helada devastadora, de una producción media de 16 millones de quintales de uva, ese año se cosecharon, en Mendoza, apenas 9 millones.

- Un serio llamado de atención en el Comité / 7 de noviembre de 2004 / Luis A. Fermosel (lfermosel@losandes.com.ar) para Los Andes / Mendoza



La ministra Montero dio a conocer un preocupante estudio oficial sobre la situación de la industria.

 
Le costó mucho a la vitivinicultura dejar de lado viejos vicios del pasado para alcanzar los niveles de exigencia que el consumidor actual establece. Le costó trabajo y esfuerzo -dejando de lado muchos egoísmos- para lograr acuerdos importantes como el de Mendoza-San Juan o el del PEVI. Les costó inversiones a los productores para reconvertir sus viñedos o implantar variedades nobles, y también le costó a la vitivinicultura ganar mercados internacionales y mejorar el mercado local en base a una cada vez más interesante relación precio-calidad.

Pero pareciera ser que todos esos aspectos estructurales se remueven cuando aparecen situaciones coyunturales como la actual, en que la caída de despachos hacen peligrar los precios. Y es aquí donde vuelven a aparecer viejos resabios del pasado y planteos que nada tienen que ver con una vitivinicultura moderna.

Esa situación volvió a resurgir durante la reunión del Comité Vitivinícola para discutir el momento por el que atraviesa la vitivinicultura y las medidas a adoptar para alcanzar algún tipo de solución.

Los despachos

La ministra dejó caer sobre la mesa una serie de cuadros de situación, demostrativos de que el problema actual de la vitivinicultura tiene vicios estructurales. En ese marco, dijo que los despachos al consumo interno cayeron de los más de 20 millones de hectolitros de 1979 a los menos de 15 millones actuales y que la situación era casi alarmante en el caso de los vinos de mesa, que cayeron de 17,6 millones que se despachaban en 1983 a los 8 millones de la actualidad, con una baja del 55% en 20 años y del 25% en los últimos diez años. Una situación diametralmente distinta a lo que sucede con los vinos finos y reserva, que tuvieron un incremento en los despachos del 80% en los últimos 20 años (en 1983 se despachaban 2 millones de hectolitros y actualmente 3,7 millones) y del 23% en el último decenio. De todos modos, como el vino de mesa tiene mayor incidencia global que el fino, la caída general de los despachos en los últimos 20 años alcanza al 30%. Y demuestra también que hay un cambio en el consumidor, que cada vez se vuelca más hacia los vinos de mayor calidad.

Los números también son demostrativos cuando se hace alusión al color. En ese esquema, los cuadros determinan que en el período 2002-2004 los vinos de mesa blanco cayeron un 23% mientras los tintos sólo un 4%, y en el caso de los finos, mientras los blancos en ese período bajaron un 3%, los de color tuvieron un incremento del 21%. En el global general entre de mesa y tintos, los vinos blancos cayeron un 16% y los de color aumentaron un 5%.

Los precios

Otro dato significativo se da con los precios. Los cuadros oficiales demuestran que con el vino en tetra a menos de dos pesos en góndola, en setiembre de 2003 se llegaron a despachar 1,2 millón de hectolitros y la caída abrupta se produce cuando el vino pasa los 2 pesos. Actualmente, con un valor de 2,50 pesos en góndola, se despachan menos de 800 mil hectolitros. Y en el caso del precio de traslado, el cuadro determina que la baja de los despachos se produce cuando se superan los 50 centavos.

No deja de llamar la atención también lo que sucede con las cadenas de distribución. Los datos del Ministerio de Economía determinan que un vino en tetra tinto, que costó 68 centavos en el traslado y se le suman los insumos, incluyendo el cartón, tiene un costo final de 1,05 peso. Sin embargo, el precio final del producto alcanza a los 2,75 a 2,86 en los supermercados y a 2,40 en los "mercaditos". De manera tal que todos los pasos previos del vino (productor, bodeguero, cartón, otros insumos, etc.) ganan sólo 1,06 peso, mientras el resto la cadena (distribuidor y vendedor) se queda con 1,80 peso por litro.

La ministra se refirió entonces a un diagnóstico de la demanda interna, la que indica que “los actuales consumidores son los que quedan de un mercado de 96 litros per cápita que cayó a 36 litros; no hay identificación del consumidor con el producto y se tiene la idea de que ‘el peor vino’ es el tetra; el vino está borrado de la mente de los jóvenes, destacando entonces que hace falta una estrategia adecuada de mercado; la relación calidad precio no es la ideal y la cadena se mueve desde la oferta y sin visión desde la demanda.

Quejas

Según señalaron asistentes a la misma, algunos dirigentes efectuaron planteos que tienen que ver con la vieja vitivinicultura. En ese esquema, pueden señalarse los siguientes: 1) no es que hayan caído los despachos, sino que se está vendiendo vino en negro; 2) el grado alcohólico tiene que dejar de ser técnico y volver a ser político; 3) hay que prohibir las inversiones extranjeras; 4) hay que prohibir la implantación de viñedos. Estos planteos fueron formulados por los dirigentes José María Llaver (APA), Hinojosa (Valle de Uco) o Sergio Palazzo (Viñateros y Bodegueros del Este).

Las discusiones y la falta de propuestas motivaron la crítica de otras entidades, entre ellas la Unión Vitivinícola Argentina. Sergio Villanueva destacó que tienen que haber cuatro grandes ejes de trabajo: la actualización de la multa, la reafirmación del acuerdo Mendoza-San Juan, la implementación de una campaña de promoción de vinos en el mercado interno y una política exportadora. “Son cuatro variables fundamentales para dar señales al mercado y establecer un punto de equilibrio que sea competitivo para el mercado y rentable para el productor”. “Desde nuestro punto de vista la reunión no fue buena, porque el mercado espera señales que le den expectativas. Nuestra experiencia demuestra claramente que tanto hacia arriba como hacia abajo resulta difícil buscar los puntos de equilibrio y tenemos que tener una política coordinada con San Juan. Hay que anticiparse a los hechos. Sería lamentable que las famosas medidas llegaran tarde. Además, hay sectores y entidades que ponen en duda el grado alcohólico, la veracidad de los despachos o la seriedad del organismo de fiscalización. Son códigos que no deben permitirse en una reunión porque no son para nada constructivos”.

Para Juan Carlos Pina, fue positivo que el Gobierno haya puesto todo blanco sobre negro. Impulsa además una reunión de la “vitivinicultura seria” para considerar la situación y llevar una propuesta dentro de quince días a la ministra.

Y para el final, una sentencia de la ministra Laura Montero: “No me va a temblar la mano cuando tenga que tomar decisiones sobre la coyuntura, como es el caso del porcentaje a mosto, el aumento de la multa o el apoyo ‘irrestricto y abierto’ al PEVI. Yo estoy a favor de una vitivinicultura de calidad en todos los niveles de precios. El que se quiera subir al tren que lo haga, el que no, quedará en la vía”, dijo.



- Desde 1990: Se multiplicaron exportaciones de vino
por 15 / 8 de noviembre de 2004 / El Mercurio / Santiago de Chile

Mientras a principios de la década pasada apenas superaban los US$ 50 millones, para este año pronostican US$ 820,7 millones.

Las exportaciones vitivinícolas superan hoy en 15 veces a los despachos totales registrados en 1990, gracias a un crecimiento anual promedio desde ese año de 14,6%, según reveló un estudio elaborado por la Asociación de Exportadores de Manufacturas (Asexma).

Mientras a principios de la década pasada, las exportaciones apenas superaban los US$ 50 millones, para este año Asexma pronostica envíos vitivinícolas por US$ 820,7 millones.

Esto es un récord histórico, y 20,9% más de lo registrado durante 2003.

El organismo privado realizó esta proyección basándose en la evolución de los envíos de vino acumulados en los primeros ocho meses del año -según los datos de Aduana-y complementándolo con la tendencia de los valores de exportación.

"Este ha sido un año que nos tiene contentos por lo bien que se han comportado los precios, los que dejaron de mostrar su tendencia a la baja", afirma el gerente general de ChileVid, Rodrigo Ballivián.

Sobre el mismo punto, el director ejecutivo de Viña Montes, Alfredo Vidaurre, afirma que 2004 ha sido un período de "reubicación" de los mostos chilenos en los mercados internacionales.

"Además, lo bueno es que con el fuerte aumento en los volúmenes exportados hemos podido deshacernos del sobrestock (acumulación de inventarios) que muchos teníamos, ayudados también por una cosecha menor a la de años anteriores", reflexiona Vidaurre.

Tarea pendiente

Uno de los elementos que se critica del vino chileno, es que a pesar de su reconocida calidad, tiene dificultades para posicionarse en segmentos de precios más elevados, lo que frena las chances de potenciar la rentabilidad del negocio.

Según los datos recopilados por el departamento de estudios de Asexma, apenas el 1% del volumen embarcado por la industria en su conjunto corresponde a vinos que se venden por sobre US$ 5,56 por litro, esto es el doble del valor promedio de exportación del vino chileno.

"Hay que aumentar ese número. Eso está claro. Pero los viñateros ya estamos trabajando bastante en esto, así que en los próximos años deberíamos tener resultados concretos", augura Vidaurre.

Por su parte, para Ballivián también está afectando el negocio la fuerte alza que ha experimentado durante todo este año el valor de los fletes marítimos. "Esa situación obliga a todas las viñas a ser más eficientes para no dejar de ser rentables", comenta Ballivián.

Por último, el estudio de Asexma destaca también el aumento en valor agregado que se logra a través de los procesos de la industria vitivinícola.

Mientras un kilo de uva fresca chilena -revela el estudio- tiene un precio de US$ 1,21 en el mercado internacional, un litro de vino con denominación de origen se vende a un promedio de US$ 2,78, y puede llegar a un máximo de US$ 47 por litro.

RECORD

Los embarques de 2004 aumentarían 20,9% respecto del año pasado, según Asexma.

- Durante setiembre, el consumo interno de vinos cayó casi el 19 % / 8 de noviembre de 2004 / Los Andes / Mendoza


El fuerte crecimiento de las exportaciones de vino, que se encamina a alcanzar niveles récord este año, tiene su contracara en el mercado interno, donde el aumento del consumo de los vinos de alta gama no consigue conjurar la caída de los últimos años en los de menor calidad.

El sector mostró recientemente un cambio cualitativo con un fuerte crecimiento del consumo de vinos finos -en detrimento de los vinos de mesa- que se multiplicó dos veces y media en los últimos 25 años y pasó del 7 por ciento en 1979 al 30 por ciento en 2003.

De acuerdo con las proyecciones, ese segmento del mercado se incrementaría otros dos puntos este año, pero aún así no alcanza a cubrir la reducción en la demanda que afecta a los vinos de menor calidad.

Las razones de la caída del consumo en la Argentina exceden los problemas económicos de la población tras el colapso que vivió el país en los últimos años. “Desde la década del '90 se registra en todo el mundo un cambio en las tendencias de consumo, que en el ámbito de las bebidas vienen de la mano de nuevas rutinas cotidianas, factores laborales y sociales y transformaciones en los núcleos familiares”, señala un informe del Fondo Vitivinícola Mendoza.

Es por eso que los bodegueros estudian nuevas estrategias de marketing que apunten a revertir esa tendencia, mediante la captación de nuevos clientes y la difusión de nuevas cualidades del vino.

Según estadísticas del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) difundidas esta semana, la disminución del consumo de vinos alcanzó en septiembre un 18,55%, respecto a igual mes de 2003, y superaría el 10% en 2004, con relación al año pasado.

Esta caída se suma a la constante reducción que experimenta el mercado en los últimos 25 años, y que se aceleró tres lustros atrás, que va desde los 21 millones de hectolitros despachados en 1980, pasando por los 17 millones de 1991, hasta los menos de 11 millones estimados para este año.

Maipú y Godoy Cruz se oponen a la tasa

Los intendentes de Maipú y Godoy Cruz se oponen a la tasa de abasto al vino que dispusieron algunos municipios de Buenos Aires, y enviaron una nota al presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM) donde manifestan su disconformidad, hecho que hicieron conocer ayer a la prensa mediante un fax.

Se trata del justicialista Adolfo Bermejo y el radical, César Biffi, de Maipú y Godoy Cruz, respectivamente, quienes expresaron una “profunda preocupación” ante un reclamo por parte de "representantes del sector vitivinícola de la provincia”, referido a la “aplicación de la tasa de abasto de 10 centavos por litro de vino que se vende en distintos municipios de Buenos Aires”.

“Aunque la aplicación de la tasa representa para esos municipios buenos resultados en términos de recaudación, la medida es aplicada en un momento difícil para la principal industria mendocina, en razón que paralelamente se ha producido una fuerte caída de despachos y una baja en el consumo”, señala la nota enviada.


- Peter Kennedy, viverista de alcornoques y roble francés:
Los árboles que faltaban / 8 de noviembre de 2004 / Sabine Drysdale para El Mercurio / Samtiago de Chile

 

Un escocés está empecinado en que Chile se convierta en productor de corchos y barricas de roble francés. Están las condiciones, sólo falta la voluntad de invertir a largo plazo, estima.


Sabine Drysdale

No lo logra entender: Cómo es posible que Chile, país vitivinícola por excelencia, importe el 100% de los corchos para las botellas y toda la madera de roble para las barricas. Y por valores considerables. Cerca de treinta y veinte millones de dólares anuales, respectivamente.

"¡Hasta cuándo!", reclama el empresario agrícola escocés Peter Kennedy, avecindado en Chile hace casi 40 años.

"Si existe el clima, suelo y condiciones fitosanitarias envidiables para cultivar el alcornoque (quercus suber) y el roble francés (quercus robur), ¿por qué no se producen en Chile?", se pregunta.

Dedicado a los negocios agrícolas, cosméticos y a su pasión, la conservación de humedales, Kennedy suele recorrer campos de norte a sur. Cada vez que tiene la ocasión les hace esa misma pregunta a los agricultores que conoce.

Frente a un silencio que delata que la idea ni siquiera se les había cruzado por la cabeza, Kennedy responde. "Es que el chileno es poco previsor. En el fondo todos están de acuerdo en que es un negocio claramente viable e importante para Chile, pero nadie lo hace. Es falta de visión a largo plazo", indica.

El vacío decidió transformarlo en reto y utilizó unas parcelas que tiene en Las Dichas, en la comuna de Algarrobo, para fundar el vivero "Doña Julia", dedicado a reproducir y vender estas especies. Para ello cuenta con la asesoría del agrónomo Carlos Hube y de la Conaf.

Árboles de largo plazo

Hasta hoy, en Chile no se cultivan comercialmente alcornoque ni roble francés por su largo período de maduración. En Portugal los alcornoques demoran cerca de 25 años en alcanzar el punto de cosecha para láminas y 60 para corchos para botellas, y en Francia, el roble francés demora más de cien. Con ese antecedente a la vista, quizás muchos sientan que no alcanzarán a vivir para ver el fruto de la inversión.

Pero en Chile habría mejores pronósticos.

Según el comportamiento de especies plantadas con fines ornamentales, su maduración puede acelerarse por la mayor cantidad de horas de luz.

"Estas especies son una alternativa interesante para los dueños de terrenos que quieran invertir a largo plazo. Y no tienen que esperar a ver el corcho para ganar plata. Hoy existen maneras de financiar proyectos a largo plazo, se puede vender a una compañía de seguros", indica Kennedy.

Los riesgos asociados, explica Kennedy, son los de cualquier plantación arbórea, por ejemplo, que el árbol no crezca de la manera esperada, o que haya problemas en el transplante. Pero se aseguran en el vivero de seleccionar las plantas que tienen mayor viabilidad lo que los obliga a eliminar cerca del 50% de los ejemplares antes de proceder a venderlos.

"Pero el mayor riesgo es que los chilenos sigan importando millones de dólares en productos que podrían estar exportando", indica.

Según el empresario escocés, estas especies son una posibilidad para que las viñas cultiven los terrenos no aptos para viticultura. De hecho, la viña Los Vascos, joint venture entre Domaines Barons de Rothschild (Lafite) y Santa Rita, ha sido pionera en esto y cuenta con 20 há de alcornoques y su propio vivero. La idea a futuro es arrancar los eucaliptos y reemplazarlos con esta especie para lo que cuentan con 400 há potenciales.

Pero Kennedy además ve una oportunidad para la reutilización de aguas de los residuos industriales líquidos (riles) que las viñas están obligadas a tratar por los Acuerdos de Producción Limpia.

Estas aguas, señala el agrónomo asesor, Carlos Hube, tienen componentes que podrían ayudar al crecimiento de las especies, especialmente del roble francés que necesita mayor humedad.

Tal árbol, tal astilla

Cada vez que Peter Kennedy iba a jugar tennis al Prince of Wales Country Club de La Reina, quedaba maravillado con el tamaño y la belleza de un alcornoque que viste sus jardines. Ese antecedente le hizo "clic" cuando comenzó a pensar en la importación de semillas para su vivero.

"Hay unos ejemplares de alcornoque magníficos en este país. Nosotros habíamos pensado en traer semillas, pero para qué si aquí está la semilla", indica. Pidió autorización al gerente del Club y mandó a su gente del campo a seleccionar las mejores semillas. Con ellas formó su vivero.

"La estación de Cauquenes del Inia tiene un proyecto para traer germoplasma desde Portugal para ver qué árbol se adapta más a Chile. Yo me salté todo eso porque tengo un árbol que sí se adapta (el del Country Club), no es algo teórico, sino que práctico", explica.

Para el roble utilizó la misma lógica. Con sólo mirar los que están a la entrada de la Viña Cousiño Macul, terminó de convencerse de que la especie se da más que bien.

 

Sabine Drysdale.
- Un grupo japonés reabrió la ex bodega La Superiora de Russell, 1/11/04, Mendoza, Miguel Títiro titiro@lanet.com.ar
Un grupo de empresarios japoneses reabrió la ex bodega La Superiora, un pilar de crecimiento y trabajo que funcionó durante más de 60 años en el distrito de Russell (Maipú), y la puso otra vez en marcha.

El establecimiento perdió su antiguo nombre y ahora girará comercialmente como Kyoshin Trading SA. Se trata de la primera inversión 100% de capitales japoneses en la vitivinicultura argentina, no sólo mendocina, por cuanto si bien hay una posición de ese país a través del poderoso grupo Marubeni en Cartellone (Resero), la misma llega al 40%.

Al acto de apertura del establecimiento, en el corazón de Russell, asistieron el intendente de Maipú, Adolfo Bermejo, y la plana mayor de la empresa, encabezada por Zentaro Yagi, un empresario japonés, radicado hace 40 años en Buenos Aires, y varios de los accionistas. También estaban el presidente del INV, Enrique Luis Thomas y el legislador provincial Miguel Serralta.

Kyoshin Trading es una compañía conformada por descendientes de Okinawa, la isla ubicada al sur de Japón. De los 35.000 japoneses que viven en el país, el 70% proviene de esa parte del país asiático.

Otra directiva del emprendimiento, Susana Higa, explicó que “en lo que respecta a la Argentina, Okinawa es el referente inmediato que tenemos con Asia”. En ese contexto, y como parte de una red internacional de negocios creada hace nueve años bajo la denominación de Worldwide Uchinanchu Business Association (Wub), es que los miembros de la Wub Argentina crearon Kyoshin.

Los planes del grupo asiático son comenzar a fraccionar para el mercado local, y elaborar a partir de diciembre, para exportar al mercado japonés de inmediato. De acuerdo a datos oficiales, las exportaciones argentinas al sudeste asiático son todavía muy bajas, en el orden del 3,5%, pero como dijo Thomas “es el mercado que se viene”.

Entre los planes de reactivación figura traer a connacionales okinawenses en 2005, para que se establezcan en las cercanías del establecimiento con fincas y olivares, cuya producción será adquirida por la firma para la elaboración de vino y aceite.

El presidente del grupo, rodeado de varios de los accionistas, sostuvo que “al reabrir las puertas de esa bodega de más de 80 años, Kyoshin se propone contribuir al desarrollo del pueblo de Maipú y a su industria del vino, con el mismo espíritu de sus fundadores del siglo XIX”.

Para el intendente Bermejo “lograr la recuperación de esta bodega, un icono para Maipú, tiene que ver con el radicación de inversiones multinacionales en el medio, acción que se ha convertido en una política de estado municipal”. Entre los asistentes a la inauguración se encontraban por lo menos dos ex empleadas de los años de La Superiora, Justina Depetris (trabajó hace 50 años) y Nelda Orozco (61), quien estaba en su puesto de etiquetadora cuando la firma cerró para siempre en 1981.

Un gallego emprendedor

La antigua bodega La Superiora fue fundada con ese nombre en 1919, por un pionero de la vitivinicultura mendocina, Manuel L. Lemos, oriundo de Galicia, que llegó al país siendo un niño. La marca proviene de mucho más atrás: en 1897 Lemos, con 22 años, abrió una venta de vinos, con el nombre de La Superiora, en la calle Belgrano, de Buenos Aires. Compraba entonces vino por vagones en San Juan y Mendoza, lo envasaba con su marca y los vendía entre su clientela.

Cuando el comerciante se convirtió en productor, construyó una bodega en Guaymallén, y adquirió dos más en Russell (una a Luis Baudrón y la otra, a Tarántola y Soldatti), dando nacimiento al establecimiento que ayer reabrieron los asiáticos.

Jornadas de Japón en el Mendosur

San Rafael. Japón mira al sur mendocino. Por eso, durante esta semana, se realizarán en los tres departamentos de esta región (San Rafael, General Alvear y Malargüe) las primeras jornadas del país oriental en el Mendosur. Las actividades son organizadas por los tres municipios y la Fundación Cultural Argentino-Japonesa.

Es así que vendrán a mostrar su cultura, pero con un claro contenido comercial, ya que estarán presentes miembros y agregados de la embajada de Japón en Argentina. Los diplomáticos arribarán el miércoles, entre ellos los representantes de Getro, es decir la oficina comercial de Japón en el país. Y ya tienen previsto un cronograma de actividades, como la reunión con integrantes del directorio de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael el jueves al mediodía. Ese mismo día por la tarde se trasladarán a General Alvear para realizar lo propio con empresarios de ese departamento y el viernes cumplirán idéntica tarea en Malargüe. /Walter Aquind


- Urge revertir la situación del mercado, 31/10/04, Mendoza
Por Luis A. Fermosel (lfermosel@losandes.com.ar)
Tiempo atrás, desde estas mismas columnas, se señalaba que el mercado comenzaba a prender las luces amarillas de alerta como consecuencia de la persistente caída en los despachos de vinos y en el consumo de la población. Ahora todo lleva a indicar que esas luces pasan casi a ser rojas. Porque sigue cayendo el consumo, continúa la baja en los despachos y el panorama se complica hacia el futuro. Pueden ser varios los motivos para que esta situación se produzca pero sería lamentable que se retorne a aquellos tiempos en que frente a situaciones similares se producían caídas de precios que terminaban por afectar al eslabón más débil de la cadena: el productor.

Los datos provisorios aportados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura para el mes de setiembre determinan que comparando las salidas de vinos de ese mes con el mismo mes de 2003, la caída alcanzó al 17,86% en Mendoza, a un 35,87% en San Juan, mientras en el total general la baja alcanzó al 20,42%. Y el acumulado en el año también es preocupante porque alcanza a un 12,33% menos que en el mismo período del año pasado.

Lo señalado es la realidad del sector e impacta. La baja alcanza a toda la línea de vinos, aunque con mayor incidencia en los económicos, mientras paralelamente aparece un reacomodamiento -hacia abajo- en el mercado de traslado. Como aspecto positivo puede decirse que, pese a la fuerte caída, no se ha producido una debacle. “Los precios están tendiendo a acercarse a los 50 centavos para el blanco escurrido pero no ha sido algo desordenado ni ha aparecido una sobreoferta muy fuerte”, dijo un dirigente, quien destacó que “la realidad también marca que no hay un precio fijado”.

Los dirigentes consultados señalaron entonces que pueden discutirse las razones de lo que está ocurriendo, pero que “lo peor que se puede hacer es quedarse indiferentes ante la pérdida de mercados.

Es evidente que nadie quiere arriesgar a señalar posibles causas porque tampoco quieren influir en los precios.Sólo se limitan a destacar que frente a la nueva cosecha es necesario mantener el acuerdo Mendoza-San Juan (como una herramienta que tiene un límite) y apuntan su esperanza a que con valores que ronden los 20 centavos de dólar puede haber un fuerte incremento en la salida de vinos al exterior porque el vino argentino puede ser más competitivo frente al español y porque en calidad los vinos argentinos son superiores a los de muchos del mundo en lo que a productos básicos se refiere.

“El problema actual no será sencillo de resolver. Porque ninguna de las acciones alcanza individualmente, sino que tiene que existir una acción en conjunto de toda la industria. Dependerá del sector tenedor de vinos no reventar la situación, ni hacia arriba ni hacia abajo”, se indicó.

“Esta es una negociación hacia adentro de la industria porque los gobiernos tienen muy poco que hacer”, expresó la misma fuente, la que indicó que hay que trabajar en conjunto sin egoísmos y sin sectarismos. “Las exportaciones pueden ser importantes, pero ninguna solución es inmediata, porque ni la promoción ni la exportación tienen resultados explosivos. Deberemos jugar con eficiencia porque lo que se viene es un consumidor que exige más calidad por menos precio. Eso no lo debemos olvidar”, destacó.

El PEVI

A pesar de lo avanzado del año -debe recordarse que los aportes al plan comienzan desde la cosecha 2004-, el Plan Estratégico Vitivinícola continúa su avance aunque aún no se ha conformado el comité ejecutivo.

Según se supo, las entidades ya han hecho llegar la nómina de candidatos. Debe recordarse que la mesa de representantes está integrada por los funcionarios del sector público y los presidentes de las distintas entidades, y el comité ejecutivo por las personas que esas entidades designen.

Los designados por Bodegas de Argentina son Ángel Vespa, en su carácter de presidente de la entidad; Gabriel Fidel como suplente y Juan Carlos Pina para el comité ejecutivo.

La Unión Vitivinícola Argentina propone a José Alberto Zuccardi como presidente, Julio Caminos en representación de los vinos de mesa como suplente y Sergio Villanueva al comité ejecutivo.

El Centro de Viñateros y Bodegueros del Este a Sergio Palazzo, presidente; Sergio Gómez, suplente, y Mauro Sosa al comité ejecutivo.

Por las cooperativas vitivinícolas, Eduardo Sancho, un cooperativista como suplente y Guillermo García al comité ejecutivo. Mientras por la Asociación de Viñateros, Juan Mangione como presidente, Francisco López como suplente y Juan Mangione al comité ejecutivo.

Por el mosto, Juan Antonacci como presidente, Carlos Rives como suplente y Sergio Colombo al comité ejecutivo, mientras en San Juan se mencionan a Liotta y Yanzón por los trasladistas, Lanes por los bodegueros, José Molina por los productores vitivinícolas y Mario Pulenta por los productores de uvas en fresco. Al decir de muchos de los consultados, se ha conformado un grupo “bastante compensado”, con el objetivo de evitar conflictos.

Existiría además un consenso implícito en que Eduardo Sancho (representante de las cooperativas) sea quien presida al organismo que se conforme con el PEVI. “El objetivo pasa por conciliar las posiciones dentro del plan y sin contaminarlo con algunas situaciones coyunturales”, se indicó, para agregar que “hay que brindar soluciones que si bien están pensadas para el mediano y el largo plazo, apunten a dar señales concretas y al alcance de objetivos en el corto plazo”.

Otros temas

A modo de cierre del comentario, tres temas. El primero, un planteo efectuado por la Unión Vitivinícola Argentina para que el INV intervenga como consecuencia de que la Aduana no permite el ingreso de muestras de vinos de otros países, que las bodegas suelen traer para hacer comparaciones con los vinos de nuestro país.

“La Aduana interpreta que se trata de una importación, cuando el interés de las bodegas pasa por conocer cuáles son los vinos que la competencia está presentando en los distintos mercados. Es un tema que está trabado y esperamos que tenga una pronta solución”, destacó un dirigente de la entidad.

El restante, para lo que está ocurriendo con el Renatre (Registro Nacional de Trabajadores Rurales) porque están apareciendo proyectos que avanzan sobre la obra social de la Foeva, derivándolos hacia Trabajadores Rurales.

Finalmente, se indicó que también preocupan incrementos que se están produciendo en las tarifas que aplican las empresas ferroviarias. Por ese motivo, las entidades han hecho llegar sus inquietudes a los legisladores nacionales por Mendoza.



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La francesa que apuesta por el vino premium en Chile
. Por BERNARDITA AGUIRRE PASCAL, Sábado 30 de octubre de 2004, El Mercurio, Santiago de Chile

 


Foto:EL MERCURIO



Alexandra Marnier Lapostolle, presidenta de viña Casa Lapostolle, cree que el vino chileno está en condiciones de llegar a la mesa de mantel largo.

Fuerte y elegante tal como sus vinos, así es Alexandra Marnier Lapostolle, presidenta de la viña Casa Lapostolle.

Ruda para recorrer sus viñas con botas y jeans y a la vez delicada para tratar la vid y conocerla, porque ella está convencida de que para sacar un excelente vino adelante hay que combinar tres cosas: un terreno óptimo, buen clima y un tratamiento prolijo de la viña para que la calidad sea una "realidad dentro de la botella".

Después de diez años en Chile y veinte millones de dólares invertidos en tres "terroirs" en Colchagua, Requínoa y Casablanca, sus apuestas han dado resultado. Clos de Apalta 2001 fue premiado con 95 puntos, de un máximo de 100, por la revista especializada Wine Spectator, lo más alto que ha llegado un mosto nacional.

Pero con lo trabajadora que es, no descansa en el triunfo y en marzo inaugurará una nueva "bodeguita" en el valle de Apalta, que producirá diez mil cajas de su vino Premium, y ese mismo mes lanzará un nuevo caldo, que promete será algo nunca visto y del mismo nivel o mejor que Clos de Apalta. Ese es su secreto mejor guardado.

-¿Su último premio muestra que los vinos chilenos pueden competir con el viejo mundo?

"Hoy hay que comparar un vino del valle de Apalta con uno de la rivera del Duero o Napa en California. Todos son diferentes por sus características y en Chile veo que hay muchos vinos".

"No se puede decir un vino de Chile es muy frutal y potente. El francés, en tanto, es complejo".

-¿Pero Chile tiene algo que ver en la calidad de sus vinos?

"Sí, Chile es como una isla que está protegida por los Andes, el Pacífico, Tierra del Fuego y el desierto. Su naturaleza es fantástica, el clima es muy sano y seco. Esto es lo que hay que aprovechar".

-¿Los trabajadores tienen que ver también? Usted tiene enólogos franceses.

"Sí, por supuesto. Nuestro enólogo de planta es francés, Jacques Begarie, quien acaba de llegar. La misma gente del equipo pidió que fuera anglosajón, piensan que el intercambio entre chilenos y franceses es muy interesante. A la viña llegó recientemente una enóloga chilena, Andrea León, que se encargará de la nueva 'bodeguita'".

-Parece que la bodega es una joyita.

"Tiene cinco pisos y funciona por gravedad. El vino fluirá desde recepción, cubas a las barricas el primer año, barricas el segundo año, cuba para mezcla y de ahí al embotellado. El vino tendrá un tratamiento suave y las barricas y el embotellado estará bajo tierra para mantener temperatura ideal y frescura".

-¿Así se puede hacer un vino excelente?

"Hay que tratar de hacer lo mejor en un lugar y no crecer demasiado en volumen, porque si no no se puede tener la atención en cada etapa para producir vino de calidad".

-Algo así como su valle de Apalta, donde descubrió una mina de oro.

"Cuando llegamos tuvimos el feeling de que era un buen lugar, había muchas cosas positivas: viñas viejas, sin riego, una tierra pobre, con rendimiento natural bajo. La viña para que tenga mucho sabor necesita concentrar sus frutos. No hay otro secreto".

-Cuando la revista Wine Spectator le dio 95 puntos demostró que su feeling era real.

"Es un orgullo, siempre le dije a mi familia que había que invertir en Apalta. Ahora pueden ver por qué siempre dije que Chile era fantástico. Voila! Tenía la razón".

-Tenemos fama de producir vino bueno y barato. ¿Es difícil posicionar los caros?

"Con el premio demostramos que en Chile se pueden hacer vinos de calidad. Hay que posicionarse a este nivel de precio si el contenido es bueno. El error es poner un vino a un precio alto, pero sin calidad en la botella".

-¿Hacia dónde debiéramos apuntar?

"Actualmente, los vinos chilenos compiten entre los de menos de 8 dólares, donde hay muchos en la pelea. Hay mostos como Clos Apalta, de sobre 50 dólares; otros de 35 dólares y después se baja a diez dólares. El futuro de Chile es el vino de calidad posicionado a nivel internacional en unos US$ 20 la botella. Son vinos intermedios".

-¿Pero el nuevo vino que prepara y está en secreto será ultra premium?

"Será del nivel de Clos Apalta. Es otro concepto, es tinto y vamos a producir sólo 300 cajas. Lo lanzamos en marzo".

-¿Promete?

"Oui, oui, lo conozco muy bien, está en botella y estamos terminando la etiqueta. Tiene un concepto nuevo y la gente va a hablar de él".

IDENTIDAD

Alexandra Marnier, empresaria vitivinícola. Es la dueña de la viña Casa Lapostolle. También es descendiente de la familia creadora del Grand Marnier y actual dueña del Chateau Sancerre en Francia

- Los secretos para convertir a Chile en un país competitivo. Por Daniela Santelices, 27/10/04, El Mercurio, Santiago de Chile.

 Seminario organizado por la Fundación Copec UC analizará hoy el éxito de Finlandia y Australia.

¿Cómo se convirtió Australia en uno de los exportadores más competitivos de vino del mundo? ¿Qué hizo Finlandia para ser líder en tecnología? ¿Chile puede imitarlos?

Michael Hood, CEO del Centro de Investigación Cooperativa de la Minería en Australia; Jim Hardie, CEO del Centro de Investigación Cooperativa de Viticultura del mismo país, y Jorma Routti, Director de Creative Industries Management Fund en Finlandia, tienen algunas respuestas.

Y las expondrán hoy en el seminario "Competitividad Mundial, el desafío de Chile", organizado por la Fundación Copec Universidad Católica. Ayer hablaron con "El Mercurio" y adelantaron las claves.

El caso australiano

Australia está lejos pero eso no ha sido obstáculo para ser uno de los líderes en tecnología para la minería y la viticultura. La fórmula que ha aplicado es simple: "El Estado se enfocó en las áreas que mueven la economía e invirtió en tecnología", dice Hood.

Desde 1991, el gobierno financia los proyectos más rentables y que mejor responden a las necesidades de las compañías mineras. Canaliza el dinero a través de centros de investigación que compiten entre sí y que reclutan profesores de diversas universidades.

"El gobierno comenzó financiando 15 centros. Pero el plan ha sido tan exitoso que hoy trabaja con 70. Eso le cuesta US$ 170 millones, pero el retorno ha sido 10 veces más alto", dice Hood. No sólo porque la nueva tecnología ha aumentado la productividad de la minería, sino porque los privados han comenzado a financiar también los proyectos. "Grandes compañías cerraron sus laboratorios. Antes, cuando desarrollaban una nueva tecnología despedían a los funcionarios o aumentaban su planta. Esta estructura da flexibilidad".

Algo muy similar a lo que ha sucedido con la viticultura. Australia se ha convertido en uno de los principales exportadores de vino de buena calidad a bajo precio. Tanto, que es hoy el principal proveedor del mercado británico. Jim Hardie asegura que buena parte del éxito se debe al marketing agresivo que han impulsado las compañías en el extranjero. Pero también al trabajo de investigación que han hecho junto con el Estado. "Cada vez que los privados invierten en investigación, el gobierno pone el mismo monto. La inversión en tecnología puso a Australia en el lugar en que está".

Hardie asevera que una de las claves del éxito fue la claridad del Estado de desarrollar un área que tenía futuro: "La agenda de investigación es determinada por la industria. El gobierno sólo financia".

Nueva economía

El caso de Finlandia es diferente. Hace unos años, el país que hoy se jacta de ser uno de los líderes en telecomunicaciones dependía de las materias primas. Pero una crisis económica a comienzos de los 90 "nos llevó a replantearnos la estructura de la economía. Fue una necesidad", dice Jorma Routti. Durante meses, gobierno, empresarios y sindicatos discutieron el camino a seguir y acordaron la fórmula que tantos reconocimientos les ha traído: el país apostaría por la economía del conocimiento, invertiría a 3,6% del PIB en investigación e incorporaría nueva tecnología a las industrias tradicionales. Jorma asegura que la clave de la competitividad es "invertir en educación, tener un gobierno que funcione bien, tener espíritu competitivo y utilizar los instrumentos macroeconómicos para fomentar la inversión en industrias creativas".

"La inversión en investigación y tecnología puso a Australia en el destacado lugar en que está actualmente."

JIM HARDIE
CEO de CRC Viticultura

"Para ser competitivos hay que invertir en educación y tener un gobierno que funcione bien."

JORMA ROUTTI
Director de CIM

"El Estado se enfocó en las áreas que mueven la economía e invirtió en tecnología."

MICHAEL HOOD
CEO de CRC de Minería

 

 - La crisis de los peuqeños viticultores franceses:

La otra cara de los Châteaux

 El Mercurio, Santiago de Chile, 18/10/04

Fotos: NYT
Mientras el gran vino francés se vende cada vez mejor en los mercados, una parte importante de los agricultores de Burdeos debe arreglárselas para subsistir con sus vinos genéricos. La aparición de Australia, Chile y Sudáfrica los ha obligado a replegarse.

Por FRANK J. PRIAL y SYLVIE RAIS

© The New York Times

Con elegantes jardines estilo inglés, relajados cisnes, prados de manicure y parras meticulosamente podadas que se extienden hasta el horizonte, los grandes castillos vinícolas de Burdeos son cuadros de prosperidad. La cosecha 2002 ya está en botella y la pequeña y desigual de 2003, buena parte vendida al doble de los precios de la anterior, madura en barricas de roble.

Sin embargo, estas grandes propiedades, muchas miembros de la prestigiosa 'Union des Grands Crus', dan cuenta apenas del 5% de la producción de Burdeos. Para el 95% ajeno a este círculo mágico de la que alguna vez fuera la capital indiscutida del mundo vitivinícola, la vida se ha vuelto sombría.

Sus productores y viñas pasan por lo que tal vez sea la crisis más profunda desde que la filoxera asolara Burdeos hace un siglo.

Para la industria del vino francesa, en general, éstos son tiempos difíciles. Existe sobreproducción, el consumo interno ha caído, la competencia extranjera y el dólar débil afectan las exportaciones y los cambios para enfrentar la crisis se ven obstaculizados por añejas reglas.

Burdeos ha recibido el golpe más duro porque es la mayor de las regiones vitivinícolas del país y el vino es vital para su economía.

La denominación Bordeaux comprende más de 10 mil propiedades vinícolas, muchas pequeñas - ocho hectáreas o menos- y muchas de ellas están en problemas.

Tiempos difíciles

En privado, las cifras de la industria aquí predicen que al menos 600 a mil productores de los más pequeños deberán cerrar durante los próximos años.

Patrick Tauzin es un pequeño productor de las tranquilas tierras más al sur de Burdeos. Nunca ha cenado con los Rothschild en Lafite, pero es un viñatero de Burdeos. Cultiva alrededor de 35,2 hectáreas de uvas en St. Pierre d'Aurillac, a 56 km al sudeste de Burdeos.

Produce alrededor de 16 mil cajas al año. Tiene 44 años, una esposa y dos hijos y no gana lo suficiente para vivir de su vino.

Mi esposa trabaja a jornada completa en algo ajeno a nuestro negocio aquí, cuenta, y yo paso horas al teléfono con mis acreedores. Exactamente ahora estamos peleando por dinero, explica.

Si bien Burdeos está acostumbrado a ciclos de auge y caída, la crisis de los últimos años ha alcanzado proporciones increíbles.

He visto a los agricultores llorar. Tendrán que vender su vino a cualquier precio, y nadie quiere hacerlo. Es muy triste, asegura Christian Moueix, destacado viñatero y exportador.

Moueix es propietario de la legendaria viña Pétrus en Pomerol y otra media docena de famosos chateaus de Burdeos, junto con Dominus, una viñatería en California. Pero a través de su empresa familiar, Jean-Pierre Moueix es además un comprador y exportador del vino genérico Bordeaux. A principios de este año sus cavas en Libourne, cerca de St. Émilion, tenían alrededor de 5 millones de botellas de vino sin salida por precio.

Sólo si redujéramos los precios en 30 a 40 por ciento, podríamos vender parte de esto, explica.

El abismo entre el negocio genérico y el pequeño y cerrado mundo de los famosos cultivos clasificados es vasto.

Hay dos Bordeaux, explica Jean-Guillaume Prats, director administrativo del renovado Chateau Cos d'Estournel, en la comuna de St. Estephe. Los principales propietarios del chateau, precisa, vendieron nuestra cosecha 2003 a precios fantásticos, mientras que en la casa vecina hay personas que no tienen para vivir, agrega.

Mientras observa con tristeza por una ventana los parronales del chateau que se extienden hasta el fangoso río Gironde, explica que por una caja de sus vinos chateau se venden 100 cajas de Bordeaux genérico. (En Nueva York, los futuros para el Cos 2003 se pagan a US$ 165 la botella, unos cien mil seiscientos pesos chilenos). E incluso así, precisa, no hay interés en el vino genérico.

Tauzin explica que muchos viñateros jóvenes pidieron préstamos para adquirir terrenos de viñas en 2000, a precios máximos.

Algunos de ellos tienen enormes deudas, asegura.

Están a punto de perderlo todo, lo que incluye sus casas, agrega.

Hace tres meses, Tauzin y otros propietarios de viñas pequeñas y medianas se organizaron para presionar al gobierno galo y a la Bordeaux Wine Council, la principal asociación para la promoción vinícola, en busca de ayuda. Pidieron un precio mínimo garantizado para su vino y una disminución de las regulaciones que les impiden, por ejemplo, mezclar mostos de otras regiones con los suyos, usar chips de madera para mejorar a el sabor a roble y regar. Los agricultores quieren que se les permita utilizar nombres de uvas, como Merlot y Chardonnay en sus vinos, como hace el resto del mundo, en vez de los desconocidos nombres de las localidades que deben emplear ahora.

En julio, las autoridades pertinentes aceptaron la mayoría de esas demandas, pero sólo para los vinos más baratos, los vins de pays, o vinos de la región.

Rechazamos esto, expresó Tauzin.

Estamos orgullosos de los vinos que hacemos, los vinos genuinos de denominación Bordeaux, y queremos que les levanten las restricciones a éstos también, dice.

Los productores pequeños como Tauzin no son los únicos que tratan de sacar las trabas del Bordeaux.

El Bordeaux es demasiado rígido, complejo, indica Moueix.

Tenemos 10 mil chateaus, algunos de ellos poco más que graneros, cada uno con dos o tres etiquetas de vino. Tenemos 14 Chateaux Belairs, 151 chateaus con Figeac en su nombre.

Menor consumo

La región vinícola de Burdeos es inmensa. Con cerca de 76 mil hectáreas de terrenos de viñas, es 10 veces más grande que Borgoña, tres veces más grande que Champaña y más del doble de Napa Valley.

Pese a que existe sobreproducción, el área de viñedos en Burdeos aumentó entre 1% y 2% en los últimos 5 años. Nada, comparado con el 76% que en igual lapso vivió Australia.

Según informes de cosecha, la mejor tierra de parronales en Burdeos ya está tomada, lo que impide cualquier aumento en las plantaciones, por mínimo que sea.

El consumo de vino en Francia, en tanto, bajó otro 5% en 2003, según cifras de gobierno, lo que confirma una tendencia sostenida desde la Segunda Guerra Mundial. En la década de 1960, los franceses bebían, en promedio, alrededor de 120 litros de vino al año por persona; el año pasado, la cifra fue de 58. Y Francia siempre ha sido el principal mercado del Bordeaux. Menos de la mitad de los franceses bebe cualquier vino y, según datos de mercado de la empresa Omnivin, cada vez menos galos menores de 35 años muestran algún interés en el vino, ya que prefieren otras bebidas. En los restaurantes franceses el consumo de vino bajó entre 15% y 20% en 2003, debido en parte a la campaña contra la conducción de vehículos estando bebido. A esto, según los productores, se suma la estricta legislación que limita la publicidad en carreteras.

En ese contexto, la industria trata de aminorar el impacto de la legislación, para lo cual aspira a clasificar el vino como alimento.

La sobreproducción es un fenómeno mundial, especialmente doloroso en Burdeos. Cuando se eliminaron 12 mil hectáreas de vides en California, una mayoría provenía de viñedos de propiedad corporativa en el Central Valley. En Burdeos son los pequeños propietarios que dependen de sus parronales para vivir quienes llevaron a cabo la mayor parte de la plantación excesiva.

Es doloroso ver esas viñas destruidas, dice Patrick Maroteaux, propietario del Chateau Branaire Ducru y presidente de la Union des Grands Crus. Pero no hay elección, sentencia.

Maroteaux es pesimista respecto de una rápida recuperación de Burdeos. Nos tomará 10 años, predice.

Si bien una mayoría de los vinos de Burdeos va al mercado interno, no son desconocidos en Estados Unidos. Mouton Cadet, probablemente el más famoso, es un vino a granel mezclado que se embotella y vende bajo los auspicios del Chateau Mouton Rothschild. Este y otros genéricos similares están a un mismo nivel en los mercados mundiales con vinos más económicos de California y especialmente de Australia, Chile y Sudáfrica.

Durante muchos años, Burdeos dictó cómo debían ser los vinos, pero, guiados por los críticos, los consumidores han empezado a rechazar el estilo más acre, más tánico que representa el estilo Bordeaux. Los agricultores señalan que las exportaciones de vinos franceses, entre éstos los genéricos de Burdeos, bajaron 5% en 2003, mientras que los envíos de Estados Unidos subieron 17% y los de Australia 25%. De hecho, Australia superó a Francia como el principal exportador de vinos a Gran Bretaña por primera vez el año pasado.

Los productores de Burdeos que alguna vez se burlaron de los viñateros de EE.UU. y del Nuevo Mundo Vitivinícola (Australia, Chile, Sudáfrica, Nueva Zelandia), hoy miran con envidia la habilidad comercial y agresividad de estadounidenses y australianos. Hablan con temor de la explosión en el mercado norteamericano de la etiqueta australiana Yellow Tail, cuyas ventas fueron de 200 mil cajas en 2001 y que para 2004 se proyectan en siete millones.

Mientras, los productores siguen arrancando viñas, tanto para reducir la producción como para concentrarse en vinos de mejor calidad.

El Bordeaux Wine Council, que incluye a los chateaus más famosos y a los productores independientes, señaló en junio que sus miembros voluntariamente mantendrían sus mostos lejos del mercado, en un esfuerzo por subir los precios de los vinos más económicos.

Según datos de la industria gala, el volumen de la cosecha 2004 vendida caería hasta en 35% este año respecto del anterior.

El vino que no se venda se almacenará hasta que mejoren las condiciones, indicó Jean-Louis Trocar, ex presidente del consejo de vinos.

Que los precios más altos ayuden cuando existe una baja demanda es algo que está por verse.



 - Viñas pequeñas enfrentan opción de asociarse o morir. Francisco Derosas para El Mercurio, Santiago de Chile, Jueves 14 de octubre de 2004            

De 300 empresas exportadoras, menos de 80 venden sobre US$ 1 millón al año. ¿El problema? Los costos fijos van al alza y los canales de distribución se estrechan.

A pesar de que el sector vitivinícola registrará en 2004 un record de exportaciones, anotando unos US$ 750 millones en envíos, detrás de este logro se esconde otra realidad.

A agosto de este año se registraron más de 300 empresas exportadoras de vino, de las cuales menos de 80 venden sobre US$ 1 millón anual. Si se sube el nivel mínimo a US$ 3 millones anuales se tiene que sólo 42 empresas llegan a esa cantidad.

En tanto, los propietarios de vides para vinificación son más de 13.000 y de éstos sólo 360 (3%) tienen más de 50 hectáreas.

Empresas así de pequeñas, según representantes de la industria chilena, no tienen grandes posibilidades en los mercados internacionales, donde los canales de distribución se contraen y las rentabilidades han ido a la baja por la alta competitividad.

"Lo que estamos viendo es que es absolutamente necesaria la asociatividad. Los costos fijos que involucran la exportación se hacen insostenibles para las empresas pequeñas", afirma el presidente de la Corporación Chilena del Vino, Gerardo Arteaga.

Según esta entidad, que agrupa a la gran mayoría de las bodegas, productores y exportadores vitivinícolas del país, es inevitable un ajuste, ya que la propiedad de las vides está muy diseminada y los exportadores también son muchos y la mayoría en cantidades antieconómicas.

"Y este ajuste se producirá vía alianzas estratégicas, compras y fusiones forzadas", pronostica.

Para evitar las pérdidas de patrimonio que esto puede acarrear existe la alternativa de la asociatividad entre productores y elaboradores, para optimizar los costos de producción y ventas.

"Es verdad que en Chile no somos muy buenos para asociarnos. Pero acá se está llegando a una situación de 'asociarse o morir'", sostiene Patricio Middleton, presidente de ChileVid, agrupación gremial que reúne a las viñas llamadas "emergentes".

Pero según otros exponentes de la industria, esta fórmula podría ser insuficiente, e importantes cambios de propiedad se producirán sí o sí.

"Es una tendencia mundial e inevitable. Vemos el caso de Australia con Estados Unidos, en donde los grandes consorcios como el norteamericano Gallo Wine han hecho importantes operaciones absorbiendo a bodegas más pequeñas", afirma el director ejecutivo de Viña Montes, Alfredo Vidaurre.

Pero hay quienes ven esperanzas. Según Middleton, las viñas, por muy chicas que sean, podrán ser rentables en la medida que sean capaces de crear un producto diferenciado. "Si tienes un vino igual a los otros 300, no tienes nada que hacer en el mercado. Pero si traes una propuesta atractiva, y aquí me refiero no sólo al vino, sino también a la propuesta en imagen y marca, hay opciones de defenderse", afirma.

 - Los despachos locales de vino cayeron un 10,6% en agosto_ Portada Diario los Andes, Mendoza, 10/10/04


El consumo de vino disminuyó en el octavo mes un 10,27%.


Una fuerte caída en los despachos, que alcanzó al 10,6% con relación al mismo mes del año anterior, se produjo en Mendoza durante el mes de agosto. De acuerdo con las cifras proporcionadas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), las salidas de vino autorizadas para el consumo en el mercado interno durante ese mes -en todo el país- alcanzaron los 93.023.482 de litros, lo que representó una disminución del 8,78% con respecto al mismo mes del año anterior.

El 80,76% del despacho al consumo fue de vinos sin discriminación varietal (vinos y vino dulce natural), por un total de 75.121.159 litros, el 13,18% correspondió a vinos varietales, el 3,05% regional, el 0,38% especial, el 1,79% vinos espumosos y el 0,84% a otros vinos.

El consumo por habitante estimado fue de 2,50 litros con datos de población total y de 3,76 litros con población mayor de 18 años. Estos valores indican una disminución del 10,27% y 9,72%, respectivamente, en relación a igual período del año 2003.

Mendoza

Las cifras del INV indican que en nuestra provincia se despachó al consumo un total de 75.580.129 litros, lo que representa un descenso del 10,60% en relación a igual mes del año anterior.

El 98,82% del volumen autorizado para consumo fue fraccionado en bodegas y el 1,18% a granel. Del total fraccionado, el mayor volumen correspondió a botellas (45,91%), le siguen en importancia los envases tetra-brik (44,21%), las damajuanas (9,85%) y otros envases (0,03%).

El 82,12% despachado fue de vinos sin discriminar variedad y el 14,26% de vinos varietales.

San Juan

El informe del INV consigna que el total de vino salido para consumo en San Juan fue de 11.324.126 litros, lo que indica una baja del 4,68% con respecto a agosto de 2003.

El vino a granel despachado a plantas fue de 442.580 litros (3,91%) y el fraccionado en bodegas 10.881.546 litros (96,09%). Del total fraccionado el 57,77% fue en tetra-brik, el 24,70% en damajuanas y el 17,53% en botellas.

El 94,44% del vino autorizado para consumo fue vinos sin discriminar variedad, el 4,05% varietales, el 0,95% regional, el 0,32% espumosos y el 0,24% especiales.

La Rioja

En esta provincia salieron para consumo 2.826.515 litros, lo que indica una disminución del 13,13% con respecto a agosto 2003.

El 100% se efectuó fraccionado, destacándose las damajuanas con el 33,78%. Luego le siguen en importancia las botellas (33,09%), tetra-brik (32,33%) y otros envases con 0,80%.

Salta

La salida al consumo de esta provincia en el mes de agosto pasado fue de 736.469 litros, siendo un 42,11% menos que igual mes de 2003.

El 89,11% se comercializó fraccionado destacándose las botellas con el 58,93%, luego las damajuanas con el 24,15% y los tetra-brik con el 16,92%. El vino a granel con destino a plantas de fraccionamiento fue de 10,89%.

El mayor volumen salido para consumo fue vino varietal (52,34%), le sigue en importancia el vino regional (37,93%) y finalmente el vino sin discriminar variedad (9,73%).

Río Negro yNeuquén

La salida al consumo en Río Negro fue de 338.046 litros lo que representa una baja de 24,66% respecto de igual mes de 2003.

En Neuquén, por su parte, se despacharon 45.713 litros, lo que indica una baja en el volumen salido para consumo de 5,28%. El 100% fue fraccionado siendo el 46,39% damajuanas y el 53,61% botellas.


 - T
écnicos vitivinícolas:En el competitivo mundo de la uva, Diario El Mercurio, Santiago de Chile 9/10/04

Uno de nuestros mejores embajadores en el mundo son los vinos. Pero para desarrollar esta industria, varios profesionales han tenido que adoptar una serie de procedimientos.

Convencidos de que se requieren personas especializadas que ejecuten los planes más estratégicos de los agrónomos, Inacap abrirá el programa de técnico de nivel superior en vitivinicultura.

Los aspirantes deben cursar dos años de estudios. Al cabo de ellos pueden acceder, aunque no directamente, a la Ingeniería Agrícola con mención en cultivos frutales y vides, en esa misma casa de estudios.

El técnico en vitivinicultura es la persona que sigue exactamente las instrucciones del ingeniero agrónomo enólogo, de quien está a cargo el predio, y que debe saber aplicar las técnicas y procedimientos de producción, pero apuntando precisamente a las uvas, explica el subdirector curricular de Inacap, Gabriel García.

Este técnico estará presente en todas las fases de desarrollo del vino, desde la plantación hasta que el jugo de la uva se transforme en vino.

"Hoy la vinicultura es súper especializada, es muy exigente porque estamos compitiendo con mercados top como Europa, Sudáfrica, Argentina", explica Gabriel García. Lo que pasa es que en esos mercados los vinos chilenos compiten en calidad y no en cantidad, así que eso implica seguir estándares muy altos, definidas internacionalmente para poder certificar nuestros productos.

Y eso requiere de unas manos expertas que implementen estas exigencias.

- La industria ante variables complicadas Por Luis A. Fermosel lfermosel@losandes.com.ar  3/10/04

Para los sectores de la industria, el mercado será un tema predominante en los próximos meses. Y razones no les faltan, porque se están dando distintas variables que pueden llegar a complicar el futuro, especialmente con miras a lo que pueda suceder a mayo/junio del año que viene cuando deba producirse la liberación de los vinos de la próxima cosecha.

Esas variables podrían resumirse en los siguientes aspectos:

-En agosto volvió a producirse una caída en los despachos que alcanzan al 12% acumulado en lo que va del año. Ello determina, hasta el momento, que para junio del año próximo haya un stock de 5 meses de despachos.

-No se ha producido la exportación de mosto prevista y -se afirma- también habrá un sobre stock a junio del año que viene. Según se afirma, el precio actual de 60 centavos para el litro de sulfitado responde a que una gran empresa exportadora se quedó sin stock y ha salido a comprar para hacer frente a los compromisos.

-Las informaciones indican que hay entre un 8 y 10% de aumento en la cosecha europea. Con el agravante de que los franceses intentarían copiar la decisión argentina de destinar los excedentes de uva a mosto en lugar de destilarlos. A favor de la Argentina se plantea el hecho de que las uvas argentinas tienen mayor contenido de azúcar y los franceses no pueden alcanzar esos tenores.

- Queda muy poco tiempo para que pase el peligro de heladas. Siempre se espera a octubre, pero debe recordarse que la helada del 4 de noviembre (en 1992) fue un caso excepcional.

- Con la llegada de los meses cálidos, las bebidas sustitutas incrementan su publicidad en la búsqueda de mayor consumo, lo que podría ir en detrimento del vino.

Frente a ese complicado panorama, la industria no se ha quedado de brazos cruzados y ya comenzó a actuar. Por de pronto, en los próximos días se analizarán los resultados cualitativos de un estudio de mercado que se ha encargado a los efectos de realizar un diagnóstico de la situación. De todos modos, anticiparon que la baja en el consumo de vinos tiene una fuerte marca en el precio, pero que también se dan otras situaciones que habrá que estudiar. "Se dará un primer avance hacia algo que tenemos que solucionar rápidamente porque es muy factible que las variables empiecen a dispararse", se indicó.

Por ese motivo también consideran que no es un problema sólo de la industria, sino que los gobiernos provinciales deberán tener su participación. "El tema del mercado es muy complejo y la dirigencia política y gremial del sector no dimensionó que el vino estuvo muchos meses a 70 y 80 centavos. Hoy estamos hablando a 60 y no se puede vender. La realidad es que hoy empiezan a aparecer algunos resquebrajamientos en empresas que venden mucho y ese panorama complicado deberá ser tratado entre todos", indicó una fuente consultada, la que agregó que "no es para ponerse alarmista, sino que hay que alertar sobre lo que está pasando".

Los dirigentes también hacen cuentas hacia el futuro. Destacan que, como el vino tuvo muy buenos precios, los productores cuidaron más los viñedos y fertilizaron, por lo que la próxima puede llegar a ser mayor que la de 2004. "Las discusiones se van a venir y los gobiernos no pueden estar ausentes del problema", se indicó.

Gestiones en Buenos Aires

Pero el mercado no fue el único problema que ocupó a los dirigentes del sector durante la semana. También tuvo una incidencia importante lo que sucede con el Renatre (Registro Nacional de Trabajadores Rurales) y con los aportes tarifados.

Dirigentes de Bodegas de Argentina, de la Asociación de Cooperativas Argentinas, de la Unión Vitivinícola Argentina y del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este viajaron a Buenos Aires para reunirse con funcionarios y legisladores nacionales.

En primer lugar dialogaron con el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, reunión a la que también asistieron los dirigentes de FOEVA Pezzutti, Arias y Montaña, además de la subsecretaria de Trabajo de la Provincia, Sandra Varela. Discutieron allí la aplicación de la ley 25591 que intenta implementar a la vitivinicultura el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores. Se trata de una lucha muy antigua y que en los hechos determina el avance de la Pampa Húmeda sobre la vitivinicultura, tratando de concentrarlos en lo que ellos llaman trabajadores agrarios. Históricamente y hay fallos sobre el tema, la recolección de uvas siempre estuvo contemplada dentro de un convenio colectivo específico, fuera de la ley de trabajo agrario.

Cuando se creó el Renatre, la vitivinicultura señaló que está incluida en los convenios colectivos de obreros de viña y obreros de bodega, con un convenio específico para el tacho de uva.

El problema pasa porque cuando un trabajador es despedido y concurre a la ANSES a reclamar el Fondo de Desempleo, el pedido le era rechazado aduciendo que el empleador no estaba aportando al Renatre. "El Fondo de Desempleo ya estaba contemplado en nuestra actividad", dijeron los representantes de la industria.

Según se supo, el ministro Tomada les respondió que la interpretación de la ley no estaba bajo la órbita del Ministerio de Trabajo y que si la actividad vitivinícola está excluida, lo que debe hacer la industria es buscar una acción legal, que puede ser el camino que, de ahora en más, establezca ante el problema. Lo que sí interpretó el ministro es que el Anses no puede negarle el fondo de desempleo al trabajador, si la gente está aportando por los convenios colectivos actuales. Pidió entonces una semana para arreglar la situación y en establecerse como agente conciliador.

La restante gestión la realizaron en el Congreso de la Nación donde se reunieron Jorge Capitanich, titular del bloque de senadores del PJ al que asistieron acompañados por los legisladores mendocinos Marita Perceval, Celso Jaque y Ernesto Sanz. De la reunión también participó Saúl Ubaldini, integrante de la comisión de Trabajo de la Cámara deDiputados.

El problema se centra en que en la Cámara alta existe un proyecto, de Capitanich y uno de Ubaldini en Diputados, tratando de volver al tema de los aportes tarifados. “Se intenta volver a poner a las bodegas como agentes de retención a través de un sistema complejo y caro que provocará que las empresas tengan que hacer desembolsos muy importantes apenas finalizada la cosecha”, se indicó. “La actividad vitivinícola está registrada y controlada, por lo que no hay inconvenientes para la individualización del trabajador”, le explicaron a los legisladores, solicitándoles que si los proyectos se aprueban, también en este caso la actividad de la industria quede eximida.

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3Noticias de la Industria Vitivinícola - Septiembre 2004 - Por Luis A. Fermosel (lfermosel@losandes.com.ar) diario Los Andes, Mza.

La feria de Vinos y Bodegas llevada a cabo en Buenos Aires resulta fundamental para reforzar el mercado interno, más aún en un momento como el actual en que se está produciendo una preocupante caída en el consumo, que alcanza a los diferentes niveles de precios pero que resulta más preocupante en los vinos de mesa. La situación aparece mucho más aliviada en las exportaciones. Según pudo conocerse de la charla mantenida con los propios integrantes de la industria, de continuar la actual tendencia -observada en el primer semestre del año- quedará ratificado el anticipo que en su momento dio el titular del INV, al señalar que este año las exportaciones vitivinícolas alcanzarán los 300 millones de dólares. Y algunos se arriesgan a señalar que para 2006 podría llegarse a los 1.000 millones de la moneda norteamericana. Para fundamentar esa apreciación, hacen alusión a la fuerte apertura de mercados que se está produciendo para los vinos argentinos, especialmente Brasil.

De todos modos, señalan que la tendencia "hacia arriba" podría frenarse cuando se alcance esa cifra y a partir de allí podría producirse una meseta. "Habría entonces que hacer algo con nuevos mercados, como es el caso de otros países latinoamericanos, especialmente México", destacan.

El mercado

Ya que hablamos de mercado, en los corrillos de la feria no dejó de tratarse lo que está ocurriendo con el mercado de traslado. "Se está planteando una situación más que preocupante, porque mientras por un lado están cayendo los despachos, por el otro siguen aumentando los precios". Dicen en ese aspecto que los valores del blanco escurrido no bajan de los 65 centavos y atribuyen la situación al valor del mosto sulfitado, que ronda los 60 centavos. De todos modos, aclaran que el tema del mosto se da porque una empresa "grande" se quedó sin stock y ha salido con fuerza a comprar al mercado para hacer frente a sus compromisos externos. Y con relación al vino, se preguntan qué puede pasar cuando pase el tiempo del peligro de heladas (en octubre), "porque será difícil mantener los precios actuales".

Uno de esos dirigentes destacó que los grandes vendedores se han visto obligados a trasladar el aumento del blanco escurrido a las góndolas y en un momento difícil porque las bebidas sustitutas, como es el caso de las cervezas, aprovechan la proximidad del verano para incrementar las campañas publicitarias.

"Entre todos tendríamos que encontrar algún tipo de solución. Quizás haga falta que desde el sector oficial se convoque a las entidades. Hoy nadie quiere perder dinero y el mercado se ha vuelto a parar. La situación es compleja y peligrosa y se puede profundizar la pérdida del hábito de tomar vino", señalan.

El Vin Up

El tema final del panorama para lo que ocurrió en el curso de la semana con el Vin Up, la bebida que aparenta ser vino pero que en realidad no lo es. De acuerdo con lo señalado por la diputada nacional Patricia Fadel, 13 de sus pares santafesinos presentaron un proyecto de resolución, para que el INV no tenga injerencia en el retiro de las cajas de tetra con el producto de los centros de consumo. Los legisladores representan a distintos partidos políticos, incluyendo al justicialismo, lo que demuestra la capacidad de lobby que tiene la empresa santafesina.

Ante la situación planteada los diputados nacionales por Mendoza reaccionaron de inmediato y presentaron una nota al titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Caamaño, señalando que están en “total disidencia” con el proyecto, reafirmando las atribuciones del INV. Según se indicó, un proyecto de resolución no puede ser aprobado si existe una disidencia y ésta ya ha sido presentada. De todos modos, los mendocinos se encuentran alertas “ante cualquier nuevo intento santafesino”, se indicó.

4 -Lo que la Argentina necesita, Guy Sorman Intelectual y escritor francés

En esta columna, el pensador, intelectual y escritor francés Guy Sorman reflexiona sobre las causas de las dificultades económicas y sociales de la Argentina. Un adelanto de lo que va a plantear en el congreso de Siembra Directa, que reune a la vanguardia agropecuaria desde el martes 10 de agosto, en Rosario.

>La historia económica de la Argentina está directamente relacionada con el destino de la propiedad privada: cuando la propiedad privada está a salvo, la Nación crece; cuando la propiedad privada se ve amenazada, la Argentina decrece.

Una causalidad tan clara no es algo inusual debido a que la experiencia económica general demuestra claramente que sin propiedad privada segura, no existe desarrollo sostenido. Después de casi una centuria de prueba y error, los economistas de todas las naciones concuerdan en que la economía funciona mejor cuando la empresa, los inversores y los trabajadores privados pueden planificar para el futuro sin temer una interferencia política excesiva, locuras ideológicas e incumplimientos de contratos. De este modo, el supuesto misterio de la crisis argentina y su deterioro continuo puede explicarse fácilmente; en realidad, no existe misterio alguno.

Sin embargo, primero debemos definir el concepto de propiedad privada; la propiedad no sólo implica una propiedad real sino también dinero, moneda, ahorros, derechos de jubilación, contratos públicos y privados. Por lo tanto, casi todos los ciudadanos adultos de la Argentina poseen un interés adquirido en la propiedad privada, comenzando con el Peso en su bolsillo.

Desde hace medio siglo, estos propietarios privados han padecido de varias formas de robo del sector privado y público; como la falta de cumplimiento de las cláusulas públicas y privadas, la inflación monetaria, la devaluación, la disminución de las jubilaciones, ahorros y créditos. Todas estas son formas de robo. Incluso, cuando un ataque contra la propiedad es legitimada por el Estado (generalmente sin una discusión adecuada en una democracia a medias como la de Argentina) el propietario sufre un robo de todos modos. Esos son simples hechos, no un juicio o una postura partidaria; la economía no es una ideología, ni siquiera una lección de moralidad sino una cuestión objetiva de pura eficiencia.

Tomemos a la China comunista o a Corea del Norte para entender mejor cómo la ausencia de propiedad privada puede conducir a una pobreza absoluta. Por un lado, consideremos a Nueva Zelanda, Canadá o Chile donde el respeto por la propiedad privada bajo el imperio de la ley es la base de la prosperidad sostenida; cuanto mayor sea el sector privado, mayor será la tasa de crecimiento. En dichos países, que podrían compararse con la Argentina, el Estado es fuerte, no está ausente ni es obseso. El principal objetivo del Estado bajo el imperio de la ley, es proteger los derechos de propiedad de los ciudadanos, no destruirlos. Por consiguiente, los ciudadanos (y no súbditos) de esas naciones tienden a tomar riesgos a largo plazo, a invertir y no a dilapidar los fondos ni a exportarlos; esto es precisamente lo contrario a la situación argentina. La combinación de una propiedad privada fuerte y un Estado justo explica mejor la brecha económica existente entre, digamos, Canadá y Argentina (ambas con una educación de estilo europeo) que las consideraciones culturales vagas o elegantes sobre el surgimiento o la caída de las civilizaciones.

Si consideramos válida esta hipótesis sobre la propiedad privada, la lista de los ataques contra ella en la Argentina parece ser interminable. El proceso de robo disimulado bajo la forma de diversos disfraces ideológicos o argumentos técnicos comenzó después de la 2ø Guerra Mundial y continúa hasta el día de hoy. Los gobiernos han cambiado, han sido democráticos o autoritarios, pero la permanente elección por el camino erróneo ha sido bastante notoria. El robo del Estado afecta en los derechos fundamentales de propiedad como los contratos de privatización, los ahorros, así como en las deudas de los ciudadanos nacionales y extranjeros; los pobres padecen de igual modo la inflación, como la devaluación, la pérdida de jubilación. Si el Estado desprecia los contratos y la propiedad, ¿por qué los corruptos han de comportarse de manera diferente? Los robos menores, las coimas, los secuestros no son más que versiones populares de lo que se maneja en grande en la cima del poder. El comportamiento tan impredecible del Estado ha originado una cultura nacional de inmediatez: hagámonos ricos rápidamente, gastemos y vayámonos. Para toda la sociedad, la elección racional es no ahorrar, no invertir, no creer en el futuro del país. ¡No se puede criticar a los inversores extranjeros por no haber sido mejores patriotas que los argentinos mismos!

Por consiguiente, el hecho de que la especulación y el fraude sean más frecuentes en la economía argentina que el compromiso a largo plazo no tiene ninguna relación con la cultura local ni con la falta de integridad de las personas; es la estrategia de supervivencia en un contexto hostil.

¿Se podría modificar dicho contexto y cambiar la economía por completo y de verdad?

De hecho, en teoría, se podría lograr, pero hasta el momento —como se percibe desde el extranjero — no hay ninguna señal visible. Es verdad que a algunos exportadores les está yendo muy bien, la mayoría en los agronegocios. «éstos son los empresarios más eficientes del país y conocen bien el mercado mundial; pero carecen de incentivo para diversificar y crear una agroindustria sofisticada como lo ha hecho su vecino Brasil. No significa que los argentinos sean menos emprendedores que los brasileros. Brasil está simplemente más seguro que la Argentina, más aún, debido a que Lula venció el tercermundismo.

Las decisiones políticas recientes han agravado la dolencia nacional por el incumplimiento de contratos con los inversores nacionales y extranjeros, los jubilados o los simples propietarios de cajas de ahorro. Los agravios comerciales con el FMI tampoco son el sustituto del debate. Mientras que no se comprenda ni se revelen los motivos del decrecimiento histórico, los ciudadanos seguirán viviendo en una realidad cotidiana y de pobreza.

Lo que Argentina necesita con urgencia es una Constitución económica. Una Constitución tal que prohíba a los gobiernos a interferir con la propiedad privada. Y que debe ser escrita por hombres sabios y aprobada por un referéndum nacional.

 

-Trabajo de investigación sobre los aromas del vino:

COMPOSICIÓN QUÍMICA ODORANTE PRIMARIA DEL CEPAJE MALBEC. 

Autor: Lic. Viviana Jofré

Licenciada en Química ng. Agr. Universidad Nacional de San Luis (1990).

Especialidad: Química de Aromas.

Función: Responsable Laboratorio de Química de Aromas.


Introducción

Los caracteres organolépticos del vino son la revelación de diversos compuestos químicos que se
generan a lo largo de una extensa secuencia biológica, bioquímica y tecnológica llevada a cabo en el
proceso vitivinícola. Para realizar un estudio sistemático que sirva para precisar cómo las variables
del proceso modifican dichas sustancias que inciden sobre las características del producto, es
necesario poseer parámetros cualitativos y cuantitativos que sean índices objetivos de comparación.
Actualmente la evaluación de los resultados de las áreas vitícolas se realizan mediante el análisis
sensorial del vino. La degustación debe ser empleada como instrumento de evaluación
complementario, pues al ser una metodología intrínsecamente subjetiva no permite establecer ni
concentraciones ni compuestos químicos presentes en la uva o en el vino.

El aroma varietal del vino está relacionado con el cepaje del cual proviene, y depende de la zona
agroecológica donde esté implantada la vid y manejo del viñedo. Esos factores influyen sobre las
reacciones bioquímicas del vegetal, produciendo diferentes compuestos químicos y determinando sus
concentraciones en el fruto, los cuales posteriormente son transferidos al vino sin sufrir
modificaciones en su estructura ni ser enmascarados por los diferentes compuestos volátiles
producidos durante la etapa de fermentación.

El objetivo del presente trabajo es definir el perfil de compuestos químicos que sirva como parámetro
de identificación “huella dactilar” para la variedad Malbec implantada en la región vitícola Luján de
Cuyo. 

Resultados

El análisis de los compuestos odorantes de la variedad Malbec se ha realizado sobre 20 clones de la
misma, que han sido vinificados con la levadura D254. Se han encontrado 70 compuestos odorantes
principales, de los cuales 40 son varietales, 3 prefermentativos y 27 fermentativos.
Los resultados obtenidos son preliminares, pues se han estudiado sólo los datos de los 10 primeros
clones. Se han encontrado diferencias entre ellos, pero así mismo hay una serie de compuestos
químicos que marcan una constancia cualitativa. Todos los compuestos químicos encontrados se
encuentran en concentraciones que superan el umbral de percepción, por lo tanto tienen incidencia en
el plano organoléptico del vino. El promedio de la concentración de todos de los compuestos
químicos identificados es del orden de los 11 mg/l para los 10 clones analizados, que representa el
0,1% del contenido de etanol en el vino. 

Los compuestos odorantes varietales identificados son los siguientes: 3-buten-1-ol, butanol,
propionato de etilo,1-pentanol, acetato de 2-metilpropilo, butirato de etilo, 4-metil-1-pentanol,
3-metil-1-pentanol, g-butirolactona, hexanoato de metilo, a?-pineno, 2-metilpentanoato de etilo,
acetato de hexilo, D-limoneno, cineol, butenoato de dimetilo, 2-hidroxihexanoato de etilo,
benzaldehído, g-terpineno, 2,6-dimetil-4-heptanol, guayacol, 2-isopropil-3-metoxipirazina, E-óxido
de limoneno, 1-fenil-2-propanol, Z-óxido de limoneno, citronelal, 4-terpineol, R-mirtenol, fumarato
de etilo, nerol, geraniol, acetato de linalilo, Z-cinamaldehido, geranial, acetato de nerilo y acetato de
geranilo. 

© Copyright 2002. INTA. Rivadavia 1439 (1033) Buenos Aires, Argentina

 

- Noticias Internacionales - 30/03/2004
REVOLUCIONARIO PROYECTO DE LA UE
El 'catador electrónico' estará listo en abril
AGENCIA EFE

El catador electrónico, proyecto que se engloba en el proyecto europeo de I+D "Wine Panel Test", con un presupuesto global de un millón de euros, está ya en su fase final y sus resultados se publicarán a finales de abril de este año, informó Bodegas Matarromera. Este proyecto, con una duración de dos años, empezó en 2002 y está financiado al 50% por la Unión Europea (UE) y por las empresas y entidades participantes que proceden de España, Francia, Italia y Portugal...

- Algunas preguntas frecuentes en la Vinoteca:

Por: Ing. Agr. Hernán Ferreyra – la Botica Del Vino – info@bdv.com.ar - abril de 2004

Dado que frecuentemente somos consultados por nuestros clientes, amigos e incluso en reuniones familiares por algunos temas en forma recurrente, y con el ánimo no de dar por terminado sino de iniciar el intercambio de pareceres, van las humildes explicaciones.

1- ¿Un vino más caro es realmente mejor que otro de menor precio?
Para responder a esta pregunta tendremos que definir, al menos someramente, los parámetros que intervienen en ella. Veamos:
“Vino más caro”: Obviamente se refiere al que tiene un precio al público más alto, aunque realmente habría que definirlo como un producto que por sus cualidades no presta el servicio - en este caso sería deleitar nuestros sentidos – que debería tener dado su precio. Entonces se trata de un vino “caro”, cuyo “valor real” es inferior al que manifiesta su “valor nominal”.
“Precio”: El vino es un producto especial, o sea que no está normalizado, vale decir que luego de cumplir con las características físico químicas que permiten que legalmente se lo llame “vino”, interviene la evaluación organoléptica, o sea a cargo de los sentidos. Otra forma de calcular el precio del vino es sumar los costos que insume su llegada al consumidor. Entre ellos están el costo de producción de la uva o materia prima (ínfimo en general), costo de los procesos industriales de fermentación y estabilización, fraccionamiento, envase y almacenamiento. Si son caldos que lo merecen, pasarán un tiempo dentro de barricas de roble y luego otra temporada en estibas, ya embotellado, en la bodega hasta que alcancen su calidad óptima con la cual se desea que llegue al mercado. Luego hay que agregar todo el costo en que la bodega incurre para comercializar esos vinos, desde los básicos e indispensables como etiquetado, encapsulado, transporte y almacenamiento, como otros más mundanos como gastos de publicidad – a veces superior a cualquier otro ítem – administración y comisiones de venta, etc.
Por último influyen en el precio valores subjetivos como modas o percepción de la marca por parte del mercado – sube pero también baja precios -
Ya vemos que los componentes son amplios, objetivos y subjetivos.
Luego la bodega o quien lo distribuye decide en qué precio va a competir el producto en el mercado. Dadas las características analizadas, si el precio está por debajo de lo que el mercado perciba que vale el producto, el mismo será un éxito en ventas, si está por arriba, va a ser muy difícil que se mantenga en el mercado ya que la competencia es feroz y no sobrevivirá. Pero si se trata de un producto del que hay existencias limitadas, entonces se venderá al precio que deje conforme a quien lo vende y a quien lo compra, ya que por encima de éste se convertirá en una pieza de exhibición pero no de venta y por debajo se agotará inmediatamente. La experiencia es la mejor consejera en estos casos, el precio lo deben fijar las personas con más experiencia en la bodega en esta materia, que es distinta de la enología y de la venta masiva.

2-¿ Por qué ese vino tiene tan alto precio? Como se mencionó, el extremo de cuidados es costoso. Ya sea operativa o financieramente sólo lo pueden soportar pequeñas cantidades de vino y el resultado tendrá que ser un vino de gran calidad, que además por su escasez se convierte en un vino de alto precio, como por ejemplo un Grand Cru clase A francés o un Gran Reserva español. Dicho sea de paso, en nuestro país un vino puede decir alguna, algunas o todas esas palabras que no serán más que atributos comerciales si el bodeguero no se encarga de explicar en la contra etiqueta a qué se refiere con ello, ya que no hay una reglamentación al respecto.


3-¿ Es bueno sentir el roble en los vinos? Los caldos de gran estructura resisten y mejoran pasando largas temporadas que a veces llegan a más de dos años, dentro de barricas bordalesas, de 225 litros, hechas en madera de roble. Si los caldos no lo soportaran porque no tienen gran estructura, a veces, para hacerlos más elegantes y de acuerdo al gusto del mercado, se les imprime sabor a madera, ya sea introduciendo duelas o tablas de roble en las barricas de acero inoxidable. En vinos todavía más ligeros, se agregan sustancias como la robledina que asemejan un leve paso por madera. Generalmente estos vinos van dirigidos a consumidores que identifican el aroma a roble como sinónimo de calidad.

4-¿ Quién realiza la evaluación de los vinos? En el mundo es una tarea que llevan adelante los “Maestros en Vino” -“Master of Wine” en inglés- es un título de postgrado y son las personas más idóneas para realizar éste tipo de evaluaciones, luego corroboradas por paneles de degustación en el que intervienen enólogos, agrónomos, comerciantes –o merchants -, master sommeliers, directores de cavas de hotel, chefs, periodistas especializados y público. Dentro de este grupo participan hombres y mujeres, jóvenes y adultos. El resultado de estas evaluaciones, es normalmente publicado en guías.
Para una correcta interpretación usted debe establecer su relación con dichas evaluaciones de acuerdo con su gusto. Por ejemplo, tome como parámetros vinos que usted conoce y compare su opinión con la volcada en la guía. Preste atención a que no aparezcan publicidades de vinos, bodegas, distribuidores u otros agentes que con su auspicio hayan podido “orientar” los resultados de la evaluación. Lo ideal es que la auspicie alguna fundación sin otro fin que el de ayudar al consumidor de vinos a encontrar los mejores productos de la industria. De todos modos, el panel de evaluación no reemplaza a sus papilas gustativas, ni cocina el lechón con manzanas que está por servirse. Evite tratar de comprender por qué a algunos críticos de vinos el vino evaluado les brinda un placer casi celestial. Recuerde que esa evaluación incluye muchas veces viaje, estadía y a veces patrocinios. Los vinos son nada más y nada menos que eso, vinos. Los bodegueros, agrónomos, enólogos, padres, abuelos e hijos de éstos son personas normales como usted y como yo que tratan de, a través de un producto agro industrial, ganarse la vida trabajando. Si fuesen magos no necesitarían trabajar. Use las críticas, y que la evaluación no lo use a usted para vender.

5-¿ Cuál es el mejor lugar para comprar el vino? Veamos, si usted está decidido y conoce lo que va a comprar, se puede mover con amplia libertad, tanto en las góndolas de un supermercado como en las estanterías de una vinoteca. Si le preocupa cómo se almacenan los vinos antes de llegar a su casa, fíjese si en su sitio de aprovisionamiento también se preocupan por ello. En primer lugar, que tenga aire acondicionado y en algún lugar un termómetro, hablará bien del cuidado que le dispensan al tema. La temperatura debería ser estable y mantenerse en rangos de 20º a 25º. Recuerde: no es una cava de estiba sino el lugar de paso de los vinos de la bodega hacia su mesa o nueva estiba en su hogar, pero allí se deben conservar vivos usted y quién lo atiende. 

6-¿Cuáles son las diferencias más importantes entre un negocio especializado y otro que no lo es?
Si el vino le parece un tema que precisa más atención y quiere encontrar a alguien preparado y conocedor del tema, incluso para intercambiar impresiones y experiencias, entonces su lugar es una vinoteca. Normalmente la vinoteca selecciona los productos que vende, ya que no tiene lugar para todos y no puede perder un cliente porque llevó de allí un vino de mala hechura o de una poco razonable relación precio – calidad. Hable con quien lo atienda, entre en confianza, déjese interrogar para que conozca su presupuesto, oriéntelo de acuerdo a esta especial ocasión y luego siga su recomendación. Si resultara conforme, entonces ya tiene un aliado frente a esa cantidad inagotable de productos nuevos que cada día aparecen en el mercado.

Quizás haya pagado un peso más pues esa pequeña vinoteca no tiene el poder de negociación de aquella gran superficie, pero ¿cuánto vale NO LLEVAR SIEMPRE EL MISMO VINO PARA TODAS LAS OCASIONES PORQUE YA LO CONOZCO o LLEVARSE UN FIASCO PORQUE TIENE UNA GRAN PUBLICIDAD?

7-¿De que manera se deben guardar los vinos en una cava, ya sea de la bodega o particular? Premisas: 1-Temperatura fresca, 15 a 18º, algo muy importante: constante, 2- el ambiente debe estar bien ventilado y sin aromas extraños o fuertes –pinturas, hidrocarburos, etc. 3- sin vibraciones, 4- Las botellas se deben proteger de la acción directa de la luz, sobre todo la luz solar o las ultravioletas. 5- en climas como el de Buenos Aires se debe cuidar de la humedad excesiva más que de la falta de humedad, ya que la misma favorece la formación de moho que transmitirán sabor al vino de afectar al corcho, 6- Por comodidad la posición de las botellas será acostada, hay otra razón para acostarlas que es la decantación más pareja pues se da a lo ancho y no a lo largo de la botella. El tapón de la botella generalmente de corcho, puede llegar a transmitir sabores indeseables, si está contaminado con TCA, por eso muchos indican estibas con la botella parada.

Observaciones:
En cuanto a la calificación de los vinos:
Aprenda usted también a calificarlos de acuerdo a su saber y entendr, su gusto y sus palabras; tome nota de los vinos que consume en su casa, pregunte a los demás qué les parece el vino, anótelo también. Puede ser que siempre vengan los mismos familiares o amigos a comer. Entonces, ¿por qué abrir otra vez en ese vino que no les gustó? Probemos con otro, quizás deje conformes a más, o sino, qué bueno es probar algo nuevo y diferente !!

Un consejo para que usted forme un criterio y conozca sus gustos: Concurra a degustaciones, si puede hágalo en grupo o donde se forme un grupo llamémosle “ de cata”. Discuta e intercambie opiniones, se sorprenderá como, después de un tiempo su percepción se hace más fina y su vocabulario descriptivo crece, así como su perspectiva de evaluación en cuanto a vinos. Lleve un registro de sus impresiones, piense que uno olvida rápidamente. ¿O acaso usted recuerda cuál fue el vino de esa degustación, aquél que le había gustado tanto?
Compartir: Por último comparta, permita a otros sentidos, como la vista y el olfato, que gocen también del vino. Comparta, tómelo en compañía, familia, amigos. Esta práctica no aumentará el costo, pero sí su deleite!! Y de eso se trata.

Háganos llegar su consulta o su opinión. 

Algunas consultas que nos han llegado:

 Hernán, leyendo tus comentarios cuando hablas de que los vinos deberían estar con temperaturas controladas, estables y con aire acondicionado, me parece que se te corrió el termómetro 10° ya que debería ser un poco inferior a los 20°/25° o me equivoco.  
Es verdad si es una guarda, como puede ser en la bodega o en nuestro sótano o en una cava particular, pero en un local no puede bajar de 20º como temperatura constante por razones humanitarias. 
Lo que se busca con una menor temperatura es asegurar la longevidad, pero en le local los vinos están de paso y la gente debe sentirse a gusto.
De los vinos que merecen guardarse, por su precio, rotan menos, y es por eso que vas a ver que hay menos botellas de cada uno en el salón de exposición, que es donde hablamos de 20 - 25º, generalmente hay una sola botella.
 A veces se confunde y se piensa que el local de ventas es el local de guarda.
Si se quiere vender un vino no es lo mismo que si se lo quiere conservar por 20 años. de cualquier manera, se dan las condiciones para que no se estropee.
Recuerda que el vino no es perecedero como lo es un queso, el vino no se echa a perder tan rápidamente a menos que no se respeten esas condiciones mínimas.  En la guarda el objetivo es: que un vino de muchos años, de una cosecha excepcional,  parezca de pocos años, gracias a las condiciones a las que fue guardado. 
Con respecto a la guarda, creo que también hay un falso concepto de que los años mejoran al vino, el vino después de su etapa de maduración ya está listo y en su máximo, puede variar de tres a cuatro años o más según el vino, pero una cantidad de años mayor no lo hacen mejor que su madurez inicial. Allí entra a jugar la parte subjetiva, si te gusta un vino añejo o no.
Lo que valoran los franceses son las grandes cosechas bien guardadas, no un vino corriente que pasó muchos años en la cava, porque nunca va a dejar de ser un vino corriente. Lo que se busca es poder disfrutar de un gran año, por ejemplo el 1945, durante más tiempo, en las condiciones en que ese vino estaba en su madurez, sin pasar a decrépito.

Esa decrepitud  no se da en las condiciones de 20 - 25º de temperatura constante durante los meses que el vino pude llegar a estar expuesto en una vinoteca.

Gracias por la observación, que ahora voy a incluir en las preguntas frecuentes

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